El
movimiento «Noche en pie», que acaba de aparecer en Francia, al igual que en
España y Alemania, se plantea impedir la adopción del proyecto de ley El-Khomri
sobre la reforma del Código Laboral y, más generalmente, luchar contra el neocapitalismo.
En este artículo, Thierry Meyssan denuncia discusiones huecas e incoherentes y
señala las referencias explicitas de los organizadores a las manipulaciones del
equipo de trabajo de Gene Sharp, organizador –por cuenta de la CIA– de las
«revoluciones de colores» y la «primavera árabe»
Por
Thierry Meyssan
En Red Voltaire –public.
11/4/16
La prensa parisina
se extasía ante el nacimiento de un movimiento político, identificado como
«Nuit debout» (“Noche en pie”), en el que cientos de
personas se reúnen en las grandes plazas de las principales ciudades
francesas para conversar y arreglar el mundo.
Ese
movimiento «espontáneo» se organizó en pocos días. Pero ahora
dispone de dos sitios web en internet, de una radio y de una televisión web. En
la Plaza de la República de París, se constituyeron 21 comisiones,
como en un inventario imaginado por el poeta surrealista Jacques Prevert:
animación artística, clima, cantina, creación de un manifiesto, dibujo
de pie, jardín del saber, manifestaciones, campamento, democracia, ciencia
de pie, huelga general, educación, feminismo, LGTBI+, TV de pie,
voto en blanco, transparencia, Francia-África, enfermería, comunicación. Y
en ese parloteo estaría decidiéndose el futuro del país.
«Noche
en pie» surgió, supuestamente, de la proyección, el 23 de febrero, de
un film militante, «Merci patron» (“Gracias patrón) de Francois
Ruffin. Los espectadores crearon entonces un colectivo llamado «Convergencia
de Luchas», con la intención de reagrupar las preocupaciones de
asalariados, migrantes, etc. [1]
Sin
embargo, la lectura del llamado redactado por «Convergencia de Luchas»
resulta bastante sorprendente. Según ese texto:
«Este movimiento no nació en París, donde tampoco morirá. De la primavera árabe al movimiento del 15M, de la plaza Tahrir al parque de Ghezi, la plaza de la República y los numerosos otros lugares ocupados esta noche en Francia son la ilustración de las mismas cóleras, de las mismas esperanzas y de la misma convicción: la necesidad de una sociedad nueva, donde democracia, dignidad y libertad no sean declaraciones vacías.» [2]
Si
ese movimiento no nació en París, como afirman sus iniciadores, ¿de quién
fue la idea?
Las
referencias a la «primavera árabe», al «movimiento del 15M»,
a la «plaza Tahrir» y al «parque de Ghezi» apuntan todas a cuatro
movimientos claramente respaldados, sino iniciados, por la CIA. La «primavera
árabe» es el proyecto del Departamento de Estado tendiente a derrocar
los regímenes árabes y a reemplazarlos por la Hermandad Musulmana. El «movimiento
del 15M», en España, es la protesta contra la política económica de
los grandes partidos… pero reafirmando el deseo de mantenerse dentro de la
Unión Europea y sus estructuras. La «plaza Tahrir», en Egipto,
se considera habitualmente como uno de los sitios de desarrollo de la
primavera árabe y sacarla de esta sólo puede tener como objetivo referirse
al momento en que la plaza fue ocupada por los miembros de la
Hermandad Musulmana que manifestaban su respaldo a Mohamed Morsi.
En cuanto al parque de Ghezi, aunque fue el único movimiento laico de los
cuatro mencionados, lo cierto es que fue utilizado por la CIA
a modo de advertencia dirigida a Recep Tayyip Erdogan, quien
no tuvo en cuenta esa advertencia.
Detrás
de esas cuatro referencias, y de muchas más, se encuentra un mismo
organizador: el equipo de Gene Sharp, antiguamente conocido como Albert
Einstein Institute [3] y hoy rebautizado como Centre for Applied
Nonviolent Action and Strategies (Canvas), financiado única y exclusivamente
por Estados Unidos [4]. Se trata de un grupo de gente muy
organizada, directamente vinculados a la OTAN y les horroriza
la espontaneidad de los tiempos de Rosa Luxemburgo.
