COLECTIVO ACCION DIRECTA: MANIFIESTO POR
LA SOBERANIA
11 DE JULIO DE 2016
“Todo el cobre, el litio, el agua, los recursos naturales para Chile…todo
Chile para los Pueblos y los Trabajadores” -CAD
Hace 45 años, exactamente el 11 de julio de 1971, el conjunto del Pueblo
chileno definió hacer uso de su real SOBERANÍA y a través de
los mecanismos jurídicos de la época decidió Nacionalizar el Cobre,
nuestro principal recurso natural, viga maestra de nuestro desarrollo, “el
sueldo de Chile”. Con ese hecho, trascendental, se sentaban las bases
materiales para ejercer un gran salto cualitativo en todos los planos de la
vida social. Esa valiente decisión afectó los intereses de USA, al conjunto del
imperialismo, que no vaciló un segundo, en conjunto con la reacción interna, en
infligir un castigo brutal a quienes habían cometido dicha osadía. Además, les
era necesario detener los concretos avances en Salud, Educación, Viviendas,
Reforma Agraria y otras áreas, alcanzados por un Movimiento Popular y Social en
alza.
Hoy, luego de casi 43 años de vigencia de un modelo
impuesto a sangre y fuego, que sólo beneficia a un puñado de familias, cuando
todas las conquistas alcanzadas tras heroicas luchas han sido arrebatadas,
sepultadas, extinguidas o flexibilizadas; cuando el conjunto de los Derechos sólo
existen como un adorno en una constitución política espuria, ilegal; cuando
vivimos en una democracia de baja intensidad, contrainsurgente, excluyente y
protectora de los privilegios de unos cuantos; cuando vemos cómo nos arrebatan
nuestros recursos naturales, e en una voraz escalada, supedita al apetito
incontenible de las trasnacionales; cuando sufrimos los efectos de una economía
desnacionalizadora, que no respeta el medio ambiente, la seguridad laboral y
los Derechos de la fuerza de trabajo; cuando apreciamos los efectos del “apagón
cultural”, donde la Educación y la Cultura son elementos contables del lucro,
la ganancia; cuando percibimos que la Salud y la Previsión, las Viviendas, no
son más que motivo de incremento de las ganancias de unos pocos, sólo nos queda
un camino: unir nuestras luchas, nuestras fuerzas, nuestros sueños, nuestras
Demandas, en pos de un Proyecto compartido. Sabemos cómo no queremos
vivir, por ello tenemos que apostar al cómo articulamos nuestro presente y el
futuro, desde ahora.