Evocación de un hecho histórico
acaecido hace ya 44 años, de cuando un sector de la oficialidad del ejército, los
neofachos de ‘Patria y Libertad’ y –by the way- la embajada Yanqui se lanzaron
a tentar mediante un ataque al palacio de La Moneda la capacidad de respuesta
popular a un verdadero golpe militar
Ese día era viernes; el viernes 29 de junio de 1973. Chile vivía momentos álgidos, de
franco y enconado enfrentamiento entre un extendido movimiento popular y
revolucionario y las fuerzas que apoyaban a la burguesía. Tras la derrota del
componente legalista de su estrategia subversiva en contra de Allende y la Unidad
Popular, al no lograr la mayoría necesaria en las urnas en las últimas
elecciones parlamentarias, de marzo de ese año, la derecha, la burguesía, los intereses imperialistas en el país y la
CIA habían optado por profundizar el componente militar para el derrocamiento
del gobierno popular: el golpe de Estado estaba a la orden del día entre los infames
conjurados.
En
la madrugada de aquel día, el teniente coronel Roberto Souper Onfray, a cargo
del regimiento blindado Nº2 de Santiago, dirige un intento de alzamiento militar,
el que pasaría a denominarse "tanquetazo" debido al uso de los tanques
estacionados en dicho cuartel. Estos rodearon el palacio de La Moneda, a la par
que se desplegaban tropas golpistas por todo el perímetro.



