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miércoles, 13 de diciembre de 2017

OMS: LA MITAD DE LA HUMANIDAD CARECE DE SERVICIOS BASICOS DE SALUD


Traducción de:

 “Half of world's people can't get basic health services: WHO”

Londres (Reuters) - Al menos la mitad de la población mundial no cuenta con servicios de salud esenciales y muchos otros son forzados a la extrema pobreza al tener que pagar por cuidados sanitarios que no pueden afrontar, dijo éste miércoles [13] la Organización Mundial de la Salud [OMS]

En Reuters –public. 13/12/17

Unos 800 millones de personas en todo el mundo gastan al menos el 10% de sus ingresos familiares en atención sanitaria para sí mismos o para un niño enfermo, y como resultado de ello unos 100 millones de esas personas se quedan con menos de 1,90 dólares al día para vivir, afirmó la OMS.

En un informe conjunto con el Banco Mundial, la agencia para la salud de las Naciones Unidas señaló que es totalmente inaceptable que más de la mitad de la población mundial aún no cuente con la mayoría de los servicios básicos de salud.

lunes, 2 de octubre de 2017

INVERSION PUBLICA EN SALUD: CUBA 10% vs CHILE 4%


“¿Cuáles son los países de América Latina que más y menos invierten en salud y con qué resultados?”

Sólo cinco países de la región de las Américas invierten en salud un 6% de su Producto Interno Bruto (PIB), el mínimo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS)

En BBC Mundo –public. 26/9/17

Según destaca el informe quinquenal Salud en las Américas 2017, presentado este martes por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) durante una conferencia en Washington, solo Cuba, Estados Unidos, Canadá, Costa Rica y Uruguay lograron cumplir esa recomendación.

Según datos de 2014, Cuba es de lejos el país de la región que más invierte, con más del 10%, seguido por Estados Unidos, con algo más del 8%.

viernes, 29 de septiembre de 2017

YEMEN: COLERA Y OCUPACION MATAN A SU PUEBLO, PERO OCCIDENTE Y MEDIOS OFICIALES LO IGNORAN


“CICR: tendremos cerca de un millón de casos de cólera en Yemen para finales de año”

GINEBRA, SUIZA (Sputnik) — El brote de cólera en Yemen es el mayor de la historia, y la cifra de afectados para finales de año puede alcanzar el millón de personas, denunció el representante del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) Alexandre Faite

En Mundo Sputnik –public. 29/9/17

"Tendremos cerca de un millón de casos de cólera para finales de año, y quién sabe, tal vez un brote de algo más", dijo el jefe de la delegación del CICR que se encuentra en Yemen.


Según Faite, actualmente hay unos 250.000 casos registrados de cólera en el país, pero para finales de 2017 esa cifra se elevará a unos 900.000, o "casi un millón".

lunes, 17 de julio de 2017

MONSANTO: CIENTOS DE JUICIOS EN SU CONTRA POR CAUSAR CANCER CON EL GLIFOSATO


“Cientos de juicios contra Monsanto por causar cáncer con glifosato”

Desde el pasado 7 de julio, el estado de California incluyó en la lista de sustancias cancerígenas al glifosato, principal ingrediente del herbicida RoundUp de Monsanto (también ingrediente de Faena, Rival, Machete y otras marcas). En un año deberá ser etiquetado en esa entidad como agente que puede causar cáncer. Monsanto apeló de la decisión, alegando que afecta sus intereses comerciales y afirmando que no hay pruebas de que sea cancerígeno. ¡Pero sus propios estudios a principios de la década de 1980 muestran lo contrario!

