Con sus
27 años de apostarle al ‘mal menor’ y de asustarnos con el ‘cuco de la derecha’,
en el fondo manteniendo y reproduciendo el sistema que beneficia a una mínima fracción
del riquerío, lo único que la exConcertación-Nueva Mayoría ha hecho es acrecentar
la desigualdad y la pobreza. Entonces, ¿qué esperaban?, ¿ganar éstas elecciones?
Desde 1990 y hasta hoy, la formación social chilena exhibe obscenos
niveles de injusticia y desigualdad económico-social, que los grupos
mantenedores y reproductores del sistema heredado de la dictadura –la
exConcertación, hoy NM y mañana FM- sólo
se han preocupado por maquillar. Cuando mucho, han salvado el qué dirán con un
acotado gasto social focalizado (como en tiempos dictatoriales). Por más de un
cuarto de siglo, manipulando el fantasma de los milicos golpistas, fomentando
el cuco de la derecha y la constante apuesta al “mal menor” (esta vez, en la
forma del ahueonao “Todoscontrapiñera”), se han jugado a fondo para que sus
limitadísimas reformas no dañen los sacrosantos equilibrios macroeconómicos.
La
desigualdad social puede ser expresada, desde una lógica básica, como el
fenómeno que afecta directamente la cohesión, el bien común y la calidad de
vida en una población, estableciendo brechas inconmensurables entre unas vidas
más confortables y otras más desfavorables. Se atribuye principalmente este
fenómeno a la injusta distribución de los ingresos, en el contexto de una
sociedad dividida en clases y donde la fuente de la riqueza de una nación
proviene principalmente de sus trabajador@s, pero donde las clases y fracciones
no productoras se apropian crecientemente de los frutos de ese trabajo.













