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miércoles, 14 de marzo de 2012

COLECTIVO ACCIÓN DIRECTA: CARLOS MARX 1818-1883 UNA VIDA CONSAGRADA A LA REVOLUCIÓN SOCIAL.

CARLOS MARX: 1818-1883 UNA VIDA CONSAGRADA A LA REVOLUCIÓN.
Carlos Marx: Una Vida al servicio de los Trabajadores, los Pueblos, los Explotados
                                               Del Mundo.

                        El 5 de Mayo de 1818 nació en Tréveris, ciudad de Alemania, en el territorio de Renania-Palatinado, a orillas del Mosela, el “MONUMENTO DE LA INTELIGENCIA HUMANA”, Carlos Marx, al decir de ese otro revolucionario, Ernesto Che Guevara.
                        Marx nació en el seno de una familia judía de clase media.  En 1835 concluyó sus estudios secundarios en Tréveris.  En ese mismo año ingresa a la Universidad de Bonn para seguir estudios de Derecho y se compromete, secretamente, con Jenny von Westphalen.  Al año siguiente se instala en Berlín para proseguir sus estudios de Derecho.
                        El año 1838 junto a Bruno y Edgar Bauer funda el Club de los Doctores, que aglutina a los hegelianos de izquierda.  Comienza sus estudios acerca de la Filosofía y la Historia, ambas Ciencias que junto con la Economía serán los puntales de su futura creación.  Lo anterior cristaliza en 1841 cuando se Doctora con la tesis “Diferencias entre las filosofías de la naturaleza de Demócrito y Epicuro”.  Decide, el mismo año, renunciar a seguir la carrera universitaria.
                        En 1842, en Octubre, es designado redactor jefe de la Rheinische Zeitung, de Colonia, órgano de oposición de la burguesía renana radical.  El siguiente año abandona el cargo de redactor jefe ante las dificultades de la censura prusiana.  Se casa con Jenny von Westphalen.  En otoño emigra a París, donde entra en contacto con sociedades revolucionarias como la clandestina Liga de los Justos.  Traba amistad con el poeta Heinrich Heine y redacta la “Introducción a la crítica de la Filosofía del Derecho de Hegel”.
                        En 1844 en colaboración con Arnold Ruge publica el primer y único volumen de los Anales franco-alemanes y al mismo tiempo redacta los “Manuscritos económicos-filosóficos, conocidos como los “Manuscritos del 44”.  Conoce a Luis Blanc, Proudhon, e inicia su amistad con Federico Engels.  Nace Jenny, su primera hija.
                        Durante el año 1845, a petición del gobierno prusiano, es expulsado de Francia como revolucionario peligroso.  Se establece en Bruselas.  Junto con Engels, escribe “La Sagrada Familia” y “La ideología alemana”; formula las tesis sobre Feuerbach.  En septiembre nace Laura, su segunda hija, y a finales de año renuncia a la nacionalidad prusiana.
                        El año 1847 se afilia a la Liga de los Justos, a la que propone el nombre de Liga de los Comunistas, y participa en el primer congreso de esa organización celebrado en Londres.  La Liga le encomienda, al igual que a Engels, la redacción de un Manifiesto del Partido Comunista.  Publica “Miseria de la Filosofía”.
                        En febrero de 1848 aparece en Londres la primera edición de “El Manifiesto Comunista”.  Poco después estalla la revolución y es expulsado de Bélgica.  Se traslada a París.  Se opone al envío de guerrilleros a Alemania y redacta las “Reivindicaciones del Partido Comunista en Alemania”.  Al cabo de unas semanas llega a Colonia, donde en junio asume la jefatura de redacción de la Neue Rheinische Zeitung.  Ataca a la burguesía alemana y propugna la resistencia armada en unos disturbios acaecidos en Colonia.
