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domingo, 3 de enero de 2016

SITUACION INTERNACIONAL 2015, UNA VISION DESDE CHILE


ANALISIS ECONOMICO Y POLITICO INTERNACIONAL 2015
Perspectivas para 2016

La Economía Mundial

En lo económico, el Sistema Capitalista Mundial (SCM) logró cierta recuperación durante 2015, a un ritmo que previamente se sabía sería lento. Por el lado favorable, destacan los resultados de dos de los polos imperiales: Estados Unidos y Reino Unido. A ellos les sigue, con un desempeño cada vez más regular, la Zona Euro. Es la otra potencia imperial, Japón, la que continúa mostrando dificultades para exhibir tasas de crecimiento más altas, lo cual refleja las contradicciones entre las cabezas de serie del capital financiero nipón para adoptar medidas estructurales para mejorar su competitividad, las que además coadyuven a llevar la situación fiscal a un orden sostenible.

Sumando y restando, y en un mentís a los catastrofistas del capitalismo (que prácticamente esperan que caiga por sí mismo), la economía mundial crecería entre un 3,4% y un 3,6% durante 2016, casi medio punto más que el año 2015.

En particular, la economía de EE.UU. exhibe cierta fortaleza, basada en el fuerte dinamismo del consumo interno y la paulatina recuperación de las exportaciones, las cuales han comenzado a dejar atrás los efectos negativos derivados de la apreciación del dólar. El mercado laboral, en tanto, continúa exhibiendo un favorable comportamiento, lo que llevó la tasa de desempleo a 5% en el mes de noviembre de 2015. Bajo este escenario, la Reserva Federal decidió, en su reunión de diciembre último, iniciar un proceso de normalización de su política monetaria, elevando la tasa de interés en 0,25% luego de que se contuviera la inflación (sólo 0,5% a noviembre). Este proceso continuará en el 2016, estimándose tres a cuatro alzas adicionales en la tasa de interés, de modo de ubicarla en diciembre de ese año en la cercanía de 1,50%. Con todo, la economía crecería cerca de 2,3%-2,4% anual durante el 2016, una cifra muy similar a lo estimado para el año 2015. Finalmente, digamos que las posibilidades de una recesión en 2016 pesan menos de 6%.

La economía de la Zona Euro, en tanto, sigue exhibiendo un buen desempeño relativo. En esto, ha tenido un importante rol el accionar restrictivo del gasto público del Banco Central Europeo, quien a través del estímulo monetario ayudó a depreciar el euro, mejorando el mecanismo de transmisión de la política monetaria, pero gravitando sobre los gobiernos a fin que recorten la ayuda social (el caso más notorio es España). Cabe señalar que la propia autoridad monetaria anunció recientemente que extenderá los alcances del programa original, ampliando el plazo del programa hasta marzo de 2017. Con todo, la Zona Euro aceleraría el crecimiento alrededor de un 1,9% durante 2016, casi medio punto por sobre lo exhibido en 2015.

Durante el 2º trimestre de 2015, los polos del capital financiero transnacional se afanan en concertar los famosos ‘acuerdos-tratados’ comerciales, financieros y/o de servicios entre las diversas partes del SCM. El Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP), que engloba, pero asimétricamente, los mercados de 13 naciones, incluido Chile; el Acuerdo sobre el Comercio de Servicios (TISA), que se aboca a regular los servicios; mientras que la Asociación de Comercio e Inversión Transatlántica (TTIP) será una monstruosa sociedad imperial entre EE.UU. y la Unión Europea. En rigor, dichos acuerdos no son asociaciones entre iguales: EE.UU. es quien, de manera patente, dicta los términos. Las negociaciones de estas alianzas trans y supranacionales significa una negación de la democracia, pues excluyen a la inmensa mayoría de la humanidad de las más importantes decisiones sobre el desarrollo de las próximas décadas. Son tratados que, en la práctica, intentan regular todos los aspectos centrales para el progreso de un país y que se discuten de manera cerrada y oculta. No existe acceso al texto de la negociación, sino que nos hemos enterado por filtraciones de unos pocos capítulos que hacen imposible conocer el detalle de los compromisos adoptados.

Si bien los BRICS y Latinoamérica contribuimos con 70% del crecimiento mundial, los cancerberos mundiales del dólar lanzaron la profecía autocumplida de que en 2015 nuestro desempeño económico se mantendría desacelerado, ello debido a los menores precios de las vitales materias primas cuyo precio ellos mismos fijan. Esto sirvió y servirá de respaldo para que los gobiernos de la región se lancen a recortar sus presupuestos fiscales, entroncando con las recetas monetaristas de las IFI, lo cual, de una u otra manera, terminará afectando a nuestros pueblos.

