“La Unión Europea arremete
contra la libertad de escoger entre opciones diferentes”
Antes,
las cosas eran sencillas, se organizaba una votación para conocer la voluntad
de los ciudadanos y se aplicaba el resultado. Generaciones enteras lucharon
para obtener ese derecho de expresión de la voluntad popular. Hoy en día, las
cosas son diferentes con la Unión Europea: la votación no debe implicar ningún
riesgo y si ese riesgo existe, se prohíbe la consulta. El voto se ha convertido
en una manera de dar una apariencia popular a lo que Bruselas ya tiene decidido
de antemano. De lo contrario, la consulta no debe realizarse
Por Thierry Meyssan, en
Red Voltaire
–public. 4/10/17
Muchos actores
políticos son hipócritas; en público dicen una cosa y por debajo de la
mesa hacen lo contrario. Esa duplicidad puede estar justificada y ser
muy forma hábil de actuar ante situaciones de conflicto, si esos actores
políticos defienden intereses o principios definidos. Pero
es insoportable cuando esos actores varían su actitud no sólo en
apariencia sino también en cuestiones de principios.