                        El año 1849 triunfa la contrarrevolución en Alemania.  Marx es juzgado en febrero por su participación en los disturbios de Colonia.  Resulta absuelto, pero en mayo es expulsado del país.  Poco antes han aparecido publicadas sus charlas sobre “Trabajo asalariado y capital”.  El gobierno francés le prohíbe establecerse en París, y Marx, cuya situación económica es angustiosa, marcha a Londres, donde residirá hasta el final de su vida.
                        El año 1850 le depara una vida penosa y mísera en Londres; es desahuciado de su casa por impago.  Con todo, participa en la reorganización de la Liga de los Comunistas y escribe “La lucha de clases en Francia”.
                        El año 1852 aparece “El 18 de Brumario de Luis Bonaparte”.  Se acepta su propuesta de disolver la Liga de los Comunistas.  Empieza a colaborar en el New York Daily Tribune.  Interrumpe sus estudios económicos.  Dos años después aprende español y lee a Calderón y a Cervantes.  Publica algunos artículos sobre la revolución española en el New York Daily Tribune.
                        El año 1855 nace Eleanora, el sexto de sus hijos y la única que sobrevivió junto con Jenny y Laura.
                        El año 1857 reemprende sus estudios sobre economía en la Biblioteca del British Museum.  Dos años más tarde publica la “Contribución a la crítica de la economía política”. 
                        El año 1862 su situación económica es asfixiante.  Intenta obtener un puesto de escribiente en los ferrocarriles, pero no consigue ingresar a causa de su mala letra.  El siguiente año, en una situación casi al borde de la miseria, Marx inicia la redacción de “El capital”.
                        Durante el año 1864 se funda en Londres la Asociación Internacional de Trabajadores, para la cual redacta, como miembro de su comité provisional, los Estatutos, el primer manifiesto y gran número de acuerdos, declaraciones y llamamientos.
                        El año 1865 finaliza la primera redacción de “El capital”, al tiempo que participa activamente en la Internacional.  Dos años más tarde aparece en Hamburgo el primer libro de El capital.  Marx se ve obligado a paralizar su trabajo a causa del insomnio y de la furunculosis que padece desde hace años.
                        El año 1869 viaja a París de incógnito.  A partir de este año, los apuros económicos de Marx se verán aliviados gracias a la ayuda constante de Engels.  Ello le permitirá seguir trabajando en la continuación de El capital.  Dos años después se le encuentra en una gran actividad en la Internacional a favor de la Comuna de París (1871), cuya evolución sigue atentamente.  Publica “La guerra civil en Francia”.
                        El año 1872 se realiza el Congreso de la Internacional en La Haya, en el cual son derrotadas las posiciones de los bakuninistas después de su enfrentamiento con Marx.  Este consigue que la organización se traslade a Nueva York.
                        Durante el año 1875 redacta el importante libro para la teoría marxista “Crítica del programa de Gotha”, de la socialdemocracia alemana.
                        El año 1881 fallece su mujer, Jenny von Westphalen.
                        1883.  En enero muere su hija Jenny.  Marx, muy abatido y aquejado de una grave enfermedad pulmonar, muere en Londres el 14 de marzo.  Su cuerpo recibe sepultura en el cementerio de Highgate.