Situación Política Internacional

"El concepto de Estado Islámico ha sido uno de los más pronunciados a lo largo del 2015 y eso teniendo en cuenta que no se trata ni tan siquiera de un Estado real en sí mismo. Sus asesinatos, las revelaciones sobre su financiación, los actos terroristas de París, el ataque a 'Charlie Hebdó' o el artefacto en el avión ruso de pasajeros que cayó en la península del Sinaí son solo algunos de los ejemplos de sus atrocidades", afirman en RT.

La verdad es que en 2015 hubo un gran avance en la lucha contra el grupo terrorista. Por vez primera surgió la esperanza de crear amplias coaliciones contra el Emirato Islámico. Desde septiembre, Rusia entró francamente en combate contra la expresión del terrorismo internacional en el territorio sirio e Irak. Seguramente en 2016 decaerá la estrella del EI, a pesar que sus últimos golpes pueden llegar a ser muy terribles.
  
En la lucha antiterrorista contra los ocupantes de Siria no se puede ni se debe contrariar la autodeterminación de su pueblo. Por ello, con la eliminación de la figura de Bashar al Assad del tablero de juego, "todo irá como en Somalia".

Existen muchas posibilidades que en 2016 se pueda desatar un conflicto de grandes dimensiones debido a la inestabilidad en Medio Oriente, pues son múltiples los actores implicados y los intereses en juego. Una prueba de dicha inseguridad es el incidente del caza ruso Su-24 que derribó Turquía. No obstante, igualmente subsiste la esperanza que se den los pasos para la resolución de los problemas de esta región, claro que ello implica que previamente se alcancen ciertos consensos internacionales. En Oriente Medio y África del norte, en los últimos cinco o seis años, hemos asistido al derrocamiento de varios regímenes tradicionales árabes, una poderosa coalición occidental para destituir a Gadaffi, a Mubarak, y últimamente una invasión inmisericorde a Yemen.

América Latina

Las sorpresivas reformas dentro de la estructura del Fondo Monetario Internacional (FMI), que traerá grandes beneficios a las economías emergentes que conforman el grupo de los BRICS, hace parte del paquete de reformas que el congreso de EE.UU. aprobó el pasado 18/12. Las nuevas políticas adoptadas por la principal IFI, entre las cuales se anuncia una "redistribución de más del 6% de las cuotas relativas hacia los países emergentes" y una "modificación del Directorio de manera que sus miembros sean todos electos", beneficiará principalmente a China, que pasará a ser el tercer país en representación por encima de Francia, Alemania y el Reino Unido, quienes, junto a las demás economías europeas líderes, serán los menos favorecidos. De inmediato adelantar que tales bondades, en el mediano plazo, apuntalarán el desempeño económico chino y ello implicará una mejora de las economías que le son afluentes, como la chilena.

De acuerdo con Christine Lagarde, directora del FMI, las reformas "mejoran la estructura de gobierno institucional al reflejar mejor el creciente papel que desempeñan los países emergentes y en el desarrollo dinámico de la economía mundial". En este contexto, Fernando Reyes Matta, ex embajador de Chile en China, expresó en una entrevista para la agencia de noticias Xinhua, que "vendrán cambios a futuro y en ello los países del BRICS (Brasil, Rusia, la India, China y Sudáfrica), como conjunto, pueden ejercer un papel de presión importante".

En la América cautiva del capital monopólico transnacional, si bien en 2014 el diferencial del PIB llegó a 1,1%, para 2015 se prevé que alcance sólo a un 0,5%, recuperándose para 2016, cuando el producto se incremente en un sólido 2,4%. O sea, el apriete económico será en 2015 y debiera mejorar para el próximo año.

Con todo, se sabe que siempre la gran empresa privada y sus dueños resultan favorecidos, aún con un crecimiento mínimo. Ya lo habíamos dicho: 99 de 213 grandes empresas de capital abierto de Latinoamérica, el 46%, cerrarán el ejercicio de 2015 con un beneficio por encima de la media del mercado. Sin embargo, 24 compañías (11 %) acabarán el año perdiendo valor y 69 empresas (32 %) tendrán un desempeño en línea con el mercado, mientras que los datos de otras 21 no fueron incluidos por estar restringidos o bajo revisión. Como no, la tendencia del mercado muestra una preferencia por las acciones del sector financiero, bienes de consumo duraderos y materiales, en detrimento de los papeles de empresas de bienes de consumo no duraderos y de telecomunicaciones.

