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sábado, 2 de julio de 2016

EUROPA: IR MAS ALLA DE LA RUPTURA DEL EURO


“Sobre la distopía del euro”

A propósito del libro de William Mitchell «La distopía del euro. Pensamiento gregario y negación de la realidad»

Por Ramon Boixadera*
En Mientras Tanto –public. 30/6/16

Según la Teoría Monetaria Moderna (TMM), todo Estado soberano puede financiar sus déficits recurriendo a la emisión monetaria de su banco central, saldando cualquier cuenta pendiente con la impresión de billetes o una anotación bancaria. Si bien tal afirmación tiene algo de tautológico (históricamente, la definición de los poderes tributarios, monetarios y fiscales ha sido fuente de no pocos conflictos sobre la propia constitución de la soberanía estatal), resulta una aproximación válida para la mayoría de las economías contemporáneas.

Entonces, ¿por qué algunos estados, como los de la zona euro, se autoimponen restricciones en el nivel de sus déficits o se exponen a la disciplina de los mercados financieros para financiar su gasto?

Para Bill Mitchell, autor de La distopía del euro (Lola Books, 2016), las razones de la renuncia a la soberanía monetaria deben buscarse en la compleja interacción del pensamiento gregario, la ideología conservadora y el miedo a Alemania. En su interpretación de la historia económica europea, los estados miembros más débiles optaron por avanzar hacia el euro, incluso sin disponer de una política fiscal común, con el fin de asegurar la adhesión de Alemania al proyecto de integración monetaria europea. Para ello, aceptaron que se generalizaran obsesiones germanas como las de la competitividad y el control de la inflación, que recaía en un banco central independiente (el BCE) y en una política fiscal cuyos objetivos primordiales serían la reducción del déficit y la deuda frente al estímulo al crecimiento económico y al empleo.

El abandono de las políticas económicas keynesianas zarpaba al favor de los nuevos aires monetaristas, que conquistaron por igual a académicos y funcionarios europeos. 

viernes, 21 de agosto de 2015

GRECIA: ¿LE FUNCIONARA LA RENUNCIA CON ELASTICO A ALEXIS TSIPRAS?


“Elecciones en Grecia: Alexis Tsipras Realiza una Jugada Calculada”

Traducción de “Greek elections: Alexis Tsipras makes a calculated gamble”

Por Helena Smith*, en The Guardian
Agosto 20, 2015

“A pesar de las volteretas y de un partido resquebrajado, el carismático y todavía popular Primer Ministro griego está apostando a que los votantes lo traerán de vuelta antes de la nueva ronda de dentelladas que incrementarán la austeridad”

Todas las elecciones vienen con un elemento de riesgo del que Alexis Tsipras, el primer ministro griego, no quedará exento. ¿Será reducido por el cruel destino a una nota al pie en la historia o lo salvará su calculada jugada?

Después de siete meses de un drama a lo "montaña rusa" bajo su administración, existe un limitado apetito por enfrentar mayores combates. Por sobre todo, el electorado está agotado, desgastado por la austeridad y por los políticos que zigzaguean respecto de las políticas que han horadado su país durante cinco largos años. Los griegos irán a las urnas con su economía en ruinas, con un persistente control sobre los capitales, su reputación internacional hecha trizas y con un sistema político más inestable que nunca. En gran medida, Tsipras, su primer líder de la izquierda radical, tiene la culpa por esto.

Siendo así, ¿qué está haciendo y por qué lo está haciendo ahora? Incluso las encuestas, en esta etapa del juego, no pueden ser garantizadas. Hasta julio, Tsipras era el líder indiscutido de la escena política, sobre el que revoloteaban en un ágil despliegue el buen juicio y el carisma.

Después del más reciente rescate (monetario) de su país -y de las onerosas condiciones acordadas por el joven primer ministro- su popularidad seguramente se verá mellada. En cuestión de semanas, ha perdido más de una cuarta parte de sus propios partidarios, los radicales, quienes no sólo sienten que él ha traicionado la causa, sino también que hará una campaña tal como los izquierdistas que ya abandonaron la llama del anti-rescate.