CARLOS MARX EN SU TIEMPO: En Carlos Marx confluyeron tres corrientes de pensamiento: la de la filosofía clásica alemana, la del socialismo utópico francés e inglés y la de la economía política británica.
                Como es sabido, Marx entroncó con el pensamiento de Hegel ya desde su primera juventud, en los años en que estudiaba en Berlín, donde entró en contacto con los llamados hegelianos de izquierda.  De éstos le interesó particularmente Ludwig Feuerbach y su crítica de la religión.  Al mismo tiempo expresó su afinidad con el pensamiento materialista al organizar su tesis doctoral sobre la filosofía de la naturaleza en Demócrito y Epicuro.  No obstante, la figura de Marx sería ininteligible sin la de Hegel:  la médula del razonamiento de tipo dialéctico es hegeliana en su origen; la idea de la lucha de clases está prefigurada en la lucha entre el señor y el siervo –esas autoconciencias contrapuestas, al decir de Hegel-, tal y como se desarrolla en la “Fenomenología del espíritu”.  Marx tomará a Hegel, en suma, para invertirlo; como él mismo dijo, para colocarle los pies en tierra.  En otras palabras, para terminar con el filósofo que corona la tradición de la filosofía occidental, esencialmente especulativa.
                Desde el momento en que Marx preconizó una filosofía transformadora del mundo, y no meramente interpretativa, se situó en la línea de secularización del saber filosófico que ya habían emprendido los filósofos de la Ilustración.  De ahí que en Marx la filosofía se haga saber concreto- histórico, sociológico, económico- y que en este sentido se aleje de Hegel y de la filosofía del Idealismo alemán.
                En el campo de las doctrinas sociales, Marx tiene como antecedentes a los teóricos del socialismo utópico, desde Saint-Simon- que entrevió formas de organización social anticapitalista- a la comunidad de trabajadores imaginada por Fourier.  Más cercanas a él fueron, sin embargo, las fórmulas cooperativas de Robert Owen o la idea de colectivización de la tierra y de los medios de producción preconizada por Etienne Cabet.
                Por lo que respecta al campo de las doctrinas económicas, Marx enlazó con las teorías de los economistas británicos de la escuela clásica, desde Adam Smith hasta Ricardo, quizá el más próximo antecedente del autor de El capital, por el tratamiento que había hecho de cuestiones tan cruciales para el pensamiento marxista como la producción, el valor y el trabajo.
                Marx vivió en un período histórico caracterizado por sus hondas transformaciones.  Entre 1818 y 1883 la Revolución Industrial se extendió por Europa, modificando radicalmente las formas de la producción económica, quebrando la antigua base social agraria y artesana y, sobre todo, en lo político, alterando la naturaleza del poder.  El absolutismo era sucesivamente decapitado por una burguesía revolucionaria convertida en agente de la transformación social.  Las clases ligadas a los viejos modos de producción decaían, al tiempo que surgía el proletariado al amparo de la concentración en las ciudades de la mano de obra industrial.
                El pensamiento de Marx se fue articulando en el curso de estas convulsiones sociales de su tiempo; su conciencia fue reflejo del medio social en que vivió, de su praxis revolucionaria.  De ahí que captara con prontitud la evolución de la burguesía revolucionaria –que en su empuje histórico se había aliado con las clases populares- hacia posiciones a la defensiva, abdicando de su papel histórico de agente de la transformación social.  Y de que viera en el proletariado al nuevo sujeto histórico.  Pues su época le deparó también el asistir al nacimiento de esta nueva clase social y a sus luchas organizativas para constituirse en movimiento, desde la derrota de 1848 hasta la plenitud del internacionalismo obrero y la experiencia de este Estado dirigido por los trabajadores que fue la Comuna de París en 1871.

