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jueves, 8 de diciembre de 2016

FIDEL CASTRO: IMPERIALISMO Y TRANSNACIONALES


“Fidel y las transnacionales”

Consciente del papel histórico que las empresas transnacionales han jugado en la concepción y aplicación de las políticas monopólico-financieras a partir de la década de los años setenta, la voz de Fidel se ha elevado para reflejar la esencia de tales manipulaciones y dedicar al estudio de estas expresiones del sistema capitalista importantes análisis, indispensables a la hora de desentrañar las causas que provocan tales fenómenos y discutir sobre las políticas alternativas para impulsar otro mundo posible

En Cuba Debate public. 2/12/16



Fidel y las empresas transnacionales en los primeros años de la revolución

En los últimos cien años, en la misma medida que el sistema capitalista ha continuado avanzando y los Estados-nación han venido cediendo parte de su soberanía en cuanto a las decisiones socioeconómicas, las empresas transnacionales han logrado consolidarse y ampliar su control sobre incontables recursos, tanto naturales como humanos. Cuba también experimentó la explotación de las empresas transnacionales radicadas en Cuba. Sobre este proceso Fidel destaca: “Pero el hecho fue que los yankis se apoderaron de nuestra economía. Y si en 1898 poseían inversiones en Cuba por valor de 50 millones, en 1906 unos 160 millones en inversiones, y 1 450 millones de pesos en inversiones en 1927”. (Castro Ruz, Fidel, 1968)

martes, 18 de octubre de 2016

DEUDA GLOBAL: SALVANDO AL CAPITAL MONOPOLICO FINANCIERO


“La resaca de la deuda global”

En SinPermiso –public. 14/10/16

El legado de la crisis financiera global y de la Gran Recesión ha dejado una enorme montaña de deuda global que pesa sobre la economía capitalista mundial.  Esta deuda es un factor importante , junto con el bajo nivel de rentabilidad del capital, en las principales economías y está generando lo que he llamado la Larga Depresión desde el año 2009. El crecimiento global ha sido muy inferior a la tendencia pre-crisis y el crecimiento del comercio mundial se ha paralizado.

Si las empresas sufren la baja rentabilidad de sus inversiones y todavía tienen grandes deudas que liquidar o pagar, no estarán dispuestas a invertir más. Si los gobiernos están lastrados con altas deudas como resultado del rescate de los bancos y el desempleo y las prestaciones de seguridad social se mantienen altos, recortan la inversión pública. Si los hogares todavía se ven agravados con grandes hipotecas, no van a gastar más, sino ahorrar. Todo esto se suma a la escasa inversión, los bajos salarios y el débil crecimiento del empleo.

El único mecanismo de salvación es que los bancos centrales han recortado las tasas de interés globales hasta cero (o incluso negativas), de modo que el servicio de la deuda es barato y el crédito barato puede ser utilizado por las empresas para recomprar acciones, pagar dividendos y especular en bonos y valores mercantiles; Así que los gobiernos pagan el servicio de sus bonos y piden más crédito; y los hogares pagan sus hipotecas y contraer deudas con sus tarjetas de crédito.

sábado, 24 de octubre de 2015

LA ETAPA DEL CAPITAL FINANCIERO Y LA IRRELEVANCIA DE LA ECONOMIA DOMINANTE


Traducción de: “The Age of Finance Capital—and the Irrelevance of Mainstream Economics”


A pesar del hecho de que los fabricantes de ideas han elevado la economía a los niveles (contradictorios) tanto de ciencia como de religión, digamos un mercado teodicea, la economía dominante no nos explica mucho cuando se trata de comprender los acontecimientos del mundo real. De hecho, como una disciplina cuidadosamente estilizada, la economía se ha convertido en un corrupto, desorientador e inútil –más aún, perjudicial- campo de estudio. Perjudicial, porque en lugar de explicar y aclarar, tiende a mistificar y justificar.

Uno de los muchos defectos de aquella disciplina es su carácter estático o ahistórico; esto es, adolece de una grave ausencia de perspectiva histórica. A despecho de los significativos cambios en la estructura del mercado a través del tiempo, dicha disciplina continúa aferrándose al abstracto e idealizado modelo del capitalismo industrial competitivo de antaño.

No es sorprendente que gran parte de la literatura económica actual y la mayoría de los "expertos" en economía sigan tratando de explicar los últimos ciclos de burbujas financieras y estallidos mediante las obsoletas teorías tradicionales de los ciclos económico/comerciales. En consecuencia, los encargados de formular políticas a la cabeza de los bancos centrales y de los ministerios de hacienda siguen prescribiendo recetas monetaristas que, en lugar de mitigar la frecuencia y severidad de dichos ciclos, tienden a hacerlos aún más frecuentes y más complejos.

Esta crucial carencia de una dinámica a largo plazo o de perspectiva histórica explica por qué, por ejemplo, la mayoría de los economistas oficiales no acierta en visualizar que la crisis financiera de 2008 en los Estados Unidos, su propagación a otros muchos países del mundo y el consiguiente estancamiento económico mundial representan algo más que sólo otro ciclo recesivo. Lo que es más importante, representan un cambio estructural, una nueva era en el desarrollo del capitalismo, la etapa del capital financiero.

Una serie de características destacadas distingue la etapa del capital financiero de anteriores estadios del capitalismo; es decir, etapas cuando el capital financiero creció y/o se distribuyó junto con el capital industrial.

domingo, 19 de julio de 2015

PUERTO RICO: LAS TRAMPAS DE LA DEUDA BORICUA CON EE.UU.


