43191D
Mostrando entradas con la etiqueta Tanquetazo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tanquetazo. Mostrar todas las entradas

jueves, 29 de junio de 2017

EL “TANQUETAZO” DEL 29 DE JUNIO DE 1973 O EL GOLPE QUE SE VENIA


Evocación de un hecho histórico acaecido hace ya 44 años, de cuando un sector de la oficialidad del ejército, los neofachos de ‘Patria y Libertad’ y –by the way- la embajada Yanqui se lanzaron a tentar mediante un ataque al palacio de La Moneda la capacidad de respuesta popular a un verdadero golpe militar

Ese día era viernes; el viernes 29 de junio de 1973. Chile vivía momentos álgidos, de franco y enconado enfrentamiento entre un extendido movimiento popular y revolucionario y las fuerzas que apoyaban a la burguesía. Tras la derrota del componente legalista de su estrategia subversiva en contra de Allende y la Unidad Popular, al no lograr la mayoría necesaria en las urnas en las últimas elecciones parlamentarias, de marzo de ese año, la derecha, la burguesía, los intereses imperialistas en el país y la CIA habían optado por profundizar el componente militar para el derrocamiento del gobierno popular: el golpe de Estado estaba a la orden del día entre los infames conjurados.  


En la madrugada de aquel día, el teniente coronel Roberto Souper Onfray, a cargo del regimiento blindado Nº2 de Santiago, dirige un intento de alzamiento militar, el que pasaría a denominarse "tanquetazo" debido al uso de los tanques estacionados en dicho cuartel. Estos rodearon el palacio de La Moneda, a la par que se desplegaban tropas golpistas por todo el perímetro.

miércoles, 29 de junio de 2016

LA IZQUIERDA REVOLUCIONARIA ANTE EL TANQUETAZO DEL 29/6/73


“LAS TAREAS DEL PUEBLO CONTRA LA OFENSIVA GOLPISTA”

Declaración pública* -
29 de Junio 1973

En el día de hoy un sector reaccionario de las Fuerzas Armadas, encabezado por el Comandante del Regimiento Blindados 2, Roberto Souper, intentó un golpe de Estado ocupando desde tempranas horas las calles cercanas a La Moneda.

LA INTENTONA GOLPISTA FRACASO.

La ultraderecha chilena, el Partido Nacional y sectores ultrarreaccionarios de la Democracia Cristiana apoyaron este intento golpista llamando a los gorilas criollos a llevar a cabo la acción golpista contra el pueblo y que costó la vida a numerosos trabajadores inocentes.

Sin embargo, el pueblo contestó con la movilización inmediata, ocupando las fábricas, los fundos y lugares de trabajo e impulsando decididamente el Poder Popular a través de la creación de los Comandos Comunales de Trabajadores.

Al mismo tiempo, las Fuerzas Armadas y Carabineros leales al gobierno, se movilizaron decididamente y aplastaron el intento de ocupación del Palacio de la Moneda, controlando la situación.

Pero el intento golpista tiene raíces y ramificaciones más amplias. En esta acción sediciosa y golpista están comprometido políticos y parlamentarios de derecha y militares ultrarreaccionarios. Están comprometidos el PN, la ultrarreacción democratacristiana, la SOFOFA, la CUPROCH, la SNA y el imperialismo.

OFENSIVA A FONDO CONTRA LOS REACCIONARIOS

La clase obrera y el pueblo deben desencadenar ahora una ofensiva a fondo contra la reacción y la ultrarreacción chilena. El pueblo tiene fuerza más que suficiente para resolver la crisis planteada en su favor.