Ideas Matrices del Marxismo: El marxismo está constituido por dos disciplinas unidad pero distintas, cuya distinción se funda en la diferencia de su objeto: el materialismo dialéctico y el materialismo histórico.
                El materialismo histórico –o ciencia de la historia- tiene por objeto el concepto de historia, a través del estudio de los diversos modos de producción y formaciones sociales, de su estructura, de su constitución y de su funcionamiento, y de las formas de transición de una formación social a otra.
                El materialismo dialéctico –o filosofía marxista- tiene por objeto propio la producción de los conocimientos, es decir, la estructura y el funcionamiento del proceso de pensamiento.  Propiamente hablando, el materialismo dialéctico tiene por objeto la teoría de la historia de la producción científica.  En efecto, si el materialismo histórico fundó, en un mismo movimiento teórico, el materialismo dialéctico como disciplina distinta es porque la constitución de una ciencia de la historia, es decir, de una ciencia que define su objeto como constitución del concepto de historia -materialismo histórico-, condujo a la definición de una teoría de la ciencia, que comprende la historia como parte integrante de su objeto propio.
                Esas dos disciplinas son distintas: existen, en efecto, interpretaciones del marxismo que reducen una disciplina a la otra.  Ya sea el materialismo dialéctico al materialismo histórico:  es el caso de las interpretaciones historicistas, tales como las del joven Lukács, de Korsch, para las cuales el marxismo es una antropología histórica, pues la historia es una categoría originaria y fundadora y no un concepto que haya que construir.  La reflexión de las estructuras, la “toma conciencia de su sentido”, es función, por el sesgo de una interiorización mediadora, de esas mismas estructuras.  Ya sea el materialismo histórico al materialismo dialéctico: se trata aquí de las interpretaciones positivistas-empiristas, que diluyen el objeto propio del materialismo histórico subsumiendo todo objeto histórico en la misma ley “abstracta”, universalmente válida, que regula toda “concreción” histórica.
                El materialismo histórico, como lo mostró Marx en la “Introducción del 57”, en el “Prefacio a la contribución de la economía política” y en “El capital”, contiene una teoría general que define conceptos que dominan todo su campo de investigación (conceptos de modos de producción, de formación social, de apropiación real y de propiedad, de combinación, de ideología, de política, de coyuntura, de transición).  Esos conceptos le permiten definir el concepto de su objeto:  el concepto de historia.  El objeto del materialismo histórico es el estudio de las diversas estructuras y prácticas enlazadas y distintas (economía, política, ideología), cuya combinación constituye un modo de producción y una formación social; pueden caracterizarse esas teorías como teorías regionales.  El materialismo histórico comprende igualmente teorías particulares (teorías de los modos de producción esclavista, feudal, capitalista, etc.), cuya legitimidad está fundada en la diversidad de las combinaciones de las estructuras y prácticas que definen modos de producción y formaciones sociales distintas.
                Sabido es que las tres proposiciones fundamentales del materialismo (dialéctico e histórico) son las siguientes:
1.-)   La distinción de los procesos reales y de los procesos de pensamiento, del ser y del conocimiento.
2.-)   La primacía del ser sobre el pensamiento, de lo real sobre su conocimiento.
3.-)   La historia de todas las sociedades hasta nuestros días es la historia de las luchas de clases.
                El Marxismo en la estructura de lo político ha entregado, luego de un desarrollo de la ciencia marxista, conceptos que son claves para establecer estrategias políticas.  Carlos Marx y Federico Engels, analizaron en extenso el Estado de Excepción Constitucional tipificado como BONAPARTISMO.  Con posterioridad, en la medida del despliegue del Modo de Producción Capitalista, surgen otras dos tipificaciones de Estados de Excepción Constitucional: EL FASCISMO Y LA DICTADURA MILITAR.  Además en la ciencia marxista se encuentra un gran debate en torno al concepto de Democracia, entendida como forma de dominación, en tiempos normales, por parte de la Burguesía y el concepto de Democracia Popular.