En El Viejo Topo –public. 16/7/17

Monsanto afronta en una corte de distrito de San Francisco, Estados Unidos, 91 juicios iniciados por personas que sufren, ellos o parientes, cáncer linfoma non-Hodgkin. Acusan a Monsanto de haberlos expuesto al glifosato, sabiendo y ocultando que podía causar cáncer. Los casos, presentados en varios distritos, se combinaron en un litigio único que debe sentenciar el juez Vince Chhabria en diciembre de este año. Hay otras mil 100 demandas de personas que han presentado casos similares contra Monsanto en diferentes cortes. (http://tinyurl.com/lfpych4).

miércoles, 1 de marzo de 2017

CIENTIFICOS DESCUBREN EL AGUA TIBIA: LA POBREZA ES LA PEOR ENFERMEDAD


“Situación socioeconómica y los factores de riesgo [de la iniciativa] 25 × 25 como factores determinantes de la mortalidad prematura: un estudio multicohorte y meta-análisis de 1,7 millones de hombres y mujeres”

Traducción de “Socioeconomic status and the 25×25 risk factors as determinants of premature mortality: a multicohort study and meta-analysis of 1·7 million men and women

En The Lancet –public. 31/1/17

Resumen

Antecedentes

En 2011, los Estados miembros de la OMS firmaron la iniciativa 25 × 25, un plan para reducir la mortalidad debida a las enfermedades no transmisibles en un 25% en 2025. Sin embargo, los factores socioeconómicos que influyen en las enfermedades no transmisibles no han sido incluidos en dicho plan. En éste estudio, nos propusimos comparar la contribución del estatus socioeconómico a la mortalidad y los años de vida perdidos en relación con los factores de riesgo convencionales de la iniciativa 25 × 25.

lunes, 2 de marzo de 2015

GATES, LA OMS Y UNICEF QUIEREN ACABAR CON LOS POBRES… LITERALMENTE


En 2013, se supo que la Fundación de Bill Gates y su esposa, la USAID y la organización Planned Parenthood buscaban terminar con los pobres antes que fuesen fecundados. Recientemente, la Conferencia Episcopal de Kenia agrega a la lista de los que embaucan a las mujeres pobres con vacunas cargadas con anticonceptivos nada menos que a la OMS y a UNICEF


A fines de 2013, un informe[1] de un organismo de Derechos Humanos alertaba que a cientos de miles de mujeres y chicas pobres, tanto de EEUU como de África, no se les informaba acerca de los efectos peligrosos asociados con un contraceptivo inyectable, el cual era fuertemente promovido por la Fundación de Bill & Melinda Gates, la USAID, la organización Planned Parenthood y otras entidades de planificación familiar del tipo “racista”.

El crítico informe del Proyecto Rebecca para los Derechos Humanos[2], un grupo con base en Washington que aboga por mujeres y muchachas vulnerables en EEUU y África, acusaba a la Fundación Gates de coludirse con organizaciones de planificación familiar a fin de ocultar deliberadamente los riesgos conocidos del contraceptivo hormonal inyectable Depo-Provera, manufacturado por la transnacional farmacéutica Pfizer, a fin de promover una “ideología del control poblacional”.
    
Y resulta que coincidiendo con ésta malsana “ideología”, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia UNICEF) habrían utilizado en su programa de vacunación anti-tetánica en población joven y mujeres de Kenia, durante 2014, dosis del suero emponzoñadas con una substancia anticonceptiva, según nos informó el pasado 13 de febrero la Conferencia Episcopal Católica de Kenia.[3] Ya existían escándalos al respecto registrados en México, Nicaragua y Filipinas, que implicaban a la OMS y UNICEF. Ahora, están siendo nuevamente acusadas en Kenia por haber administrado productos esterilizantes a pacientes haciéndoles creer que los estaban vacunando contra el tétanos.

La iglesia católica de Kenia, que administra la mayor parte de los hospitales en ese país africano, participó en la campaña de vacunación contra el tétanos organizada por la OMS y la UNICEF entre marzo y octubre de 2014, dirigida a la población infantil y femenina de 14 a 49 años. Ante los insistentes rumores que circulaban en el país, la Conferencia Episcopal solicitó al ministro kenyano de la Salud, James Wainaina Macharia, una verificación de la composición de las vacunas.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

LA SALUD PÚBLICA DE CHILE, UN PACIENTE QUE AGONIZA


“(…) la ley fundamental de la salud consiste en que ella es función del nivel de vida en conjunto y de cada uno de sus componentes: la alimentación, la vivienda, el vestuario, el saneamiento, la educación, la recreación, la seguridad social, las condiciones del trabajo, la armonía entre las personas y la atención médica”. Plan de Salud, Atención Médica y Medicina Social, Chile-1964, del Programa de Gobierno del candidato Salvador Allende  