Muchos autores se quejan que tenemos que cerrar el año analizando la “ofensiva derechista en América Latina”, ya que con el “triunfo de Macri, la derrota en los últimos comicios en Venezuela, la presión sobre Dilma y la incierta reelección de Evo hay evidentemente un fuerte giro hacia la restauración conservadora”. Otros asumen que se, “vive un nuevo momento de crecientes disputas”.

Luego de los resultados electorales que parecen avalar tales cuitas, debemos decir y ojalá que no caigan los anatemas sobre nosotros, que nunca nos pareció que estuviesen efectivamente motivados a resolver las demandas populares los gobiernos de la señora K y el de Dilma. Y lo dijimos en su momento. Al igual que el supuestamente ‘socialista’ gobierno de Bachelet, las gobernantes de Argentina y Brasil recibieron y reciben las críticas no sólo de los analistas de la izquierda anticapitalista, sino que también masivas demostraciones de rechazo por parte de las grandes masas de esas formaciones, las cuales sienten que los discursos oficiales se alejan de la práctica política que en definitiva los gobiernos implementan.

Los tres ABC tienen mucho en común. En los tres se vivieron dictaduras cívico-militares, iniciándose su imposición en 1964, en Brasil, y culminando su vida útil en 1990, en Chile. En los tres se produjeron cambios sociales, políticos, económicos y culturales que transformaron profundamente las formaciones; en el fondo, en todas ellas se produjeron refundaciones capitalistas. En los tres gobiernan coaliciones que juran hasta la saciedad ser representantes del progresismo y del cambio social, pero basados en el respeto, tanto de la estabilidad del régimen político, como de las bases del sistema económico implantado durante los períodos dictatoriales. Los tres tienen a mujeres como presidenta y las tres están ligadas a la izquierda o al progresismo, e inclusive las de B y C estuvieron detenidas por las respectivas dictaduras; las tres han sido reelectas; las tres y sus coaliciones están inmersas en asuntos de corrupción; en B y C le han sacado el cuerpo a la problemática de los DDHH heredada de las dictaduras cívico-militares.

En el ABC, en rigor, gobernaban y gobiernan sectores que surgieron al finalizar las dictaduras cívico-militares (PT) o que se agiornaron para desempeñar el ejecutivo en las nuevas formaciones refundadas (Nueva Mayoría –NM, en Chile y el Peronismo kirchnerista –ex ‘combativo’, en A). En todas esas alianzas gobiernistas pululan múltiples apostatas de pasados ligados a la causa popular más consecuente; o sea ex: socialistas, comunistas, guerrilleros, trotskistas, radicales, etc.

Seamos claros, las coaliciones gobiernistas en el ABC tienen, como punto nodal común, una muy clara función: mantener y reproducir el sistema de dominación y explotación que impusieran los grandes capitales financieros de las tres formaciones, lo que lograran merced a la ignominiosa labor de las dictaduras militares, las cuales se encargaron de hacer trizas toda la organización popular construida tras décadas de lucha social y despedazaron a la izquierda revolucionaria. Además, cabe agregar que otro funesto logro de la acción sistemática de la columna vertebral del Estado burgués, lo que en realidad son las fuerzas armadas y policiales, fue domeñar y exaltar a una camada de renovados ‘ex’ que, asociados a los partidos del reformismo burgués tradicional, se encargaron muy bien de dirigir los gobiernos de las nuevas pseudodemocracias de baja intensidad postdictatoriales.

Las coaliciones mantenedoras del sistema de dominación en los ABC nos dirán y volverán a decir que están interesadas en mejorar la calidad de vida de las grandes mayorías: en A, en B y en C; son los adalides de “una revolución social pacífica”. Sin embargo, si atendemos a las cifras de distribución de la riqueza en las tres naciones, nos podremos dar cuenta que a pesar de reducirse la cantidad de pobreza dura, pues algo del desarrollo general chorrea, esa injusta y polarizada distribución sigue siendo igual o peor que hace décadas; sólo ganan los más ricos, los internos y sus socios del capital transnacional.

Finalmente, pero no menor, existe una característica vital que comparten las formaciones del ABC: si bien concurren en cada una importantes y activos movimientos sociales, como el que irrumpe hace un rato en contra de la corrupción generalizada en Brasil, en ellos la izquierda rupturista, anticapitalista y consecuente, aún muy debilitada tras los golpes recibidos, carece de la organización y de la fuerza político-social suficientes como para coadyuvar al proceso de construcción del Poder Popular alternativo en el seno del movimiento popular.

