Hemos expuesto en estas páginas los profundos cambios sufridos en las últimas décadas en la propiedad y contenidos de los medios de difusión de masas, la prepotencia y el intervencionismo de las grandes potencias que avasallan países y regiones a través del planeta, cómo se doblegan los “gobiernos nacionales” frente al poder imperial, etc. Hoy profundizaremos sobre la altísima concentración y centralización de capitales en manos de cada vez menos corporaciones transnacionales y algo de la expresión de su creciente poderío
Diez
transnacionales ganan más que 180 países juntos
A fines del año pasado, con estupor, nos enteramos que los ingresos de diez de las corporaciones transnacionales más grandes
del mundo -como Apple, Shell y Walmart-
superan a los de 180 naciones de la
lista de las 195 reconocidas por la ONU.
Si
en el mundo se ponen por orden los países y las transnacionales según su
potencia económica, sin importar su naturaleza, Estados Unidos ocuparía el primer
lugar y la megacorporación Walmart el décimo. El valor combinado de aquellas 10
multinacionales es comparable al producto interior bruto de los 180 países más
pequeños del planeta, un grupo que incluye a Irlanda, Indonesia, Israel,
Colombia, Grecia, Sudáfrica y Vietnam, por citar a las más relevantes. A este
ritmo de crecimiento bastará solo con una generación para que el mundo entero
esté dominado por grandes corporaciones; es decir, será la cristalización de la
fase imperialista II, la del gobierno mundial del capital monopólico
transnacional.






