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lunes, 4 de septiembre de 2017

TRUMP Y EL APOYO DE PAKISTAN A LOS YIHADISTAS


“Trump y el apoyo de Pakistán a los yihadistas”

En su serie de análisis sobre la política de Donald Trump en el Medio Oriente, Thierry Meyssan muestra que, contrariamente a la opinión generalizada, el presidente de Estados Unidos no ha cambiado su estrategia. Rompiendo con sus predecesores, Trump ha tratado de cortar el apoyo de Pakistán a los yihadistas en Afganistán, como ya eliminó el respaldo de Arabia Saudita a los yihadistas en el Levante. El autor explica de paso que, aunque algunos electores de Trump dan muestras de inquietud al verlo desplegar más tropas en Afganistán, la lógica indica que deberían aprobar esa decisión

Por Thierry Meyssan, en Red Voltaire –public. 29/8/17

El proyecto de Donald Trump de modificar la política exterior y militar de Estados Unidos para llevarla del imperialismo a la cooperación comienza a fructificar. Desde sus discursos en Riad y Bruselas, en mayo pasado, casi todos los países musulmanes –exceptuando Pakistán, Qatar, Sudán y Turquía– han cesado su respaldo a la multitud de grupos yihadistas surgidos del seno de la Hermandad Musulmana. 

domingo, 9 de julio de 2017

MEDIO ORIENTE AMPLIADO: ISLAM, CLERICALISMO, RADICALISMO


“Islam y clericalismo en el Medio Oriente ampliado”

En Occidente se ha puesto de moda disertar sobre «la compatibilidad entre el islam y la democracia» o sobre «el islam y el laicismo». Al plantear tales problemáticas se da a entender que el islam tiene por naturaleza un carácter clerical que, más que una religión, lo convertiría en una corriente política. Esto último implicaría que los musulmanes más «radicales» son terroristas y viceversa.
Sin embargo, hace un mes que el Medio Oriente ampliado, cuya población es mayoritariamente musulmana, viene dividiéndose entre los fieles de esa religión y los partidarios de una política que trata de manipularlos

En Red Voltaire –public. 29/6/17

Algunos lectores interpretaron erróneamente una crónica anterior sobre la evolución del mundo musulmán. Por eso aclararé aquí los temas vinculados al islam, antes de tratar de describir con la mayor precisión posible su situación actual.

Primero que todo, si usted ve el islam como algo perfectamente definido es porque probablemente lo identifica con una sola de sus formas, cuando en realidad se trata de una religión que adopta formas muy diferentes… desde Marruecos hasta la región de Xinjiang [o Sinkiang]. Ya sea en el plano litúrgico o en el aspecto jurídico, no existen similitudes entre el islam que se practica en Sharjah [uno de los Emiratos Árabes Unidos] y el de Java.

jueves, 19 de enero de 2017

EE.UU. Y SU POLITICA IMPERIAL EN MEDIO ORIENTE: POR LA BOCA MUERE EL PEZ


“Las confesiones del criminal John Kerry”

La guerra contra Siria es la primera que se prolonga por más de 6 años en plena era numérica. Numerosos documentos, que deberían haberse mantenido en secreto, ya han sido publicados. Aunque han aparecido en diferentes países, de manera tal que la opinión pública no tiene conciencia de ello, esos documentos ya permiten en este momento reconstruir la secuencia de los acontecimientos. La publicación de una grabación de declaraciones que John Kerry hizo en privado, en septiembre de 2016, revela la política del Departamento de Estado y obliga a todos los observadores –incluyéndonos a nosotros– a revisar sus análisis anteriores

En Red Voltaire –public. 17/1/17

La difusión en The Last Refuge de la grabación completa del encuentro que el secretario de Estado John Kerry sostuvo con miembros de la Coalición Nacional (oposición siria en el exterior) el 22 de septiembre de 2016, en los locales de la delegación de los Países Bajos ante la ONU [1], pone en tela de juicio todo lo que todos creían haber entendido sobre la posición de Estados Unidos hacia Siria.

Primeramente, creímos que si bien Washington había iniciado la operación conocida como «Primavera Árabe» para derrocar los regímenes laicos en beneficio de la Hermandad Musulmana, luego había dejado a sus aliados emprender solos la Segunda Guerra contra Siria, a partir de julio de 2012. 

sábado, 17 de enero de 2015

¿DEBIERA RENOVARSE EL DISCURSO MUSULMÁN O HABRÍA QUE REVISARLO POR COMPLETO?


Traducción de “Faut-il renouveler le discours musulman, ou le réviser complètement ?”, de La Fille de la Terre,* publicado originalmente en Al-Watan (Syrie).[1]

Las “primaveras árabes” fueron presentadas como auténticas revoluciones, pero resultaron ser vulgares intentos de la CIA y la OTAN por entronizar a la Hermandad Musulmana. Sus reveses en Egipto y Túnez, la destrucción cometida en Libia y en Siria, así como los crímenes perpetrados en nombre de Dios por dicha Hermandad, al-Qaeda y el Emirato Islámico, han promovido en el mundo árabe un gran debate sobre la instrumentalización del islam con fines políticos. Para la autora, una siria, una renovación de fachada del discurso religioso no es suficiente y apuesta por una revisión total.


El presidente egipcio Abdel Fattah al-Sissi no estaba errado cuando invitó a los ulemas de la mezquita al-Ashar[2] a renovar el discurso religioso. Y señaló que tenían esa responsabilidad ante Dios y el pueblo ya que la proliferación del pensamiento oscurantista y destructivo que se dice portador de la bandera del islam es, en cierta forma, resultado de la decadencia del papel de las autoridades religiosas, y muy especialmente de la autoridad de al-Ashar, al-Zaytuna y al-Amui.