En suma, creemos que en A y B las administraciones kirchnerista y del PT, respectivamente, simplemente caen por sus propias insuficiencias y malos manejos. Claro que ello no impide alentar los movimientos de masas en esas formaciones, a fin de retomar la ofensiva por un gobierno de verdad sostenido en el poder popular.

Para el caso venezolano, ocurre algo similar, pero el Chavismo cuenta con el suficiente espacio político y social para remediar lo negativo realizado hasta ahora; queda en manos de sus dirigentes la histórica decisión de llevar a cabo tal proceso rectificador

En Bolivia, el proceso encabezado por el MAS ha tenido sus altibajos; es cierto (petroleras, relación con algunos pueblos indígenas), pero cuenta con dirigentes capaces y un gran apoyo social. Respeto de su aspiración marítima con Chile, por cierto que ha sabido imponer muy bien sus términos y en 2016 le esperan nuevos éxitos diplomáticos al respecto.   

Situación Económica Internacional de Chile

En nuestro país, así como en gran parte de la periferia del SCM, se asentó durante 2015 un proceso de desaceleración económica, motivado por un nuevo ciclo de descenso del precio de las materias primas y el consiguiente deterioro en los términos de intercambio, además de las precauciones tomadas en torno al proceso de negociaciones en que están enfrascadas múltiples naciones (incluida Chile) y regiones por lo de las ‘asociaciones’ transnacionales, lo que se evidencia, por ejemplo, en la baja de un 16% en los flujos mundiales de Inversión Extranjera Directa (IED) durante 2014.

A lo anterior debemos sumar la persistente contención en la inversión de los capitales internos por motivos no muy económicos. Con todo ello, se da un contexto en que, aparentemente, el desarrollo económico nacional se estaría ahogando. En tal marco, muy condimentado por la prensa monopólica, las inmorales derechas económica y política encuentran justificaciones para exigir al gobierno de la NM, el que a su vez intenta superar el marasmo en que lo han dejado los casos Caval, SQM y todos los relacionados con boletas falsas por pagos políticos, para que éste morigere el gasto público, no cumpla con sus insubstanciales reformas y sepa mantener a raya la activada demanda social. Y la NM actúa y actuará en comunión con su rol de grupo mantenedor del sistema de dominación.

Acerca de la tan ansiada inversión extranjera, la savia que insufla vida al sistema monopólico-financiero, digamos que en 2015 se autorizaron 80 requerimientos por US$ 17.769 millones, lo que significó una caída de 33% frente a los US$ 26.706 acumulados en 2014. Pese a dicha baja, el monto aprobado fue visto como una “buena noticia” por el ministro de Economía, Luis Felipe Céspedes, ya que “demuestra claramente que se está invirtiendo en nuestro país, porque se dan las garantías tal como lo ha indicado el Fondo Monetario Internacional (FMI) o la OCDE”. Lo anterior fue ratificado por el vicepresidente ejecutivo del CIE, Vicente Mira, quien resaltó que el monto aprobado fue “bastante más relevante” que en las últimas sesiones, lo que demuestra que los inversionistas “aprovecharon que era la última ventana para postular”.

Añadamos que la mayor parte de la inversión (64%) se espera  que se haga efectiva entre 2014 y 2018, período de mediano aliento en que no cabría asustarse por una supuesta ‘arrancada’ del gran capital financiero transnacional. Mientras que el empresariado, la derecha y la NM se quejan por el desempeño de la economía, nos venimos a informar que Chile se ubica 7° en cuanto a “libertad económica”, lo cual implica que somos el caramelo más apreciado de Latinoamérica para que aquel capital acuda aquí a hacer su agosto.


Insistimos, la desaceleración económica que impacta a Chile y al SCM igualmente implica que los de ‘arriba’ siguen ganando, pero a un ritmo más lento que antes, mientras que los de ‘abajo’ continuamos perdiendo, pero a un ritmo más rápido. La injustísima, desigual y combinada distribución del ingreso nacional en nuestra formación social, para la que no vemos visos de mejoramiento en el corto y mediano plazo, seguirá tal cual en 2016, cuando, frente a la esperada mejora en los términos de intercambio, no sobrevendrá la aplicación de las tan cacareadas medidas contra-cíclicas que la NM promete aplicar para tratar de compensar dicha vergonzante situación, la cual ella prefiere administrar con mucho empeño. 

Equipo Internacional – CAD CHILE
Enero 3 de 2016

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