Algunos políticos han renegado de sus promesas electorales tal como el líder de Syriza, quien llegó al poder prometiendo "cancelar" la austeridad y todos los males que se han establecido en Grecia. Y en cambio, paradójicamente, Tsipras sigue siendo más popular que cualquiera de sus rivales políticos. Su manejo de las negociaciones con los acreedores internacionales no ha provocado la condena generalizada que se podría haber esperado. La mayoría de los griegos todavía consideran las tortuosas conversaciones como una firme defensa de sus derechos. 

miércoles, 29 de julio de 2015

GRECIA: EL ERROR DE TSIPRAS


Una crítica al antipopular manejo de la deuda externa por parte del ‘popular’ gobierno de Syriza

Por Perry Anderson*, en Resumen Latinoamericano
Publicado julio 24, 2015

La crisis griega ha provocado una mezcla previsible de indignación y autosatisfacción en Europa, donde los ánimos oscilan entre el lamento por la dureza del acuerdo impuesto a Atenas y el aplauso por la permanencia in extremis de Grecia en el seno de la familia europea, o bien ambas cosas a la vez. La primera reacción es tan fútil como la segunda. Un análisis realista no deja espacio para ninguna de las dos. Que Alemania sea una vez más la potencia hegemónica del continente ya no es noticia en 2015: es un hecho evidente desde hace por lo menos veinte años. Que Francia se comporte como su sirviente, en una relación bastante parecida a la del Reino Unido con respecto a EE UU, tampoco constituye una novedad política: después de De Gaulle, la clase política francesa recuperó sus reflejos de la década de 1940. Se adapta a la potencia dominante de la época, a la que incluso admira: ayer Washington, hoy Berlín.

Menos sorprendente aún es la cuestión actual de la unión monetaria. Las ventajas económicas de la integración europea, que se dan por supuestas entre los bienpensantes de todo pelaje, han sido en realidad, desde el principio, muy modestas. En 2008, los cálculos de Barry Eichengreen y Andrea Boltho, dos economistas favorables a la integración, concluían que la misma había incrementado el PIB del mercado común un 3 o 4 % entre finales de la década de 1950 y mediados de los años setenta, que el impacto del Sistema Monetario Europeo era insignificante, que el Acta Única Europea pudo añadir un 1 % y que la Unión Monetaria no había repercutido prácticamente en el crecimiento o la producción.

Esto era antes de que la crisis financiera mundial golpeara a Europa. Desde entonces, el yugo de la moneda única ha sido tan desastroso para los Estados del sur de Europa como ventajoso para Alemania, donde la represión salarial –que oculta un crecimiento muy endeble de la productividad– ha asegurado la ventaja competitiva de la industria alemana frente al resto de Europa. En cuanto a la tasa de crecimiento, la comparación con las cifras del Reino Unido o de Suecia, desde Maastricht, basta para desmontar la afirmación de que el euro ha beneficiado a algún país distinto de su principal arquitecto.

domingo, 28 de junio de 2015

EUROPA, EL FMI Y LA RESISTENCIA GRIEGA


"ULTIMÁTUM DE LA TROIKA A GRECIA - UN GOLPE DE ESTADO EN CIERNES”

Las últimas exigencias y ultimatums provocadores planteados por la troika al gobierno griego tienen un objetivo claro: destruirlo. No pueden interpretarse de otra manera y ahora empiezan a encajar todas las piezas del rompecabezas


Recapitulemos los acontecimientos de esta semana. El lunes 22 de junio el gobierno griego presentó una propuesta que incluía las últimas exigencias de la troika (ahora conocida como "las instituciones": el Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo y la Comisión Europea) para conseguir un superávit primario del 1% del PIB para 2015 y del 2% para el 2016. Esto significa recortes y el aumento de ingresos por valor de 2.690 millones de euros en 2015 (1,51% del PIB) y de 5.210 millones para 2016 (2,87 por ciento del PIB). La cifra fue ligeramente superior a la que había sido demandada por "las instituciones" (1,5% para 2015 y 2,5% para el 2016), como Tsipras señaló en su carta de presentación (texto completo).

Estas propuestas rompieron varias de las "líneas rojas" que el gobierno griego había anunciado que no quería cruzar. Antes de eso, el gobierno ya había hecho concesiones significativas a la troika, rompiendo con los puntos clave del programa electoral de Salónica de Syriza. Estos incluían la continuación del programa de privatizaciones, las medidas relacionadas con las pensiones por valor de 2.100 millones de euros, un aumento de los tipos del IVA por valor de más de 2 mil millones de euros, el aumento del impuesto de sociedades y un impuesto por única vez sobre los beneficios por valor de 1.700 millones de euros.

La noche del lunes, la reunión del Eurogrupo [ministros de finanzas de la UE] terminó y parecía que estas propuestas habían sido aceptadas "como una base sólida para un acuerdo". Seamos claros: la propuesta del 22 de junio fue un nuevo memorándum, un nuevo paquete de recortes que caían principalmente sobre los trabajadores y pensionistas. Ni siquiera incluía ningún acuerdo sobre la reducción de la deuda. Estas medidas fueron acordadas con una oposición interna en Syriza y de trabajadores y pensionistas en Grecia que marcharon en contra de ellas.

