“El M.I.R. sólo expropia a
los que se han enriquecido con el trabajo de otros. Este Banco (Nacional del
Trabajo), sólo en los últimos seis meses del año pasado se permitió ganar más
de un millón seiscientos mil escudos, mientras millones de chilenos se debatían
en la miseria y pobreza.”
EL MIR Y
LOS SUCESOS DE CHECOSLOVAQUIA
Declaración
Pública. Septiembre 1968*
A
nuestro entender, los recientes sucesos checoslovacos deben ser analizados a partir
de los orígenes históricos del problema. En el origen del socialismo checo gravitaron
dos factores:
a)
Este no fue un proceso revolucionario cabal, sino que pesó en gran medida la presencia
del ejército soviético, lo que no permitió que se crearan una movilización de
masas, una conciencia y una moral socialista, etc.
b)
Nació en pleno período stalinista, cuando las libertades se hacían aparecer
como antagónicas con el socialismo, cuando se reducía el socialismo a la
planificación de la economía y al aumento de la producción en toneladas de
acero, cuando ejercía el poder una capa de funcionarios y militares, la
burocracia, y no la clase obrera y el campesinado.
La
antigua dirección checa (Novotny) mantuvo todo aquello, y además permitió el traspaso
a la URSS de parte del excedente económico checo, toleró la prostitución, estimuló
el mercado negro de dólares, corrompió a sectores del pueblo checo en la búsqueda
del confort, en la no solidaridad revolucionaria internacional, etc.
Sobre
estas bases se produjo el cambio de dirección en el Partido Comunista de Checoslovaquia.
De allí que desde los inicios aparecieran dos corrientes distintas en el
proceso checo: una, constituida por la capa de burócratas, hijos del stalinismo
y depositarios de la riqueza material que les dio el socialismo, corriente que
pretendió orientar el proceso por la derecha, (relaciones con los EE.UU., con
Alemania Occidental, Parlamento burgués, subestimación del partido de
vanguardia, etc.). Esta corriente era fuerte: estaba en la dirección del
partido, en la prensa, en el gobierno, etc. En este sector se afirmaban las
maniobras de la CIA y del imperialismo. La otra corriente, constituida por
jóvenes obreros y estudiantes era la base social de las tendencias que buscaban
la democratización del socialismo en términos marxistas y revolucionarios,
entendido como un efectivo gobierno obrero y campesino. Pero esta tendencia,
siendo mayoritaria, era débil, aún sin expresión política y recién formándose.
Si lo que la tendencia de derecha quería era la "restauración del
capitalismo", y si esta no era otra cosa que devolver las fábricas a sus
dueños anteriores y los campos a los antiguos terratenientes, los obreros y campesinos,
que ya habían vivido el socialismo, de inmediato habrían reaccionado defendiendo
sus anteriores conquistas.