EL TANQUETAZO DEL 29 DE JUNIO DE 1973 O EL GOLPE QUE SE VENIA

Al centro, el general Prats; a su derecha, el chacal Pinochet

UNA EVOCACIÓN HISTÓRICA A 43 AÑOS DE LA OPERACIÓN GOLPISTA DE LA OFICIALIDAD DEL EJÉRCITO, ‘PATRIA Y LIBERTAD’ Y LA EMBAJADA YANQUI

Ese día era viernes, el viernes 29 de junio de 1973. Chile vivía momentos álgidos, de franco y enconado enfrentamiento entre un extendido movimiento popular y revolucionario y las fuerzas que apoyaban a la burguesía. Tras la derrota del componente legalista de su estrategia subversiva en contra de Allende y la Unidad Popular, al no lograr la mayoría necesaria en las urnas en las últimas elecciones parlamentarias, de marzo de ese año, la derecha, la burguesía, los intereses imperialistas en el país y la CIA habían optado por profundizar el componente militar para el derrocamiento del gobierno popular: el golpe de Estado estaba a la orden del día entre los infames conjurados.  

En la madrugada de aquel día, el teniente coronel Roberto Souper Onfray, a cargo del regimiento blindado Nº2 de Santiago, dirige un intento de alzamiento militar, el que pasaría a denominarse "tanquetazo" debido al uso de los tanques estacionados en dicho cuartel. Estos rodearon el palacio de La Moneda, a la par que se desplegaban tropas golpistas por todo el perímetro.

El Comandante en Jefe del Ejército, General Carlos Prats, a riesgo de su propia vida, dirigió personalmente la respuesta armada a la intentona golpista, obteniendo en pocas horas el retiro de los tanques y la detención del líder golpista, mientras que sus cómplices civiles del grupo derechista Patria y Libertad terminaron asilándose en la embajada de Ecuador. La sublevación fracasó, en lo inmediato, por la decidida acción del líder del ejército y porque tampoco se plegó el Regimiento de Infantería N° 1 Buin, ubicado en el norte de la capital, al contrario de lo que estaba previsto por los autores intelectuales y militares del levantamiento.

Prats fue informado de la tentativa en los momentos en que se dirigía en automóvil a su oficina y en el camino decidió recurrir a las tropas del Comando de Institutos Militares, con sede en la Escuela Militar, que estaban a cargo del general Guillermo Pickering, de su plena confianza, con quien trazó el plan militar para contener a los facciosos. 

lunes, 29 de junio de 2015

EL TANQUETAZO DEL 29 DE JUNIO DE 1973 O EL GOLPE QUE SE VENIA


Una remembranza histórica a 42 años de la operación golpista de la oficialidad del ejército, ‘Patria y Libertad’ y la embajada yanqui


Ese día era viernes, el viernes 29 de junio de 1973. Chile vivía momentos álgidos, de franco y enconado enfrentamiento entre un extendido movimiento popular y revolucionario y las fuerzas que apoyaban a la burguesía. Tras la derrota del componente legalista de su estrategia subversiva en contra de Allende y la Unidad Popular, al no lograr la mayoría necesaria en las urnas en las últimas elecciones parlamentarias, de marzo de ese año[1], la derecha, la burguesía, los intereses imperialistas en el país y la CIA habían optado por profundizar el componente militar para el derrocamiento del gobierno popular: el golpe de Estado estaba a la orden del día entre los infames conjurados.  

En la madrugada de aquel día, el teniente coronel Roberto Souper Onfray, a cargo del regimiento blindado Nº2 de Santiago, dirige un intento de alzamiento militar, el que pasaría a denominarse "tanquetazo" debido al uso de los tanques estacionados en dicho cuartel. Estos rodearon el palacio de La Moneda, a la par que se desplegaban tropas golpistas por todo el perímetro.

El Comandante en Jefe del Ejército, General Carlos Prats[2], a riesgo de su propia vida, dirigió personalmente la respuesta armada a la intentona golpista, obteniendo en pocas horas el retiro de los tanques y la detención del líder golpista, mientras que sus cómplices civiles del grupo derechista Patria y Libertad terminaron asilándose en la embajada de Ecuador. La sublevación fracasó, en lo inmediato, por la decidida acción del líder del ejército y porque tampoco se plegó el Regimiento de Infantería N° 1 Buin, ubicado en el norte de la capital, al contrario de lo que estaba previsto por los autores intelectuales y militares del levantamiento.