Paros de funcionarios, renuncias de médicos y especialistas, suspensión de intervenciones por carencia de anestesiólogos y equipos, una deuda hospitalaria astronómica, etc. De ello se habla y se recalca todos los días en la prensa oficial, no para bien, sino para despotricar en contra de la Salud Pública. Pero, ¿qué está pasando en un ámbito tan sensible para millones de chilenos? Tan sensible, como que en la última encuesta CEP, dada a conocer a principios de este mes,[1] los encuestados creen que los derechos en una democracia pasan por tener salud al alcance de todos como una primera opción, con un 86% (seguido por un nivel de vida adecuado, 79%; autoridades públicas que respeten y protejan los derechos de las minorías, 73%; un Estado que respete los derechos democráticos a todo evento, 67%; entre otras).  

Si hablamos de SALUD, debemos anotar que la OMS nos dice que ella no sólo implica que las personas no estén enfermas, sino que corresponde a su completo bienestar en los planos físico, mental, social y cuando ellas están en armonía con su medio ambiente. La misma OMS, en su Conferencia Internacional de Atención Primaria de Alma-Ata, 1978, cuyo ampuloso y no realizado lema era: “Salud Para Todos para el 2000”, declaraba que: “la salud es un derecho humano fundamental y la consecución del nivel de salud más alto posible es un objetivo social prioritario”. Veamos que dice nuestra realidad nacional.

Chile registra la 2ª mayor tasa de suicidio adolescente a nivel mundial y un record en depresión, pero, a despecho de ello, la OMS señala que aquí se destina un bajo porcentaje del presupuesto total a los programas de salud mental en el sector público y los psiquiatras que laboran en el sector público son una rareza;[2] disminuyen los niños menores de 5 años y aumentan los adultos mayores de 60, lo que implica la necesidad de aumentar progresivamente el gasto público en salud a causa de la progresión de los daños naturales y por las afecciones crónicas asociadas; los problemas de salud se hacen más complejos, con aumento de las enfermedades crónicas, cánceres y mentales; desde 1990, han aumentado en 13,6% los beneficiarios de FONASA, llegando a cubrir en la actualidad nada menos que a un 82% de la población;[3] en 2010, comparados con los promedios de OCDE, dedicamos el 8% del PIB a gasto en salud (en Cuba es el 12%),[4] lo que aparece algo bajo el 9,5% de dicha organización, pero si ese gasto lo vemos por persona, Chile apenas alcanza a US$ 1.202, mientras que éste fue de US$ 3.268 OCDE; sobre el aporte público al gasto total en salud, Chile es el 3º peor, con sólo 48,2%, frente a 72,2% OCDE; tenemos 1,4 médicos/1000 habitantes (en Cuba son 6)[5], contra 3,1 OCDE; 1,5 enfermeras/1000, contra 8,7 OCDE; camas en hospital para cuidados curativos 1,8/1000, contra 3,4 OCDE; contamos con apenas 2 camas de hospital/1000 habitantes,[6] por debajo de Namibia, Zimbabue o Tonga; el número de resonadores magnéticos es tres veces menor que el de la OCDE y el de tomógrafos es menos de la mitad; un sistema de salud público desmembrado y pauperizado, con personal insuficiente y el cual realiza sus acciones en condiciones laborales desmedradas. No obstante, este sombrío cuadro se debe considerar con la realidad de la SALUD en el conjunto de las naciones dominadas del sistema capitalista mundial, campo aquel al cual estamos asignados. Así, en la declaración final de la Conferencia Internacional sobre Salud para el Desarrollo, de 2007, se lee: “A casi 30 años de Alma Ata, la situación de salud de gran parte de la humanidad es deplorable y (ésta) no goza de una atención de salud integral, equitativa o ni siquiera básica”.

