“¿Por
qué caen las inversiones mineras en el mundo?”
Por
Moisés Navarro
Septiembre
17, 2015
En Australia
existe una gran zona boscosa denominada Great Western Woodlands.
En sus 16 millones de hectáreas se encuentran desperdigadas 3.000 especies de
plantas florecientes y el 25% de las especies conocidas de eucalipto. A pesar
de ser un área biodiversa y uno de los bosques templados más grandes del mundo,
apenas el 12% se encuentra protegido. Bill Marion, ministro de Minas de
Australia Occidental, afirmó en marzo que “cualquier reconocimiento para
esta área pondría trabas a la minería y sería devastador”.
La
flexibilidad para el sector minero en Australia no es solo en asuntos
ambientales, sino también en temas impositivos. En marzo, el ministro de Minas
rechazó un incremento en las regalías, lo que fue muy bien recibido por los
gremios locales. Australia siempre ocupa lugares privilegiados como destino de
inversión minera. Cuenta con bajos niveles de conflictividad social alrededor
de proyectos y operaciones. Además, el Estado promueve iniciativas para reducir
la carga regulatoria a las empresas.
Todo
ello no ha impedido, sin embargo, que las inversiones mineras se reduzcan
sustancialmente. En noviembre se supo que la inversión en nuevos proyectos
había tocado su punto más bajo en diez años. Incluso varias unidades en etapas
tempranas no terminan de pasar de la fase de factibilidad por factores
externos.
El
escenario es similar en Norteamérica. La economía canadiense, hacia agosto, se
había contraído en seis de los últimos siete meses, en parte debido al
decaimiento de los sectores extractivos. Por ejemplo, solo en Quebec, una de
las provincias con mayor participación en este rubro, la inversión minera cayó
en 30% el 2014. Y en México, según datos de la Cámara Minera de México
(Camimex), la inversión minera pasó de US$ 8.000 millones en el 2012 a US$
4.900 millones en el 2014.
En
el sur también se padece esta tendencia global. En mayo, la Subsecretaría de
Minería de Chile anunció que las iniciativas mineras se redujeron en US$
30.000 millones para el próximo decenio. De otro lado, según las últimas cifras
publicadas por la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco), la inversión
total de la gran minería de cobre y oro pasó de US$ 15.027 millones en el 2013
a US$ 12.341 millones en el 2014.
En
el Perú, la inversión minera pasó de US$ 9.934 millones en 2013 a US$ 8.894 en
el 2014 y, finalmente, a US$ 2.956 millones entre enero y mayo del 2015.
Mientras tanto, un importante jugador de la minería de oro en el continente
africano, como Sudáfrica, ha abandonado el top 10 del ránking del Fraser Institute,
que evalúa el atractivo de las jurisdicciones mineras para la inversión.