                Todo lo anterior nos lleva de plano a la influencia posterior de Carlos Marx, en la medida de la aplicación correcta de la ciencia marxista.  Por ejemplo, el Partido Comunista chileno tipificó el Golpe de Estado del 11 de Septiembre de 1973 como un alzamiento FASCISTA.  Ello obliga, en los hechos a aplicar una táctica y estrategia coherente para combatir ese tipo de excepción constitucional.  Nosotros, como COLECTIVO ACCIÓN DIRECTA, concordamos con la conceptualización realizada por otros partidos y movimientos de la izquierda chilena que tipificaron el Golpe de Estado como fundador de un régimen de excepción constitucional cristalizado en una DICTADURA MILITAR, a la cual se le debía oponer una táctica y estrategia determinada. 
                En la actualidad el reformismo tipifica el actual momento del MPC como “neoliberal”, caracterización que es utilizada, asimismo, por un amplío espectro de la izquierda en su conjunto.  Para el CAD, y otras organizaciones hermanas, el actual período debe ser caracterizado como los inicios de la Segunda Fase del Imperialismo.
                Recordemos, que una acertada caracterización permite establecer una acertada táctica y estrategia de lucha contra el enemigo principal.
                Carlos Marx, la ciencia a la cual fue capaz de construir sus principales cimientos, contó con un desarrollo posterior a través de Hombres y Mujeres que hicieron suyos sus postulados y decidieron al igual que él servir a los intereses de los trabajadores y explotados del Mundo.  Podríamos realizar un listado, pero siempre sería incompleto o quizá sería subjetivo, pues de la gran cantidad de continuadores del Marxismo se ha generado lo que se llaman los “Marxismos Posibles”.  De hecho, al leer esto último es casi seguro que algún lector pensará: “Esto es revisionismo o, como se dice hoy, es posmodernista”.  Sin embargo, las lecturas del marxismo no son lecturas ingenuas, sino que son lecturas culpables.  Cada uno va creciendo a través de algún continuador del marxismo y va excluyendo a otros.  Lo correcto, palabra demasiado cargada de subjetividad, es tender a ciertos puntos de unidad en la práctica, pues en la teoría se hace casi imposible; coincidir, por ejemplo, en que “filósofos e historiadores no han hecho más que interpretar de diversos modos la realidad, cuando de lo que se trata es de transformarla”.
                Federico Engels, F. Mehring, Plejanov, Kautsky, Berstein, Martov, Lenin, Trotsky, Stalin, Mao, Ho-Chi-Min, Korsch, Rosa Luxemburgo, Riazánov, Gramsci, Lukács, Dobb, Labriola, Mondolfo, Sweezy, Althusser, Balibar, Garaudy, Che Guevara, Fidel Castro, Poulantzas, Sartre, Politzer, Lacan, Foucault, Bettelheim.  Podríamos seguir, pues existen aún muchos más que han realizado algún aporte a la consolidación del marxismo como una ciencia, una ciencia puesta al servicio de la Revolución Socialista, una ciencia siempre en movimiento.
                El conjunto del COLECTIVO ACCIÓN DIRECTA rinde un sincero homenaje al Revolucionario Carlos Marx, al que con sus ideas y acción iluminara el largo y tortuoso camino a transitar por los explotados y marginados de siempre para construir un nuevo Estado, el Estado Socialista, que de paso a la Sociedad Comunista.  Los repetidos esfuerzos de Marx para romper los límites objetivos de lo Teórico existente, para forjar la materia con qué pensar el problema que su descubrimiento científico planteaba a la filosofía, sus fracasos, sus mismas recaídas, forman parte del drama teórico que vivió, en una soledad absoluta, mucho antes que nosotros, que comenzamos solamente a sospechar, bajo los signos de nuestro cielo, que su problema es nuestro, y por mucho tiempo, y que orienta todo nuestro futuro.  Solo, Marx buscó aliados y apoyo a su alrededor: ¿quién puede reprocharle haberse apoyado en Hegel?  Por nuestra parte debemos a Marx el no estar solos: nuestra soledad no se debió más que a nuestra ignorancia de lo que Marx había dicho.  Es a ella a la que hay que acusar, en nosotros y en todos aquellos que piensan haberla superado, y no hablo sino de los mejores, cuando no están sino en el umbral de la tierra que él nos descubrió y abrió.  Le debemos incluso el ver en él sus debilidades, sus lagunas, sus omisiones: ellas concurren a su grandeza ya que retomándolas no hacemos sino retomar en su origen un discurso interrumpido por la muerte.  Sabemos cómo termina el tercer libro de El capital.  Un título: Las clases sociales.  Veinte líneas después, el silencio…Un silencio que nos grita, un silencio que nos convoca, un silencio que nos llama.  El COLECTIVO ACCIÓN DIRECTA asume ese silencio, de a poco lo hace crecer, despacio lo va desparramando, lo confronta para crecer, lo ejercita en la práctica para equivocarse y aprender. 