viernes, 5 de abril de 2013

7 DE ABRIL, DÍA MUNDIAL DE LA SALUD: UN DERECHO SOCIAL POR CONQUISTAR, parte II



7 DE ABRIL, DÍA MUNDIAL DE LA SALUD:
UN DERECHO SOCIAL POR CONQUISTAR

Parte II

ALGO DE HISTORIA SOBRE EL DERECHO A LA SALUD:
Históricamente, en nuestro país el DERECHO A LA SALUD significó décadas de lucha popular y fue siendo traspasado al Estado como otra responsabilidad que este le debía a la población más desprotegida. Hasta 1973, Chile contaba con uno de los mejores sistemas públicos de salud de América Latina. Era un sistema solidario en el financiamiento y además en la atención, puesto que sobre la base de este fondo se  atendía, sin costo, a todas las personas, con o sin previsión. Luego del Golpe del “73, entre otras desgracias, el gasto social pasó del 27% del PIB a sólo 12% en 1974 y el gasto de salud, como aporte directo del Estado, pasó del máximo histórico de 3,4% del PIB a sólo 0.8% en 1980, cifra que se mantuvo hasta 1990. En 1985, se hizo recaer dramáticamente el costo de atención sanitaria en los propios trabajadores y jubilados, al elevar su aporte del 1 al 7%, eliminando el aporte patronal. Por si fuera poco, en el marco de una sociedad que excluye a la mayoría, la constitución dictatorial de 1980 ‘consagra’ el derecho a la “protección de la salud” y el “acceso”, pero no asegura la “Atención”.

SALUD PARA RICOS, SALUD PARA POBRES (o la salud de Pinochet):
El financiamiento de la salud en Chile se da mediante tres vías: 1. Las cotizaciones obligatorias del 7%; 2. El aporte fiscal directo, destinado al sector público y 3. El “gasto directo del bolsillo” de los usuarios. La 1ª fuente, cotizaciones, representa el 35% del gasto total en salud (2,4% del PIB). Las ISAPRES cubren el 16,5% de la población, pero las cotizaciones que cobran llegan al 1,3% del PIB; sus afiliados se “seleccionan” y pertenecen a los quintiles más ricos. Al otro lado, los chilenos que están en FONASA (o seguro público), el 73,5% de la población, mayoritariamente pertenecen a los quintiles más pobres, son los que más se enferman y por ello son más caros. Sin embargo, FONASA recibe cotizaciones equivalentes a sólo un 1,1% del PIB, por lo que EL ESTADO DEBE INYECTAR RECURSOS PARA REFORZARLA Y AUN ASÍ ESTE APORTE ES SIEMPRE ESCASO; La 2a fuente, el aporte fiscal, se orienta a financiar al sector público, pero indirectamente aporta recursos al privado (vacunas, leche, promoción). El Estado aporta un 1,7% del PIB para complementar los recursos financieros del sistema. Comparado con los países de la OCDE, el aporte promedio del Estado en estos es de 71,7%, mientras que en Chile es sólo de 25% total del gasto en salud. EL APORTE FISCAL EN CHILE ES INSUFICIENTE Y DEBE AUMENTAR, ADEMÁS DE DEJAR DE SUBSIDIAR AL SECTOR PRIVADO; La 3ª vía de financiamiento, corresponde a los gastos directos que deben efectuar las familias para conseguir alguna prestación o acción de salud. Las familias aportan un total de 2,8% del PIB, esto equivale al 40% del total del gasto en salud, lo que significa que las familias chilenas son los principales financiadores de la salud. ES NECESARIO DISMINUIR EL GASTO DE LAS FAMILIAS EN SALUD, TODA VEZ QUE EL PROMEDIO OCDE EN ESTE ÍTEM ALCANZA SÓLO UN 19% DEL TOTAL DEL GASTO.
Nuestro sistema de salud es desigual, fragmentado (varios sub sistemas), con un alto grado de segmentación, dando pie a la existencia de una salud para los ricos y otra para los pobres. Esto demuestra la necesidad de realizar una reforma estructural de la salud, de modo que la solidaridad sea el pilar fundamental del sistema. En Chile, donde el modelo económico impuesto está basado en la súper-explotación y la marginación de millones, dando ello paso a una sociedad dividida entre unos pocos con mucha riqueza y una mayoría empobrecida relativamente, todo se convierte en mercancía. Así, la suerte de la mercancía ‘SALUD’ depende de lo que decidan los que mantienen éste injusto modelo monopólico, quienes nos castigan con la existencia de un nivel pobre de SALUD para el pueblo y los trabajadores, mientras que facilitan que las ISAPRES ganen millones (casi $82 mil millones en 2012, lo que equivale a construir 4 y medio hospitales Penco-Lirquén). POR ELLO DEBEMOS, TODOS JUNTOS, COMBATIR A LOS SOSTENEDORES DE ESTE MODELO INHUMANO.