Prats fue informado de la tentativa en los momentos en que se dirigía en automóvil a su oficina y en el camino decidió recurrir a las tropas del Comando de Institutos Militares, con sede en la Escuela Militar, que estaban a cargo del general Guillermo Pickering, de su plena confianza, con quien trazó el plan militar para contener a los facciosos. El Comando tenía bajos sus órdenes a las tropas de las escuelas militares de oficiales y suboficiales. Luego de hablar con Pickering, Prats se dirigió al regimiento Tacna, donde arengó a las tropas y logró conducirlas al centro. De mala gana, lo secundó hasta los alrededores de La Moneda el comandante de ésta unidad, el entonces coronel Julio Canessa Roberts[3], figura estelar del golpe del 11 de septiembre. 

Prats redujo personalmente a un tanque frente a La Moneda, haciendo valer su autoridad, con gran valor y sólo armado con su pistola reglamentaria. Curiosamente, la única acción bélica del Tacna desde la esquina de Alameda/Teatinos, fueron disparos de grueso calibre contra un camión pequeño en que huían algunos alzados, que dieron muerte a un miembro de la patrulla del cabo Héctor Bustamante (del que nos referiremos más abajo), a la vez conductor de la camioneta, quien resultó herido en una pierna y fue internado en el hospital militar bajo arresto.

martes, 24 de marzo de 2015

PABLO RODRÍGUEZ ...EL COBARDE; ALGO TENEMOS QUE HACER ANTE TANTA MIERDA, ANTE TANTO ASESINO SUELTO!


PABLO RODRÍGUEZ GREZ…EL COBARDE


“Mientras el propio Pablo Rodríguez, el cobarde, reconoce públicamente que otras unidades militares estaban comprometidas en el intento golpista…”
Miguel Enríquez, discurso en el Teatro Caupolicán, 17/07/73


Si nos detenemos a pensar en todos los casos de corrupción develados en Chile entre 2014-2015, que en perspectiva prometen ampliarse hasta demostrar que todos los Partidos Políticos oficiales pertenecen al conjunto de la patronal, tal como si fueran un ámbito más de sus negocios, tendríamos que concluir, someramente, que algo anda mal y que algo se debe hacer para enmendar tanto mal gobierno, tanto infortunio, tanta mala vida.  Por otro lado, como una ironía de la Historia, los cuantiosos y extendidos casos de corrupción, dan la razón a una vieja tesis que habla de que los Partidos Políticos no son más que cadenas transportadoras de los requerimientos privatistas de los que ostentan el Poder Económico.

La propia mantención de la Constitución Política de 1980; la mantención de sistemas electorales que impiden la real manifestación de la voluntad soberana; la compra lisa y llana de personas; es motivo más que suficiente para poder hablar de una clara crisis de representación.  Sin embargo, esa crisis no estalla, pues el Movimiento Popular todavía sigue anestesiado, enfrentado a sus propias querellas, sumido en las luchas locales y parciales.  La crisis se de resolver por arriba, cambiando todo para que todo siga igual.

En este país de plástico, en donde lo normal es lo bestial, hasta el propio Pablo Rodríguez se da el lujo de bajar a la arena política y opinar para defender el lucro a través de las páginas de El Mercurio [1]. El propio Pablo Rodríguez, instigador del tanquetazo del 29 de junio de 1973, acto de preparación para el golpe militar del 11 de septiembre de 1973.  En cualquier país del planeta, donde impere un Estado de Derecho real-concreto-operativo, Rodríguez estaría tras las rejas respondiendo por incitación al genocidio, respondiendo por el asesinato, tortura, exilio, de miles de chilenos.

Citaremos dos pensamientos del aludido.  Una para ilustrar lo que defiende y la otra para evaluar que pese a ser un intelectual orgánico de la burguesía, sabe que este modelo económico-político-cultural no es liberal ni menos puede ser neoliberal: 1.-…”Si bien eliminar el “lucro” es imposible, limitarlo y orientarlo, en ciertos casos, contribuye al progreso y el enriquecimiento de la comunidad propia…”.  2.-“…el mal funcionamiento del mercado, expuesto, como es obvio, a vicios y fuerzas negativas (acuerdos monopólicos, carteles, barreras de entrada, defraudaciones, engaños, etcétera), todo lo cual causa un daño irreparable a la población…”.