La
pasividad de la prefectura de policía, el discreto apoyo de la Unión Europea a Radio
Debout y la presencia entre los organizadores de personalidades que
antiguamente respaldaron el grupo denominado Action directe [5]
no parece plantearle ningún tipo de problema a los participantes.
Por
supuesto, el lector debe estar preguntándose si no estoy yendo demasiado
lejos cuando veo, aquí también, la mano de Washington.
El hecho es que las manipulaciones montadas en unos 20 países
por el equipo de Gene Sharp están hoy en día ampliamente demostradas y han
sido objeto de profundos estudios por parte de los historiadores. Además,
no soy yo sino los organizadores de «Noche de pie» quienes hacen
referencia a las acciones de ese equipo.
El
equipo de Gene Sharp aplica siempre las mismas recetas. Según los casos, las
manifestaciones que orquesta tienen como objetivo producir un cambio de régimen
o, por el contrario, esterilizar la oposición, como en este caso. Desde el año
2000, este equipo viene utilizando, para combatirlos mejor, un logo
copiado a los comunistas: el puño en alto. Ese es,
evidentemente, el símbolo que escogió «Convergencia de Luchas».
«No
regresamos a casa», el eslogan de «Noche de Pie», aunque
es nuevo en la larga serie de operaciones de Gene Sharp, es perfectamente
típico de su manera de actuar: un eslogan que no contiene
ningún reclamo positivo, que no propone absolutamente nada. Sólo
se trata de ocupar la calle y de distraer a los medios de prensa mientras
que las cosas importantes suceden en algún otro lugar.
El
principio de base del movimiento «Noche de pie» excluye toda
participación de los trabajadores. Hay que ser muy noctámbulo para poder
pasarse la noche conversando. Los «asalariados y las personas con
empleos precarios», a quienes ese movimiento supuestamente defiende, tienen
que salir a trabajar cada mañana y no pueden darse el lujo de pasarse
las noches sin dormir.
No
serán las comisiones creadas durante la «Noche en pie» –que
se interesan por cualquier cosa que no sean los estragos causados por
la explotación y el capitalismo– lo que pondrá fin a la dominación
que ejerce sobre Francia una élite pudiente, que además de vender el país
a los anglosajones acaba de autorizar el Pentágono a instalar bases
militares en suelo francés. Para creer eso habría que estar extremadamente
trasnochado.
Notas:
[1]
«Nuit
debout : genèse d’un mouvement pas si spontané», Eugénie Bastié, Le Figaro,
7 de abril de 2016.
[2]
«Appel
de la Nuit Debout», place de la République, le 8 avril 2016, Paris.
[3]
«La Albert Einstein
Institution: la no violencia según la CIA», por Thierry Meyssan, Red Voltaire,
10 de febrero de 2005.
[4]
La presencia del equipo de trabajo de Gene Sharp ha podido comprobarse
al menos en el derrocamiento y asesinato de Ceausescu (1989); en los
acontecimientos de la Plaza Tiananmen (1989); en Lituania (1999);
en Kosovo (1995); en Serbia, durante la «revolución de los
buldóceres» (2000), en Irak (2002); en Georgia, durante la «revolución
de las rosas» (2003); en las islas Maldivas, durante la «insurrección
de Maafushi» (2003); en Ucrania, durante la «revolución
naranja» (2004); en Líbano, durante la «revolución del cedro»
(2005); en Kirguistán, durante la «revolución de los tulipanes»
(2005); en Rusia, durante la «marcha del desacuerdo»
(2006-2007); en Venezuela, con las «manifestaciones por la libertad de
expresión» (2007); en Irán, durante la «revolución verde»
(2009); en el movimiento «Putin tiene que irse» (2010); en Túnez,
durante la «revolución de los jazmines» (2010); en Egipto, con el «día
de la cólera» (2011); en Estados Unidos, con «Ocuppy
Wall Street» (2011); en España, durante el «movimiento del 15M»
(2011); en el «sit-in» de México (2012); en «la partida»,
nuevamente en Venezuela (2014); en la «plaza Maidan», nuevamente
en Ucrania (en 2014), etc.
[5]
Action directe (Acción Directa) fue un grupo francés de extrema izquierda que
organizó 80 atentados y asesinatos en los años 1980. En definitiva,
estaba manipulado por la Red Gladio, o sea por los servicios secretos
de la OTAN.
Colectivo Acción Directa Chile -Equipo Internacional
Abril 16 de 2016
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