        A CARLOS MARX toda la HISTORIA,
        o la Utopía como le llaman ahora,
        a CARLOS MARX toda la HISTORIA,
        EL SUEÑO DE MUCHOS ELEVADO A MULTITUDES.


                                       MAYO 2011-COLECTIVO ACCIÓN DIRECTA.

MIR-EJÉRCITO POPULAR REVOLUCIONARIO (BATALLÓN CHILE): A 129 AÑOS DE LA PARTIDA FÍSICA DE CARLOS MARX.

Nota Introductoria: A 129 años de la desaparición física, de uno de los más grandes exponentes de la clase obrera, creador junto a Federico Engels, del Marxismo, guía del pensamiento Revolucionario, que a pesar del reformismo y el revisionismo, sigue siendo una incuestionable arma de combate, del proletariado y de los pobres del campo y la ciudad.

MIR – Ejército Popular Revolucionario – (Batallón Chile)

Biografía de Carlos Marx

(Breve esbozo biográfico, del folleto escrito entre Julio-Noviembre de 1914, por Vladimir Ilich Ulianov, Lenin)                        
Carlos Marx nació el 5 de mayo de 1818 en Tréveris (ciudad de la Prusia renana). Su padre era un abogado judío convertido al protestantismo en 1824. Su familia era acomodada y culta, aunque no revolucionaria. Después de cursar en Tréveris los estudios de bachillerato, Marx se matriculó en la Universidad, primero en la de Bonn y luego en la de Berlín, siguiendo la carrera de Derecho, mas estudiando sobre todo Historia y Filosofía. Terminados sus estudios universitarios, en 1841, presentó una tesis sobre la filosofía de Epicuro. Sus ideas eran todavía entonces las de un idealista hegeliano. En Berlín se acercó al círculo de los "hegelianos de izquierda" (Bruno Bauer y otros), que intentaban sacar de la filosofía de Hegel conclusiones ateas y revolucionarias.

Después de cursar sus estudios universitarios, Marx se trasladó a Bonn, con la intención de hacerse profesor. Pero la política reaccionaria de un gobierno - que en 1832 había despojado de la cátedra a Ludwig Feuerbach, negándole nuevamente la entrada en las aulas en 1836, y que en 1841 retiró al joven profesor Bruno Bauer el derecho a enseñar desde la cátedra de Bonn- le obligó a renunciar a la carrera académica. En esta época, las ideas de los hegelianos de izquierda hacían rápidos progresos en Alemania. Fue Ludwig Feuerbach quien, sobre todo a partir de 1836, se entregó a la crítica de la teología, comenzando a orientarse hacia el   materialismo, que en 184I (La esencia del cristianismo) triunfa resueltamente en sus doctrinas; en 1836 ven la luz sus Principios de la filosofía del porvenir. "Hay que haber vivido la influencia liberadora" de estos libros, escribe Engels años más tarde refiriéndose a esas obras de Feuerbach. "Nosotros" (es decir, los hegelianos de izquierda, entre ellos Marx) "nos hicimos al momento feuerbachianos"(1). Por aquel entonces, los burgueses radicales renanos, que tenían ciertos puntos de contacto con los hegelianos de izquierda, fundaron en Colonia un periódico de oposición, la Gaceta del Rín (que comenzó a publicarse el 1º de enero de 1842). Sus principales colaboradores eran Marx y Bruno Bauer; en octubre de 1842, Marx fue nombrado redactor jefe del periódico y se trasladó de Bonn a Colonia. Bajo la dirección de Marx, la tendencia democrática revolucionaria del periódico fue acentuándose, y el gobierno lo sometió primero a una doble y luego a una triple censura, para acabar ordenando su total supresión a partir del 1º de enero de 1843. Marx vióse obligado a abandonar antes de esa fecha su puesto de redactor jefe, pero la separación no logró tampoco salvar el periódico, que dejó de publicarse en marzo de 1843. Entre los artículos más importantes, publicados por Marx en la Gaceta del Rin, Engels menciona, además de los que citamos más abajo el que se refiere a la situación de los campesinos viticultores del valle del Mosela. Como las actividades periodísticas le habían revelado que no disponía de los necesarios conocimientos de economía política, se aplicó ardorosamente al estudio de esta ciencia.