Durante las 48 horas siguientes todo el acuerdo se deshizo. Estas concesiones no eran suficientes. El FMI exigía más. A Tsipras se le presentó un detallado contra-documento (ver aquí) con modificaciones sustanciales, marcadas en rojo como un maestro de escuela haría con un alumno indisciplinado, y que tenía que contar con la aprobación de Grecia.

¿Cuál es la esencia de estas contrapropuestas? Equivale a una reorganización del paquete de 8 mil millones de euros del acuerdo anterior que debía ser sobrecargado sobre los trabajadores y aliviado para los capitalistas para que pagaran menos. Echemos un vistazo a los detalles.

martes, 7 de abril de 2015

SITUACIÓN POLÍTICA INTERNACIONAL ENERO-MARZO 2015


1ª QUINCENA DE ENERO – 2ª QUINCENA DE MARZO 2015

Situación Política Internacional:
EL IMPERIALISMO MEJORA SUS PERSPECTIVAS Y LOS EXPLOTADOS PIERDEN MÁS

"es fundamental que los países retiren los obstáculos innecesarios a la inversión del sector privado, actor que por lejos es la principal fuente de empleos y que puede sacar a cientos de millones de personas de la pobreza”
Jim Yong Kim, presidente del BM, 13/01/15

"en Estados Unidos, las 160.000 familias más ricas poseen una riqueza mayor que la de las 145 millones de familias más pobres"
 Sáez y Zucman[1], London School of Economics and P. S., 29/10/14


En el 1er trimestre de 2015, los centros impulsores del capital financiero transnacional anuncian un propicio desempeño de la economía mundial para el año en curso y para lo porvenir. Los motores de ello son EEUU y las potencias emergentes. Por cierto, deben agregar una cuota de pesimismo, el que sirve de sustento en las diversas formaciones al credo sobre la necesidad de ‘mantener los equilibrios macroeconómicos’, la restricción del gasto público, libertad para el movimiento del capital financiero e impuestos bajos para el mismo.
Pero, en Europa, el pueblo griego se hartó de aguantar tanta austeridad y escogió el camino de mayor independencia y de desarrollo en beneficio de las mayorías que le ofrecía el izquierdista Syriza. Siempre en el viejo continente, Francia sufre el zarpazo de un terrorismo reaccionario que se disfraza de guerra santa religiosa. Es la comprobación de que, a quien críe cuervos, estos le sacarán los ojos. Además, demuestra que nadie puede ir por ahí sembrando destrucción sin esperar que la cadena de sucesos que abre no le depare una mortal respuesta.   
Persisten zonas de conflicto geopolítico, aguijoneados por las potencias imperiales, centralmente por la intervención de EEEUU y sus socios de la OTAN. Subsiste la posibilidad de ataques de grupos extremistas conservadores, que, en última instancia, sirven a los intereses de dichas potencias. 


DESDE EL CENTRO DEL SISTEMA CAPITALISTA MUNDIAL

I.- MALAS NOTICIAS: LA ECONOMÍA IMPERIALISTA MEJORA SUS PERSPECTIVAS Y LOS EXPLOTADOS PERDEREMOS MÁS QUE ANTES:

         El 45° Foro Económico Mundial de Davos –WEF- (21/01-24/01[2]), reunión mundial de los multimillonarios, de las potencias imperiales y de su variado y nutrido séquito de tecnócratas, ha dicho: “A pesar de un pesimismo mayor éste año que el anterior (…), los banqueros centrales y los líderes de la economía fueron más optimistas sobre las perspectivas económicas para el año que tenemos por delante. Con una previsión del Fondo Monetario Internacional (FMI) de un 3,5% de crecimiento para éste año, los panelistas asistentes a la sesión sobre perspectivas económicas globales llamaron la atención sobre el potencial alcista del paquete de medidas del Banco Central Europeo, la caída de los precios del petróleo, los cambios estructurales en Brasil, China y Japón, y un crecimiento robusto en los Estados Unidos.”  A estos factores positivos, el Banco Mundial[3] (BM) agrega la baja de las tasas de interés mundiales.   

lunes, 26 de enero de 2015

EL PUEBLO DE GRECIA NO ACEPTÓ LOS CHANTAJES Y DA SU APOYO A LA IZQUIERDISTA SYRIZA


"Grecia pasa la página, Grecia deja atrás la austeridad del desastre. Deja atrás el miedo, deja atrás cinco años de dolor. La respuesta del pueblo griego cierra de forma incuestionable el círculo vicioso de la austeridad". Alexis Tsipras ante una multitud en Atenas, 25/01/15  