LA LUCHA POR LA SALUD Y POR TODOS LOS DERECHOS DEL PUEBLO: 
  • Para brindar atención de salud pública, fiscal, de calidad, gratuita, completa, oportuna y digna para tod@s los chilen@s, avanzar a: 1. La creación de un Fondo Nacional Único de Salud, que concentre todos los recursos y genere una real redistribución de los recursos de forma más equitativa y justa; 2. La eliminación de las cotizaciones de salud (o volver al 1% de aporte trabajadores), siendo la base del financiamiento del sistema la vía de los impuestos generales, progresivos y que graven la riqueza de los grupos monopólicos;
  • Que el aporte estatal al gasto total en salud supere el 75%;
  • Por un Servicio Nacional de Salud efectivamente en red y con una alta resolutividad en todos sus niveles;  
  • Que la población sea atendida en servicios de salud que cuenten con la mejor calidad y suficiencia técnica, física y profesional, en todas las regiones del país (no sólo en Santiago);
  • Fin al Estado subsidiario, que le quita a los pobres para darle a los parásitos que lucran con la salud, la educación, etc., y por uno que esté al servicio del pueblo y sus necesidades;
  • Término del monopolio privado de los servicios públicos (agua, luz, extracción de basuras) y renacionalizar todos los recursos naturales;
  • Fin a la institucionalidad heredada de la dictadura y democratización de la sociedad, de tal manera que se pueda opinar y decidir efectivamente (por ejemplo, en el caso de las mujeres, que estas tengan asegurada la libre disposición de su cuerpo); que no se reprima la legítima demanda social por mejores condiciones de vida;  
  • Sueldo mínimo de $350.000 y pensiones no inferiores a ¾ del último sueldo;
  • Fin al sistema de AFP, nacionalización de sus cuentas y creación de un sistema previsional de reparto solidario y de financiamiento tripartito; Control de las Mutuales de Seguridad por los trabajadores; 
  • Fomentar y fortalecer condiciones que posibiliten el desarrollo de una cultura de integración, de respeto por el/la otro/a. Reconocimiento efectivo de los pueblos aborígenes, además de la autonomía para el pueblo Mapuche. Políticas de protección social concretas y efectivas hacia la diversidad sexual y para l@s herman@s migrantes;
  • Educación pública, fiscal, gratuita, de excelencia y democrática, desde la sala cuna hasta la universidad;
  • Efectiva soberanía y seguridad alimentaria, garantizada por el Estado;
  • Integrar la demanda por el derecho a la SALUD a las demás que motivan al pueblo y sus organizaciones, puesto que sólo mediante su lucha decidida esas demandas y aspiraciones van cobrando fuerza y podrán tener una efectiva resolución cuando el Movimiento Popular triunfe.
Colectivo Acción Directa -CAD, Chile

jueves, 28 de marzo de 2013

7 DE ABRIL, DÍA MUNDIAL DE LA SALUD: UN DERECHO SOCIAL POR CONQUISTAR



Parte I
¿QUÉ ES LA SALUD?
Una ya antigua descripción de la OMS nos dice que la SALUD no sólo es que las personas no estén enfermas, sino que corresponde a su completo bienestar en los planos físico, mental, social y cuando ellas están en armonía con su medio ambiente. Sin embargo, ¿resulta suficiente y concreta ésta definición? Ya veremos, pero por ahora adelantemos que la misma OMS, en su Conferencia Internacional de Atención Primaria de Alma-Ata, 1978, cuyo ampuloso y quimérico lema era: “Salud Para Todos para el 2000”, declara: “la salud es un derecho humano fundamental y la consecución del nivel de salud más alto posible es un objetivo social prioritario”. Veamos que dice la realidad.   