En 1843, Marx se casó en Kreuznach con Jenny von Westphalen, amiga suya de la infancia, con quien se había prometido ya de estudiante. Pertenecía su mujer a una reaccionaria y aristocrática familia prusiana. Su hermano mayor fue ministro de la Gobernación en Prusia durante una de las épocas más reaccionarias, de 1850 a 1858. En el otoño de 1843, Marx se trasladó a París, con el propósito de editar allí, desde el extranjero, una revista de tipo radical en colaboración con Arnoldo Ruge (1802-1880; hegeliano de izquierda, encarcelado de 1825 a 1830, emigrado después de 1848, y bismarckiano después de 1866-1870). De esta revista, titulada Anales franco-alemanes, sólo llegó a ver la luz el primer cuaderno. La publicación hubo de interrumpirse a consecuencia de las dificultades con que tropezaba su difusión clandestina en Alemania y de las discrepancias de criterio surgidas entre Marx y Ruge. Los artículos de Marx en los Anales nos muestran ya al revolucionario que proclama la "crítica despiadada de todo lo existente", y, en especial, la crítica de las armas", apelando a las masas y al proletariado.

En septiembre de 1844 pasó unos días en París Federico Engels, que es a partir de este momento el amigo más íntimo de Marx. Ambos tomaron conjuntamente parte activísima en la vida, febril por aquel entonces, de los grupos revolucionarios de París (especial importancia revestía la doctrina de Proudhon, a la que Marx sometió a una crítica demoledora en su obra Miseria de la Filosofía, publicada en 1847) y, en lucha enérgica contra las diversas doctrinas del socialismo pequeñoburgués, construyeron la teoría y la táctica del socialismo proletario revolucionario o comunismo (   marxismo). Véanse las obras de Marx correspondientes a esta época, 1844-1848, más abajo, en la Bibliografía. En 1845, a petición del gobierno prusiano, Marx fue expulsado de París como revolucionario' peligroso, y fijó su residencia en Bruselas. En la primavera de 1847, Marx y Engels se afiliaron a una sociedad secreta de propaganda, la "Liga de los Comunistas" y tomaron parte destacada en el II Congreso de esta organización (celebrado en Londres, en noviembre de 1847), donde se les confió la redacción del famoso Manifiesto del Partido Comunista, que vio la luz en febrero de 1848. Esta obra expone, con una claridad y una brillantez geniales, la nueva concepción del mundo, el materialismo consecuente aplicado también al campo de la vida social, la   dialéctica como la más completa y profunda doctrina del desarrollo, la teoría de la   lucha de clases y del papel revolucionario histórico mundial del proletariado como creador de una sociedad nueva, de la sociedad comunista.

Al estallar la revolución de febrero de 1848, Marx fue expulsado de Bélgica y se trasladó nuevamente a París, desde donde, después de la revolución de marzo pasó a Alemania, estableciéndose en Colonia. Del 1 de junio de 1848 al 19 de mayo de 1849 se publicó en esta ciudad la Nueva Gaceta del Rin, que tenía a Marx de redactor jefe. El curso de los acontecimientos revolucionarios de 1848 y 1849 vino a confirmar de un modo brillante la nueva teoría, como habían de confirmarla también en lo sucesivo todos los movimientos proletarios y democráticos de todos los países del mundo. Triunfante la contrarrevolución, Marx hubo de comparecer ante los tribunales y, si bien resultó absuelto (el 9 de febrero de 1849), posteriormente fue expulsado de Alemania (16 de mayo de 1848). Vivió en París durante algún tiempo, pero, expulsado nuevamente de esta   capital después de la manifestación de 13 de junio de 1849 fue a instalarse a Londres, donde pasó ya el resto de su vida.

