43191D

domingo, 3 de abril de 2011

11 DE ABRIL 2011: ¡UNOS LUCHAN, OTROS SE ARRINCONAN!

UNOS LUCHAN.  OTROS SE ARRINCONAN.

            Un gran teórico señaló que el Reformismo era la antesala del fascismo.  Lo anterior, se demostró terriblemente real para las formaciones sociales de Italia y Alemania a principios del Siglo XX, en donde se verificó el Estado de Excepción tipificado como Fascismo.
            Para el caso chileno, podríamos parafrasear lo citado de la siguiente forma: “El Reformismo fue la antesala de la Dictadura Militar”.  El Reformismo, es decir, el Partido Comunista chileno, durante el gobierno de la Unidad Popular, desarrolló en todos los planos, una política sumida en la vacilación, el entreguismo, la colaboración con las clases dominantes.
            En lo político, un respeto sacrosanto a las prácticas parlamentarias, una fe ciega o más bien torpe al ‘poder’ del Ejecutivo.  En lo jurídico, un respeto delirante a la Institucionalidad burguesa expresada en la Constitución Política de 1925.  En lo económico, un apego irrestricto al agónico modelo sustitutivo de importaciones.
            Mientras tanto, la vida seguía fuera de los marcos señalados por el gobierno de la UP y su hegemonía Reformista.  Se gestaban los embriones del Poder Popular.  Un polo revolucionario se abría caminos por todo Chile.  Los obreros establecían el Control Obrero, los Mapuche y Campesinos se tomaban lo que les pertenecía, los Pobladores sin Casa hacían lo suyo.  Los Estudiantes, secundarios y universitarios, salían de sus aulas para vivir y hacer el cambio revolucionario.  El Reformismo criollo, al igual que en el caso español, se descontrolaba: nada fuera del Partido.  El Compañero Arnoldo Ríos fue una victima de esa actitud histérica.
            El Golpe Militar no distinguió entre Reformistas o Revolucionarios.  El asesinato, la tortura, la cárcel, el exilio, eran elementos necesarios para que la Burguesía Monopólico-financiera estableciera su nuevo patrón de acumulación.  Sin embargo, en honor a la verdad, a la Historia, es necesario señalar que en ese minuto dramático muchos militantes del PC estuvieron a la altura del combate que se iniciaba y que aún no concluye.  En Víctor Díaz simbolizamos ese hecho.  Pero, el Reformismo no es una política pasajera del PC, es su sangre, su oxígeno, su cerebro.  Tipifican el Estado de Excepción abierto el ’73 como ‘Fascismo’-cuando en realidad era una Dictadura Militar, al servicio de la burguesía monopólico-financiera-.  Esta caracterización se inserta en su sueño de crear un Frente Antifascista que incluyera a la Democracia Cristiana.  Cuando el PDC pasa a ser la oposición burguesa a la Dictadura, el PC piensa que su sueño es posible.  Esta política proviene de una estrategia que señala la existencia de una Burguesía Nacional Progresista en Chile y que ella arranca del carácter Feudal de la Conquista española.  Como se ha demostrado la Conquista española en América y en Chile se inserta en una empresa típicamente capitalista, por lo tanto en nuestro país no existe dicha burguesía nacional progresista.
            Ya para 1984, el PC se percata que las olas de protestas nacionales pueden desembocar en la desestabilización de la Dictadura y que se puede abrir una situación revolucionaria o bien una salida burguesa a la crisis.  Crea entonces un aparato armado, el FPMR, que le permite operar en dos vectores: hegemonizar una salida revolucionaria-para establecer la ‘vigilancia’ revolucionaria- o presionar a la oposición burguesa para que le otorguen posiciones al interior de una nueva democracia.  Finalmente, no ocurre ninguna de las dos alternativas.  Un sector del FPMR se autonomiza y la oposición burguesa, hasta el día de hoy, no le da ningún espacio en esta democracia.
            En 1988, previo al Plebiscito, el PC levantó una consigna más críptica que filósofo francés de los ’60: “No hasta vencer”.  Hasta el día de hoy nadie ha sido capaz de explicar que quería decir aquello.
            Entre 1989 hasta el presente, ese Partido ha jugado un rol vital en la mantención y fortalecimiento del Sistema de Dominación.  Hubo momentos en que fue capaz de dirigir la Central Unitaria de Trabajadores, muchas Federaciones de Educación Superior, la Unión Comunal de Juntas de Vecinos.  Pero, todo ello, siempre fue utilizado con una cortoplacista visión de ingresar a los aparatos políticos del Estado, ¿para qué?, para su estrategia electoral, para en un futuro incierto, a través de ensanchar la democracia capitalista arribar al Socialismo.  Dicen.  No seamos tan mal pensados.
            Con todo, el PC ha sido capaz de instalar su discurso al conjunto de la izquierda, de toda la izquierda, llámese reformista o revolucionaria.  Por ejemplo, ellos, caracterizan el actual sistema de dominación como ‘neoliberal’ y todos los sectores de izquierda usan ese concepto para explicar los fenómenos estructurales del capitalismo chileno y mundial (es como cuando el PC, durante la Dictadura señalaba que todo lo que ocurría era por culpa de Pinochet, algo así como ‘la Historia según la nariz de Cleopatra’).  Nuestro Colectivo señala que en vez de ‘neoliberalismo’, transitamos por la segunda Fase del Imperialismo, que se abre, en lo cronológico, en 1980-1990.
            Otro concepto inoculado por el PC, es el de “infiltrados”.  Todos aquellos y aquellas que desbordan los parámetros de lucha establecidos por el Reformismo son tildados de “infiltrados”.  Antes decían “ultraizquierdistas”, “termocéfalos”, “agentes de la CIA”.  El PC, en el ahora, entró en lucha frontal en contra de los compañeros anarquistas y todos aquellos que cuestionen sus políticas.  En las manifestaciones operan como verdaderos policías.  La consigna “los pacos de rojo son los peligrosos” no es tan alejada de la realidad.
            Sin embargo, no hay política Reformista que dure cien años ni militante disciplinado que la soporte.  Cuando el PC llamó a votar por Bachellet, el PODEMOS convocó a una manifestación para votar Nulo.  A ese acto, concurrieron muchos militantes del PC, conscientes de que la dirección de su Partido estaba cometiendo una traición.  Luego, hace muy poco la dirección del PC entró a negociar con RN, la UDI y la Concertación, su ingreso a la Institucionalidad burguesa.  Muchos militantes comenzaron a cuestionar esa práctica, que fue defendida por el timonel del PC diciendo que se ‘cansaron de patear piedras’.
            En la base del PC existen muchos militantes honestamente revolucionarios, que se están cansando de las políticas ya ni siquiera Reformistas de su Dirección, sino que claramente traidoras y entreguistas.  Están empezando a pensar por sí mismos.  Eso marca un momento que puede y debe ser captado por los sectores revolucionarios.
            Es el segundo de acumular fuerza en todos los planos.  Es el minuto de legitimar, extender, profundizar, la violencia revolucionaria en contra del sistema de dominación.  Es la hora de conformar la vanguardia revolucionaria compartida que luche en pos del Socialismo ahora para Chile.
            En el Mes que recordamos al Ché Guevara, a Miguel Enríquez y la gesta heroica de la Revolución Rusa… ¡VENCEREMOS!
                                                                       COLECTIVO ACCIÓN DIRECTA.
                                                                       ABRIL DE 2011

No hay comentarios :

Publicar un comentario