Gratuidad en Educación, otra promesa de la ‘nueva mayoría’
que se diluye y se malea en manos de sus sectores dirigentes y por la presión
de las derechas económica y política, convirtiéndose nada más que en una
consigna hueca, en un volador de luces para escamotear el poder del capital en
la educación de todos los chilenos y mantener el clasismo y la discriminación
en este vital ámbito de la vida social
Luego que
el pasado martes 22 la ministra de
educación Adriana Delpiano anunciara como una opción para implementar la supuesta gratuidad en
educación ofrecida por el gobierno la propuesta hecha por el Partido Demócrata
Cristiano (PDC), de extender las actuales becas y ‘vouchers’; es decir, la
continuación y profundización del consabido Estado subsidiario a los capitales
privados, son variadas las voces de protesta que se han levantado frente a lo
que sería esa posibilidad bastarda para mal resolver una de las más sentidas
demandas del movimiento estudiantil y popular en general: una Educación
Gratuita para todos/as los/as chilenos/as.
Demostrando que su gobierno, el de la coalición pretenciosamente autodenominada
Nueva Mayoría (NM), no tiene intenciones de cambiar nada de las bases del
actual sistema de dominación, la titular de educación se congratuló porque, "independientemente
del mecanismo, son 240 mil alumnos y familias que se van a ver favorecidos con
contar con una gratuidad total". Con esto, la discusión sobre la gratuidad
de la educación, en especial la universitaria, ha dado un nuevo y retardatario giro.
Luego que Delpiano confirmara que para el año 2016 el proyecto se implementará
vía ley de presupuesto nacional y que, además, se aplazará para diciembre el
ingreso del proyecto de Reforma Universitaria al congreso, la discusión se
centró en quiénes deberían ser beneficiados por la gratuidad el próximo año.
Así, manteniendo el espíritu y los lineamientos del sistema educativo heredado
de la dictadura cívico-militar, lo que se ésta poniendo en cuestión ahora es el
mismo viejo predicamento al que usualmente nos obliga el contar con una educación
entendida como una mercancía: ¿en qué forma se entregarán los beneficios a los
estudiantes? O, lo que es lo mismo, ¿a cuántos y cómo les haremos acreedores de
un subsidio que, en última instancia, irá en beneficio del capital privado?
Con sus dichos, Delpiano rápidamente concitó la preocupación en
diferentes actores y sectores del ámbito educacional. Ennio Vivaldi, rector de
la U de Chile y presidente del Consorcio de Universidades Estatales, agregó que
"habría que esperar ver qué entiende la ministra por una ‘opción’",
pero que el proyecto debe apuntar hacia la antítesis de la lógica de las becas.
Resulta interesante mencionar que ya hace un par de meses el mismo Vivaldi había apuntado sus
críticas al
mercantilizado y más encima oneroso sistema educativo vigente, y que la NM
quiere eternizar, cuando se preguntaba: ¿En qué parte del mundo el Estado obliga a
los jóvenes a que se vayan a una universidad privada?”