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martes, 13 de junio de 2017

GOBIERNOS DE MEXICO Y EE.UU. JUNTOS EN EL NEGOCIO PETROLERO, PESE A AFECTAR PERSONAS Y EL MEDIO


“Convergencias y divergencias de políticas petroleras de Trump y Peña”

Con distancia de unos días, y mediante decretos o simples acuerdos administrativos, los gobiernos de Estados Unidos y de México han promulgado disposiciones en materia petrolera. Algunas coinciden en suavizar las regulaciones y facilitar la actividad de las empresas para acelerar la extracción petrolera  

Por Fabio Barbosa*, en Red Voltaire –public. 9/6/17

Los jefes del Ejecutivo de México y de Estados Unidos desafían a amplios sectores de sus poblaciones afectadas por problemas ambientales, y ambos actúan en el contexto de una crisis mundial de sobreproducción petrolera, que amenaza con mantener los precios en un nivel que no garantiza suficientes retornos.

Acaso es una paradoja que, en el contexto actual, el triunfo de uno implica el debilitamiento del otro, es decir: si la producción shale se incrementa en Estados Unidos, el eventual desarrollo de esa misma producción en shales, al sur del Río Bravo, se verá imposibilitada para desplegarse. Desde luego podría ser que ya tienen considerado que, agotados los recursos gringos, trasladen los equipos a este país para continuar aquí la fiesta.

viernes, 14 de octubre de 2016

SE VIENE OTRO ACUERDO PRO CAPITAL MONOPOLICO TRANSNACIONAL: EL CETA


“El CETA dejaría un mal sabor en la seguridad alimentaria”

Mientras el debate sobre el CETA, el tratado entre la Unión Europea y Canadá, arrasa en Europa, un  nuevo informe advierte que el acuerdo puede rebajar los estándares de seguridad alimentaria

En El Viejo Topo –public. 11/10/16

Seguridad Alimentaria, Agricultura y Cooperación Reguladora en el Acuerdo Económico y Comercial Global entre la UE y Canadá es un informe desarrollado  por  Council of Canadians junto con numerosas organizaciones Europeas, entre las que se encuentran ATTAC España y Amigos de la Tierra. En el mismo, se exponen las diferencias normativas entre Canadá y la Unión Europea que pueden poner en peligro la seguridad de los alimentos y los estándares de producción europeos.

Las pequeñas economías agrarias europeas, que llevan años luchando contra la caída de precios, ahora se encontrarían con nuevos obstáculos, y tendrían que competir en condiciones de desigualdad con las importaciones canadienses. “Esto puede ser otro golpe para los granjeros europeos que competirían con una agroindustria  sin controles de bienestar animal y con estándares mínimos de seguridad” ha señalado, presidenta de Council of Canadians. “Canadá no es la naturaleza virgen que los europeos imaginan con pequeñas granjas salpicando el paisaje. Con el NAFTA, Canadá está inmerso en una agricultura de producción a gran escala, con la mitad de su producción procedente de tan solo el cinco por ciento de las explotaciones”.

En el informe se detallan las aéreas donde las normativas canadienses son mucho más débiles que las de la UE, incluyendo los alimentos genéticamente modificados, pesticidas, tintes alimenticios, pollo clorado u hormonas, entre otros. Canadá es el tercer productor mundial de organismos genéticamente modificados (OMG), y recientemente aprobó la venta de salmón genéticamente modificado. Por otro lado, el país norteamericano tampoco reconoce el principio de precaución europeo.  

viernes, 10 de junio de 2016

NO SOLO EL TTIP AMENAZA LA DEMOCRACIA; EL CETA TAMBIEN


“¿El TTIP amenaza a la democracia? ¿Y el CETA? Otro tratado comercial que ya se ha firmado…”

En SinPermiso –public. 3/6/16**

Mientras las grandes potencias se reunían en Japón la semana pasada en la cumbre del G-7, toda una serie de ingentes acuerdos de comercio recibía ataques por todas partes. Y con todo, de Donald Trump a Jeremy Corbyn, se admite que el “comercio” se ha convertido en poco más que un sinónimo de que las grandes empresas se hacen con un mayor control de la sociedad.

El convenio EE.UU.-Europa del TTIP (Transatlantic Trade and Investment Partnership, Acuerdo Transatlántico de Asociación Comercial e Inversiones) es el más conocido de estos acuerdos comerciales “de nueva generación” y ha dado alas a todo un movimiento. Más de tres millones de europeos han firmado la mayor petición contra el TTIP, mientras que 250.000 alemanes salieron a la calle en Berlín el pasado otoño para hacer caer este acuerdo. Un nuevo sondeo de opinión muestra que solo el 18% de los norteamericanos y el 17% de los alemanes apoyan el TTIP, cuando hace sólo dos años las cifras eran del 53% y el 55% respectivamente.

Pero el TTIP no está solo. Su hermano pequeño, el acuerdo entre la UE y Canadá, recibe el nombre de CETA (Acuerdo Económico y Comercial Integral). El CETA es tan peligroso como el TTIP; en realidad, se halla a la vanguardia de los acuerdos del género  del TTIP, debido a que ya lo han firmado la Comisión Europea y el gobierno canadiense. Se espera su ratificación en los próximos doce meses.

Lo único positivo del CETA es que ya se ha firmado y eso significa que se nos permite verlo. Sus 1.500 páginas nos demuestran que supone una amenaza no sólo para nuestra normativa alimentaria sino también para la batalla contra el cambio climático, para nuestra capacidad de regular los grandes bancos con el fin de impedir otro derrumbe y nuestro poder a la hora de renacionalizar industrias.

viernes, 12 de febrero de 2016

TPP: LA LUCHA RECIEN COMIENZA


“El tratado se firmó en Nueva Zelandia” 

Acaba de firmarse entre 12 países el TPP: un acuerdo que amenaza no solo nuestro derecho a la salud, al medio ambiente, a la libertad de expresión y a la privacidad en internet, sino a nuestra democracia. Si bien la firma no convierte al tratado en ley, es el primer paso para ello dentro de los países involucrados

En Derechos Digitales -Public. 4/2/16

Después de siete años de negociaciones secretas, los doce países que integran el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP) firmaron el documento final este 4 de febrero en Nueva Zelandia. El tratado fue negociado en secreto, a espaldas del público, e ignorando los derechos humanos de los ciudadanos de los países involucrados. Chile, México y Perú son parte de ese grupo.

En los países participantes ha habido oposición y múltiples protestas por la afectación al derecho a la salud, los derechos laborales, ambientales y a los mercados agrícolas nacionales. El propio Banco Mundial publicó recientemente un informe analizando la mínima ganancia económica que este “tratado de libre comercio” implicaría para los países involucrados: apenas un 1.1% de aquí a 2030, con cifras menores para países que forman parte del TLCAN. Alfred de Zayas, experto independiente de la Organización de Naciones Unidas, denunció al tratado como un documento “con grandes fallas” que entra en conflicto directo con los derechos humanos.

Pero poco de esto importó el 4 de febrero.

Si bien la firma en sí no crea obligaciones legales, es el primer paso para que el texto del TPP se adopte en las leyes nacionales de cada país involucrado. Con la excepción de tres países (el sultanato de Brunei, Malasia y Singapur), la palabra ahora la tienen los poderes legislativos de cada país firmante. Corresponde a los Congresos “ratificar” el documento, sin que puedan modificar una sola coma de la negociación.