“Puerto Rico paga el 100 por ciento y sigue debiendo 100 por ciento”

Por Jesús Dávila, en ADITAL
Julio 17, 2015

El crecimiento de la deuda durante los primeros quince años de este siglo es equivalente al cien por ciento de los pagos hechos por Puerto Rico durante el mismo período, según revelan cifras oficiales, que muestran una tendencia general de un servicio cada vez mayor por una deuda que sigue igual o mayor.

Mientras tanto, hasta ahora han resultado infructuosos los intentos de Puerto Rico de lograr un proceso de moratoria de pagos y restructuración de una deuda que el propio Gobierno ha descrito como "impagable”.

No se trata, sin embargo, de una situación única de Puerto Rico, sino de algo estudiado por observadores de los problemas financieros internacionales y que algunos presagian como el anticipo de un nuevo colapso económico global. En las Antillas solamente, Puerto Rico está en el sexto lugar en los países isleños que este año buscan renegociar su deuda y se calcula que por lo menos tres más están ante el peligro cercano de una crisis fiscal.

Para Puerto Rico, sin embargo, su condición de colonia de Estados Unidos[1], le imprime unas características particulares al problema. El Congreso no le autoriza acogerse a la protección de la ley de quiebras y los tribunales de EEUU dicen que el territorio carece de la soberanía necesaria a fin de actuar por su cuenta, por lo que se invalidó la ley alternativa que aprobó la legislatura insular.

Así las cosas, la revisión hecha por NCM Noticias de los registros oficiales del servicio de la deuda, casi en su totalidad con el mercado de Wall Street, durante los años fiscales 2001 a 2015, muestra que los pagos ascendieron a casi 51.400 millones de dólares, mientras que la deuda neta creció algo más de 50.000 millones de dólares.

De igual forma, los registros muestran que de 1995 a 2005 el crecimiento del servicio de la deuda mantuvo un promedio anual de cerca de 2.500 millones de dólares y que en el próximo período de diez años –de 2006 a 2016- el incremento sobrepasó los 4.200 millones anuales. De hecho, más del 60 por ciento de los pagos hechos en lo que va de siglo se han producido desde que comenzó la crisis económica en 2006.

Esa situación guarda cierta semejanza con la repatriación de ganancias corporativas a EEUU, que se ha incrementado durante este período de deterioro económico de Puerto Rico.

miércoles, 28 de enero de 2015

AFRICA, EMPOBRECIDA Y SUS GOBIERNOS ENDEUDAN Y AFECTAN AUN MAS EL FUTURO DE SUS PUEBLOS


De: “África: la caída de los precios de los productos básicos puede conducir a una nueva crisis de la deuda [1], de Eric Toussaint,* publicado el 14/01/15 por el Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo (CADTM).


Euforia por la deuda

En 2014, Ruanda y Etiopía, que se encuentran entre los países más pobres del planeta, colocaron títulos de sus deudas públicas en los mercados financieros de los países industrializados. Algo nunca visto en los últimos 30 años. Costa de Marfil, salida hace poco de una guerra civil y hace apenas tres años de una suspensión de pago de la deuda, también fue capaz de encontrar fácilmente prestamistas privados para adquirir títulos de su deuda. Kenia[2] y Zambia también han emitido títulos de sus deudas.


Esto refleja una situación internacional muy especial: los inversores financieros del Norte tienen una gran cantidad de dinero en efectivo y se enfrentan a tasas de interés muy bajas en su área, y están en la búsqueda de una rentabilidad atractiva. Senegal, Zambia y Ruanda prometen un rendimiento del 6 al 8% sobre sus títulos; de repente, atraen las empresas financieras que buscan invertir temporalmente su dinero incluso si los riesgos son altos. Los estados de África subsahariana han logrado vender en los mercados financieros internacionales títulos de la deuda pública por $ 7 mil millones (de dólares, N nuestra) en 2014[1]. Todo un récord.

Los gobiernos de los países subsaharianos se ponen eufóricos y tratan de convencer a su pueblo de que la felicidad está a la vuelta de la esquina, omitiendo decir que esa situación corre el peligro de cambiar dramáticamente. Estos gobernantes están acumulando deuda de manera exagerada, y cuando la situación se deteriore, presentarán la factura a su pueblo.

En cualquier caso, hay que señalar que en la actualidad, gran parte de los impuestos que los gobiernos están cobrando al pueblo (a través del IVA e impuestos sobre la renta) se utiliza para pagar la deuda en lugar de ser utilizado para la mejora de las condiciones de vida de los ciudadanos. En la inmensa mayoría de los países, el gasto público para pagar las deudas contraídas por los gobernantes es superior al presupuesto para educación y salud. Es un escándalo.

Además, la deuda que los gobiernos venden en los mercados financieros internacionales está respaldada por contratos cuyas cláusulas pueden ser verdaderas bombas de tiempo. Por ejemplo, cada vez más contratos contienen cláusula de aceleración de pagos. ¿Qué significa eso? Si un país entra en dificultades financieras, los tenedores de títulos de deuda podrán exigir a las autoridades del país el reembolso anticipado, lo que sólo puede empeorar la situación del país. Además, en todos los contratos se establece que en caso de litigio, no es la justicia del país endeudado la que es competente, sino la de países como Estados Unidos o el Reino Unido.

Esta situación debe convencer a la mayor cantidad de personas y organizaciones que deben luchar para conseguir que el contenido de los contratos sea hecho público por las autoridades.