LUCIANO:
¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!
El siguiente es el texto del discurso pronunciado por
Miguel Enríquez, Secretario General del MIR, en los funerales de Luciano Cruz,
el pasado 16 de agosto (de 1971)*:
COMPAÑEROS obreros,
compañeros campesinos, compañeros pobladores, compañeros estudiantes venidos de
todo el país y que hoy nos escuchan, compañeros del Frente de Trabajadores
Revolucionarios, compañeros del Movimiento Campesino Revolucionario, compañeros
de la Jefatura Nacional de Pobladores Revolucionarios, compañeros del Frente de
Estudiantes Revolucionarios y del Movimiento Universitario de Izquierda,
compañeros militantes del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, compañeros:
A
nombre del Comité Central y del Secretariado Nacional del MIR, hemos venido
aquí a despedir los restos de Luciano Cruz o “Juan Carlos” como le llamábamos.
Los
revolucionarios siempre han estado pre-parados para enfrentar la muerte, para entregar
su vida por los objetivos que los guían. Luciano no sólo era un revolucionario,
sino que estaba preparado para morir mejor que muchos de nosotros. Arriesgó su
vida en innumerables ocasiones, siempre estuvo decidido a entregar la vida por
la causa de los trabajadores y el socialismo. Lo más dramático es que no fue
así su muerte.
Una
organización revolucionaria tiene muchos y buenos cuadros; el MIR también los
tiene. Pero Luciano era nuestro líder de masas, era nuestra mejor expresión
popular, el pueblo lo quería, lo seguía y lo respetaba”. El pueblo debe conocer
su corta historia, que es la historia de un militante de la revolución.
Como
estudiante secundario ya era el líder de éstos en la ciudad de Concepción. En
1961, ya a los 17 años, combatía en las calles contra la represión
alessandrista. En 1963, como estudiante de los primeros años de Medicina, se
marginó de las Juventudes Comunistas e ingresó a la izquierda revolucionaria.
En 1964, con muchos de nosotros, era miembro de la Vanguardia Revolucionaria
Marxista y en 1965, fundamos entre unos pocos el Movimiento de Izquierda
Revolucionaria. En 1967, era miembro de nuestro Comité Central y del Secretariado
Nacional, como lo fue hasta el momento de su muerte.
Muchos
de nosotros juntos con Luciano fuimos conociendo la vida y la política revolucionaria
en la década del 60, al calor del impacto de la primera revolución socialista
de América, de las luchas de los pueblos de América latina contra la
explotación del imperialismo y de las burguesías criollas, de las luchas de los
trabajadores del campo y la ciudad en Chile.