Esas referencias religiosas a las “luces” eran la fuente de la influencia del vocabulario de la lengua árabe, de quienes trabajaban por enriquecerla, de quienes se oponían al fenómeno del abandono y de quienes sentían un fuerte apego a la esencia del arabismo. Cierto número de escritores e intelectuales pagaron muy caro, a lo largo de sus vidas, su profundo compromiso cuando Jamel Pacha al-Safah los condenó, en 1916, por sus publicaciones en árabe y por su respaldo a los derechos de la mujer y a la lucha contra la opresión del gobierno otomano.[3]

A mediados del siglo XX, la doctrina de los eruditos de al-Ashar, de al-Zaytuna y de al-Amaui comenzó a perder fuerza poco a poco y dejó lugar al pensamiento oscurantista, engendrado por el wahabismo e importado al Levante y el Magreb a través de inmigrantes que habían trabajado en Arabia Saudita. Estos contribuyeron a la difusión del sectarismo en nombre de la religión. Importantes medios financieros, provenientes del reino del petrodólar, les permitieron llevar a cabo esa empresa. A su regreso, se dirigieron a las poblaciones desocupadas y concentraron sus esfuerzos en la construcción de gran número de mezquitas, atrayendo hacia ellas a los necesitados y galvanizándolos a fuerza de ideas destructivas y sectarias que nunca habían existido en nuestro país y que nada tienen que ver con nuestra religión.

En cuanto a lo que se ha dado en llamar “la primavera árabe”, ese proceso representa el fenómeno más peligroso que se ha iniciado en esta vía, en la que esas fuerzas oscuras han emprendido –con el pretexto de la difusión de la democracia y a través de una iniciativa absoluta y clara– una lucha contra la nación árabe y su historia, para acabar con su identidad cultural, con su seguridad y su estabilidad.

Si bien es urgente renovar hoy el discurso religioso de los ulemas de al-Ashar o, para decirlo con otras palabras, regresar a los orígenes de la referencia religiosa, o sea un regreso a un islam tolerante e ilustrado, representante de la verdadera religión, no es menos cierto que no basta esa revisión para restaurar la situación original en nuestras naciones maltratadas. Para sobreponernos a las devastadoras consecuencias de esta primavera sionista, hay que emprender una reflexión valiente para analizar todos los obstáculos en el plano religioso, político, económico y social que han llevado nuestros países a la situación en la que hoy se encuentran.

lunes, 19 de agosto de 2013

EGIPTO O CUANDO LA DEMOCRACIA SE QUEDA A MEDIAS



Luego del golpe de Estado del 3 de julio pasado, en que fue derrocado Mohamed Morsi, el nuevo gobierno de Egipto, encabezado por Hazem el-Beblaui como primer ministro, prestó juramento el martes 16 de julio de 2013. Este nuevo gobierno civil no incluía ningún islamista y entre sus miembros hay varias personalidades pro estadounidenses, como el ex embajador en Washington, Nabil Fahmy (ahora ministro de Relaciones Exteriores), y un ex cuadro del Banco Mundial, Ahmad Galal, nombrado ministro de Economía. El ministerio de Defensa, sin embargo, se mantiene en manos del general Abdel Fattah al-Sissi, quien destituyó al presidente Morsi (miembro de la Hermandad Musulmana).
Otro dato interesante lo dio por esos días la radio militar israelí, cuando anunciaba que el nuevo vicepresidente egipcio a cargo de las relaciones internacionales, Mohamed ElBaradei, había efectuado el día anterior un viaje de 5 horas a Tel Aviv en compañía de varios jefes militares. Es decir, existía mucha cercanía con la entente EEUU-Israel.
Digamos, antes de seguir, que la elección presidencial realizada en Egipto en junio de 2012 se caracterizó por un nivel record de abstención, 65%. Luego de 80 años de intentonas golpistas y de actos de terrorismo perpetrados –en Egipto y en otros países– por la Hermandad Musulmana, era la primera vez que un miembro de esa secta llegaba legalmente al poder. Su corto gobierno no fue de los más democráticos (llegó a nombrar gobernador de Luxor al que comandó la masacre de más de 60 personas el 97), hubo mucho sectarismo y acciones anti-nacionales. Otrosí, desde el 15 de junio pasado la Hermandad Musulmana había modificado su discurso para calificar de «infieles» tanto a los partidarios de Bachar al-Assad como a los egipcios chiitas o cristianos, o sea cerca del 15% de la población. Con esa actitud, la Hermandad Musulmana estaba llevando el país hacia la guerra civil. Así, tras la intervención del ejército del pasado 3 de julio, 33 millones de egipcios se lanzaron a las calles para festejar el golpe de Estado. La disyuntiva no era entre una democracia y un golpe de Estado sino entre un golpe de Estado y la guerra civil.
El Consejo Militar que ocupó el poder, pronto nombró un primer ministro, capaz de mantener la unidad nacional ante el peligro que constituía la Hermandad Musulmana, pero también se veía impulsado, por el estruendo de las armas, a imponer una nueva dictadura. Los acontecimientos se abalanzan rápidamente y no dejan ver el fondo del asunto, más podemos adelantar que EEUU y la sibilina UE no se esperaban la salida de Morsi, tan pronto al menos, y han quedado sin voz frente a las muertes de fundamentalistas egipcios estos días.
En círculos progresistas también se dificulta el poder dar una idea más de fondo, pero lo que sí es seguro es que para alcanzar la verdadera democracia en Egipto existe aún un trecho largo y tortuoso por recorrer. Los resabios de 30 años de dictadura de Mubarak aún requieren resolverse y con participación de la mayoría del pueblo egipcio.



COLECTIVO ACCIÓN DIRECTA-CHILE 
EQUIPO INTERNACIONAL