“La Cumbre Política de la Alianza del Pacífico”
En Rebelión –public. 7/7/17
Con gran despliegue
logístico y mediático la XII Cumbre de la Alianza del Pacífico culminó el día
30 de junio en Cali (Colombia). Los resultados de la reunión reflejan un avance
en la estrategia de integración internacional antagónica con Unasur y con los
países soberanos de la región, orientada (pero no limitada) en los papeles a
priorizar el comercio de bienes y servicios, y unificada en la práctica en la
disputa de la ofensiva neoconservadora en toda la región.
En
esta ocasión, Colombia asumió la Presidencia Pro-témpore hasta 2018, periodo en
el cual se sumarán, a los 4 países del bloque y los 52 países observadores, los
“países asociados”: Canadá, Nueva Zelanda, Australia y Singapur. A nivel
regional, la voluntad de anexión fue expresada por el canciller uruguayo,
Rodolfo Nin Novoa, en el marco de la reunión del Consejo de Ministros, a pesar
del papel protagónico que el país tiene en el Mercosur, un anuncio que tomó por
sorpresa a varios parlamentarios frenteamplistas [1].
La
Alianza del Pacífico se ha mostrado como un proyecto del capital monopólico de
integración económica, que no cuenta con intereses políticos, ajustándose al
discurso tecnocrático que critica duramente el proyecto de integración política
de la Unasur y la Celac, un relato que tiene patas cortas, debido al bajo nivel
de comercio que existe entre sus países asociados.