Ayer, la Coalición de Izquierda Syriza ganó las elecciones parlamentarias en Grecia,[1] con un 36,3% de la votación y obteniendo 149 escaños (de un total de 300). Le siguen Nueva Democracia (derecha), con 28% y 76; Amanecer Dorado (neonazis), 6,3% y 17; To Potami (centro-izquierda), 5,9% y 17; KKE (comunistas), 5,4% y 15; Griegos Independientes (derecha euro-escéptica), 4,7% y 13; PASOK (socialdemócratas), 4,6% y 13. Gran victoria es la de Syriza, es cierto, pero le penarán esos dos sillones que le restaron para alcanzar la mayoría absoluta, pues deberá pactar con otras fuerzas para sacar adelante sus propuestas. Con todo, recibió un contundente apoyo popular para dar paso a la conformación de un nuevo y mejor gobierno para la sufrida nación europea.

En las pasadas elecciones, 2012,[2] a Syriza le faltó solamente un 2,77 % para ganar y culminar así su rápido cometido electoral (pasó del 4,5 % a cerca de un 27 % en menos de 3 años). Entonces y con tal resultado, la derechista Nueva Democracia y sus compinches de todo tipo (los viejos socialistas-liberales del PASOK y los aprendices de social demócratas de Izquierda Democrática), partidarios todos de la Troica y de la austeridad, pudieron entonces suspirar aliviados: la amenaza de la formación de un gobierno de izquierda que aboliese las medidas de austeridad se alejaba, por el momento. De otra parte, igual relajo existió entre aquell@s que gobiernan Europa y que hambrean a los pueblos de los países relativamente menos desarrollados. El euro no se hundió, los mercados respiraron. La Merkel se alegró y la Internacional “socialista” de los Papandreu y Hollande se felicitaba de la “derrota” de esos ‘extremistas’. Pero, para mala suerte de todos ellos, la pesadilla pervivió por sobre el gobierno electo entonces, de Nueva Democracia, que fue frágil y débil, socavado por sus contradicciones internas, por la crisis que no pudo ni quiso dominar y, por sobre todo, por la creciente y valiente resistencia del pueblo griego.

Pues bien, en esta ocasión el euro se mantuvo sin cambios,[3] no hubo corrida financiera ni escándalos por doquier. Eso sí, ahora viene la parte difícil del asunto para Syriza; convertir en realidad las aspiraciones de millones de griegos. Su líder, Alexis Tsipras, quien hoy asumió como primer ministro, ya matizó el tono ofensivo anterior y dijo que tiene claro que Grecia no le ha dado un cheque en blanco, “sino un mandato para reorganizar el país”.[4] Y aunque está convencido que, “Hoy perdió la Grecia de los oligarcas y de los corruptos”; que, “ganó la Grecia del trabajo, del conocimiento y de la cultura” y que su victoria es también, “la de todos los pueblos de Europa que luchan contra la austeridad que destroza nuestro futuro”, igualmente Tsipras planteó que, “El nuevo Gobierno negociará con nuestros socios europeos” y que presentará su propio plan de reformas, “sin nuevos déficit pero tampoco sin un superávit irrealizable”. Advierte el flamante premier que, “El nuevo gobierno desmentirá a todos los que ven destrucción. No habrá desastre, ni tampoco sumisión. Nuestro objetivo desde el primer día es restablecernos de las consecuencias de la crisis”.

Aún, Tsipras deja espacio para la esperanza, “Pero antes de todo, el pueblo debe recobrar su dignidad, el optimismo, la sonrisa (...) ese es el mensaje primordial”.[5]

lunes, 5 de enero de 2015

SYRISA, EL FANTASMA QUE RECORRE EUROPA Y QUE INCOMODA AL FMI Y A MERKEL


“(…) en Berlín y Bruselas ya no se suscriben a la llamada "teoría del dominó", que sostenía que un colapso griego sería seguido por otros. Ha sido reemplazado por la "teoría de la cadena", que sostiene que toda la cadena podría ser más fuerte si su eslabón más débil fuera eliminado”. Spiegel, 05.01.15


El partido radical de izquierda griego Syriza, el principal de la oposición,[1] cuenta con una ventaja electoral de cinco puntos sobre los conservadores que ocupan actualmente el poder,[2] según recientes sondeos publicados desde que el gobierno griego adelantara para el 25 de enero una votación presidencial clave.