Las condiciones de vida en la emigración eran extraordinariamente penosas, como lo prueba especialmente la correspondencia entre Marx y Engels (editada en 1913). La miseria llegó a pesar de un modo verdaderamente asfixiante sobre Marx y su familia; a no ser por la constante y altruista ayuda económica de Engels, Marx no sólo no habría podido llevar a término El Capital, sino que habría sucumbido fatalmente bajo el peso de la miseria. Además, las doctrinas y corrientes del socialismo pequeñoburgués y del socialismo no proletario en general, predominantes en aquella época, obligaban a Marx a mantener una lucha incesante y despiadada, y a veces defenderse contra los ataques personales más rabiosos y más absurdos (Herr Vogtg). Apartándose de los círculos de emigrados y concentrando sus fuerzas en el estudio de la economía política, Marx desarrolló su teoría materialista en una serie de trabajos históricos (véase Bibliografía). Sus obras Contribución a la crítica de la economía política (1859) y El Capital (t. I, 1867) significaron una revolución en la ciencia económica (véase más abajo la doctrina de Marx).

La época de intensificación de los movimientos democráticos, a fines de la década del 50 y en la década del 60, llamó de nuevo a Marx al trabajo práctico. El 28 de septiembre de 1864 se fundó en Londres la famosa I Internacional, la "Asociación Internacional de los Trabajadores", Alma de esta organización era Marx, que fue el autor de su primer Manifiesto y de un gran número de acuerdos, declaraciones y llamamientos. Con sus esfuerzos por unificar el movimiento obrero de los diferentes países y por traer a los cauces de una actuación común las diversas formas del socialismo no proletario, premarxista (Mazzini, Proudhon, Bakunin, el tradeunionismo liberal inglés, las oscilaciones derechistas de Lassalle en Alemania, etc.), Marx, a la par que combatía las teorías de todas estas sectas y escuelitas, fue forjando la táctica común de la lucha proletaria de la clase obrera en los distintos países. Después de la caída de la Comuna de Paris (1871) - que Marx (en La guerra civil en Francia, 1871) analizó de un modo tan profundo, tan certero y tan brillante, con tan gran espíritu práctico y revolucionario- y al producirse la escisión provocada por los bakuninistas la Internacional no podía subsistir en Europa. Después del Congreso de La Haya (1872), Marx consiguió que el Consejo General de la Internacional se trasladase a Nueva York. La I Internacional había cumplido su misión histórica y cedió el campo a una época de desarrollo incomparablemente más amplio del movimiento obrero en todos los países del mundo, época en que este movimiento había de desplegarse extensivamente, engendrando partidos obreros socialistas de masas dentro de cada Estado nacional.

Su intensa labor en la Internacional y sus estudios teóricos, todavía más intensos, quebrantaron definitivamente la salud de Marx. Este prosiguió su obra de transformación de la economía política y se consagró a terminar El Capital, reuniendo con este fin una infinidad de nuevos documentos y poniéndose a estudiar varios idiomas (entre ellos el ruso), pero la enfermedad le impidió dar cima a El Capital.

El 2 de diciembre de 1881 murió su mujer. El 14 de marzo de 1883, Marx se dormía dulcemente para siempre en su sillón. Yace enterrado, junto a su mujer, en el cementerio de Highgate de Londres. Varios hijos de Marx murieron en la infancia, en Londres, cuando la familia atravesaba extraordinarias dificultades económicas. Tres de sus hijas contrajeron matrimonio con socialistas de Inglaterra y Francia: Eleonora Aveling, Laura Lafargue y Jenny Longuet. Un hijo de esta última es miembro del Partido Socialista Francés.


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Servicio de Información Revolucionaria
TRINCHERA MÓVIL, Órgano de Difusión
del MIR-EPR (Batallón Chile)

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