Muchos pensaban que el papá postizo de MEO, Carlos Ominami, pagaría con
cárcel su emisión de boletas falsas para recabar platas desde la conspicua SQM.
Otro tanto esperan algunos que cumpla el hijo putativo de Jaime Guzmán, Pablo
Longueira, por sus múltiples delitos tributarios y de cohecho
A todos aquellos ilusionados
justicieros, debemos informarles que existe hace rato un empate en la comisión
de delitos político-tributarios –para beneficio personal y/o para costear campañas
políticas para llegar a obtener dichos beneficios, todo por y para el bien
último del capital monopólico-financiero-, pero también los culpables empatan
en cuanto a disfrutar de una completa impunidad respecto de sus ilegales
cometidos.
Así,
éste 29 de marzo (Día del Joven Combatiente) nos enteramos que la justicia
sobreseyó al ‘socialistafador’ Carlos Ominami por prescripción de sus delitos;
no porque no los haya perpetrado, sino que por el tiempo transcurrido desde que
se hizo de la platita de la minera del ex yerno del chacal Pinochet, Julio
Ponce. Se trata de ocho facturas emitidas por él, por un monto total de 178
millones 500 mil pesos, dirigidas a SQM entre los años 2009 y 2010. Ello quedó
demostrado en el proceso llevado a cabo luego de la querella
presentada por el Servicio de Impuestos Internos –SII- por delitos
tributarios relacionados con la evasión de impuestos a las donaciones, así como
con la facilitación de documentación tributaria falsa.
Ominami
había sido formalizado el pasado 9 de marzo en el Octavo Juzgado de Garantía de
Santiago, por cargos que apuntan a la emisión de boletas falsas por parte de la
empresa Alerce Talleres Gráficos, de propiedad del ex tesorero del Partido
Socialista Milton Lee. Ello se inscribía en una estrategia que habría tenido
como objetivo generar recursos para la campaña del ex senador, lo que se
tradujo en la decisión del tribunal de aplicar a Ominami la medida cautelar de
arraigo nacional, mientras duraba la investigación.
El
proceso se había extendido, a petición del Ministerio Público, por 150 días
más, con el objetivo de alcanzar a trabajar en nada menos que 78 temas
pendientes, tal como lo planteó la fiscal Carmen Gloria Segura. Pero, llegó la
impunidad para el susodicho ‘sociolisto’ y éste martes 29, el magistrado Danilo
Aravena, del Octavo Juzgado de Garantía de Santiago, decidió sobreseerlo, acogiendo
lo planteado por la defensa del ex senador sobre la prescripción de los delitos
tributarios por los que se le había formalizado. Ominami y sus abogados
reconocieron, entonces, la plata mal habida, pero se libraron con un
subterfugio legalista.