ALGUNOS DATOS SOBRE LA MALA SALUD EN CHILE
1. Registramos la 2ª mayor tasa de suicidio adolescente a nivel mundial y un record en depresión, pero, a despecho de ello, la OMS señala que aquí se destina un bajo porcentaje del presupuesto total a los programas de salud mental en el sector público; 2. Disminuyen los menores de 5 años y aumentan los mayores de 60, lo que implica aumento progresivo de los gastos en salud a causa de la progresión de los daños naturales y por las afecciones crónicas; 3. Los problemas de salud se hacen más complejos, con aumento de las enfermedades crónicas, cánceres y mentales; 4. Desde 1990, han aumentado en 8% los beneficiarios de FONASA; 5. En 2010, comparados con los promedios de OCDE, dedicamos el 8% del PIB a gasto en salud, bajo el 9,5% OCDE; si ese gasto lo vemos por persona, Chile apenas alcanza a US$ 1.202, mientras que éste fue de US$ 3.268 OCDE; sobre aporte público al gasto total en salud, Chile es el 3º peor, con sólo 48,2%, frente a 72,2% OCDE; 1,4 médicos/1000 habitantes, contra 3,1 OCDE; 1,5 enfermeras/1000, contra 8,7 OCDE; camas en hospital para cuidados curativos 1,8/1000, contra 3,4 OCDE; número de resonadores magnéticos tres veces menor que OCDE y menos de la mitad de tomógrafos; un sistema de salud público desmembrado y pauperizado, con personal insuficiente y el cual realiza sus acciones en condiciones laborales desmedradas. No obstante, este sombrío cuadro se debe contrastar con la realidad de la SALUD en el conjunto de las naciones dominadas del sistema capitalista mundial, campo aquel al cual estamos asignados. Así, en la declaración final de la Conferencia Internacional sobre Salud para el Desarrollo, de 2007, se lee: “A casi 30 años de Alma Ata, la situación de salud de gran parte de la humanidad es deplorable y no goza (ésta) de una atención de salud integral, equitativa o ni siquiera básica”.

LA SALUD COMO UN DERECHO SOCIAL
Creemos que la visión de la OMS debe ser ampliada profundizada, señalando que la SALUD es un proceso individual a la vez que colectivo, y que si bien ella se ve condicionada directamente por la situación de los planos mencionados, para poder concretarse requiere de la preexistencia en la sociedad de una serie de factores materiales, económicos, sociales, políticos y culturales, a fin de que, interactuando todos en conjunto, sostengan en el tiempo su reproducción y la hagan un efectivo derecho para todas las personas. Estos últimos factores son: un sistema económico que responda a las necesidades de las mayorías nacionales; un Estado que declare un derecho todas las necesidades de la población y se haga cargo de ellas, aportando recursos suficientes; un orden constitucional que asegure no sólo el acceso, sino que la atención de salud para tod@s; un Servicio de Salud Público poderoso, nacional, con financiamiento suficiente, descentralizado física, profesional y tecnológicamente; servicios sanitarios de propiedad estatal; condiciones dignas para todos los trabajadores del país, así como pensiones suficientes; una sociedad libre de discriminación y genuinamente democrática; que todos los ciudadanos tengan asegurada educación pública gratuita, de excelencia y democrática; disponibilidad y capacidad concreta de adquirir una adecuada cantidad y calidad de alimentos; políticas públicas centradas en las personas a lo largo de su vida, con énfasis al comienzo y al final del ciclo; respeto por la cultura, la identidad y el territorio de los diversos pueblos aborígenes que habitan en Chile; real cuidado y protección del medio ambiente y que permita su preservación; investigación científica al servicio del país y sus necesidades. De lo anterior, se puede extraer que si falla sólo uno de los factores implicados, la SALUD estará coja, como lo es en la actualidad.

Nos enfrentamos con una problemática que no es sencilla ni puede depender de unas pocas personas o de votos más o menos. La existencia de una SALUD de calidad y el poder gozar de ella, dependerá de la capacidad del pueblo organizado de luchar por ver satisfechas todas sus demandas y hasta alcanzar su liberación. Entonces sí que se encontrará en posibilidad de ejercer todos los derechos fundamentales, incluida la SALUD: ¡EL QUE NO LUCHA POR TODO NO LUCHA POR NADA!  

Colectivo Acción Directa -CAD, Chile