En esta semana que se va, la misma que viera
caer al pútrido gabinete de la no menos afectada por la corruptela Bachelet, y como
se debe en un sistema seudodemocrático que se sabe a la defensiva y se prepara
para recibir los golpes de la hastiada población, una comisión de la también deshonesta
cámara de diputados se apuró en aprobar la reedición de la tristemente célebre
detención por sospecha.
La
comisión de Seguridad Ciudadana de la cámara aprobó (06/05/15) el control de
identidad preventivo[1]. Esta
medida permite a carabineros pedir los documentos de los ciudadanos de la misma
forma en que se realizan controles preventivos de tránsito. El artículo
extiende las facultades de Carabineros hasta dejarlas al mismo nivel que la
detención por sospecha, utilizada amplia y abusivamente en dictadura y cuyo fin
se había tramitado el año 1998, cuando se implementó la ley 19.567[2],
derogándola.
Fue
el 16 de abril pasado que la diputada UDI Claudia Nogueira presentó un artículo
que restituye la facultad para que los uniformados realicen controles de
identidad preventivos. Este miércoles, esa indicación fue aprobada con siete
votos a favor y seis en contra, sancionándose con los votos de la UDI y los
diputados DC Gabriel Silber y el PPD Daniel Farcas, mientras que Karol Cariola
y Giorgio Jackson, dos ex líderes estudiantiles, se opusieron a la medida
represiva.
Los
argumentos para afirmar que lo que se está haciendo es restablecer la detención
por sospecha, es que la facultad de poder chequear la identidad de cualquier
persona para comprobar si tiene órdenes de detención pendientes ya se puede
realizar bajo la figura de “control de identidad”, implementada el año 2002 y
que permite realizarlo, además, sin orden judicial.
La
extensión de las facultades legales a carabineros es, sin duda, una medida
abusiva contra las libertades democráticas, pues la detención por sospecha ha
sido ampliamente cuestionada por su utilización abusiva, discriminatoria y sin
criterio[3]. Del
mismo modo que han sido cuestionadas las cada vez más violentas actuaciones de carabineros
en manifestaciones sociales. Cuando la medida fue presentada, como no, el
director de carabineros Gustavo González, declaró[4] feliz que
“desde el punto de vista operativo preventivo, nosotros estimamos que una norma
de esta naturaleza sí nos sirve. Tener esa posibilidad o esa facultad de que
los Carabineros puedan controlar o solicitar la identificación de cualquier
persona, no solo en casos fundados, sí nos parece apropiado”.