Los dueños del gran capital europeo han estado reaccionando con escepticismo a la posibilidad de unas elecciones anticipadas, pues temen las advertencias del probable ganador, Syriza, sobre su no aceptación de ningún acuerdo que firme, a espaldas del pueblo, el gobierno actual con la troika (Comisión Europea, Banco Central Europeo, Fondo Monetario Internacional) y su aspiración a alcanzar un acuerdo para la condonación de parte de la deuda con los acreedores públicos.

Al respecto, el FMI amenazó con que el pago de la próxima parte de la ayuda a Grecia está suspendido hasta que se forme un nuevo gobierno.[3] Las tratativas sobre este pago, que efectúa el organismo conjuntamente con las potencias y la banca europeas, "retomarán una vez que el nuevo gobierno esté en funciones", indicó el portavoz del guardián del gran capital, Gerry Rice, asegurando que Grecia no hace frente a necesidades "inmediatas" de financiamiento.

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, y el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, también manifestaron serios resquemores a fines de diciembre ante la idea de que el partido radical de izquierda pudiera tomar el poder.

Recordemos que Syriza es la coalición de izquierda griega liderada por Alexis Tsipras, que mantiene una lucha contra la política de austeridad de la Unión Europea y que despertó advertencias de las IFI (del FMI, específicamente) y de la propia canciller alemana, Angela Merkel, mientras se perfila como el favorito de las urnas. Los planes de Syriza,[4] heredero de una decena de movimientos originados en la izquierda radical, van en un sentido contrario a los planes de austeridad que impulsa la UE como receta para salir de la crisis económica mundial de 2008 y que se cobró a Grecia como una de las principales víctimas. Entre esas propuestas, las que más preocupan a Merkel y los más ortodoxos del bloque son: Renegociación de la deuda pública, con una reestructuración de la misma y renegociación de los términos del rescate económico de la troika; Más gasto público: subir el sueldo a los públicos, elevar las jubilaciones, ayuda a los sectores sociales más postergados; Aumento de sueldos, con alza del salario mínimo a 751 euros; Renacionalización de empresas, por ejemplo la compañía aérea Olympic Airlines, reabrir la estatal de radiotelevisión ERT y crear un nuevo banco de desarrollo, para luego acometer la renacionalización de las compañías y servicios que fueran privatizados en lustros pasados.

"Hay que terminar con la austeridad", resumió éste sábado 3 Tsipras, un eurodiputado de 40 años, en el comienzo de la breve y feroz campaña hacia las elecciones parlamentarias anticipadas del 25 (de donde surgirá la mayoría necesaria para elegir un presidente). "Gracias a negociaciones enérgicas, garantizaremos una participación realmente equitativa de nuestro país en la zona euro, sin la austeridad que imponen [actualmente] las reglas europeas", insistió.

El líder opositor agregó que, en caso de gobernar Grecia, negociará con sus socios europeos "sobre una base realista" y exigirá "una rebaja de la mayor parte de la deuda, porque la deuda objetivamente no puede ser pagada". "Sólo [el primer ministro Andonis] Samarás pretende que la deuda es sostenible, todo para no reconocer que su programa fracasó y que es necesario acabar con la austeridad", dijo y añadió que el objetivo de su partido es que "la deuda sea pagada con crecimiento".

Tsipras, asimismo, se mostró seguro que la izquierda no solo ganará en Grecia, sino también en España (con Podemos) y en Irlanda (con Sinn Fein), este año y el próximo, respectivamente. El líder de izquierda aseguró que "todo el mundo es consciente que Europa no está en peligro por la izquierda, sino por el ultraliberalismo [ultramonopolismo, sí se nos permite acotar], por las políticas de Merkel".

Esta última, se puso el sayo y disparó en contra de Syrisa, aunque también lo hace para salir al paso de los opositores de derecha a su gobierno, llegando a ser incluso más papista que ellos que la azuzan a liberar a la UE del lastre de las formaciones capitalistas menos desarrolladas. Así, la canciller dijo al semanario Spiegel que estaba dispuesta a permitir que Grecia abandone la zona euro, en caso de una victoria de la coalición de izquierda. "El gobierno alemán juzga casi inevitable una salida [de Grecia] de la zona euro si el jefe de la oposición, Alexis Tsipras, dirige el gobierno tras las elecciones, y abandona la línea de rigor presupuestario y deja de reembolsar las deuda del país".[5]

Merkel y su ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, han ido cambiando su lenguaje y ahora "juzgan soportable una salida del país de la moneda única a causa de los progresos logrados por la zona euro desde el peor momento de la crisis en 2012". Sin embargo, otros sectores del gobierno alemán han negado que hubiera un cambio de postura y se hacen los buenos diciendo que es su voluntad que Grecia siga en la eurozona.


Equipo Internacional – CAD CHILE
Enero 5 de 2014