
Saludo al 42
Aniversario de la Nueva Habana.
El 1ero de noviembre del 2012,se cumnpliran 42
años del otro embrion del Poder Popular.La Poblacion Nueva Habana,cuya
gestacion tiene sus inicios en el 1ero Congreso de la JPR-Junta Provincial de
Pobladores Revolucionarios,realizado en el Gualpon del Campamento 26 de
Enero,Poblacion La Bandera,un puñado de comites de sin casas de varias comunas
de Santiago,acuerdan trabajar para una toma regional y de caracter
masiba.Ademas de toda una politica poblacional que suponia,la Asamblea
Popular,la autogestion,la milicia popular y la radical confrontacion con el
sistema capitalista,como una de las tantas vias para lograr una vivienda
familiar y acondicionada dignamente para seres humanos.
Bajo la batuta y conduccion de la
JPR,desencadenan varias tomas de terrenos por todo Santiago,La Ranquil con mil
Sin Casas ocupa terrenos del Fundo La Bandera,en otras partes en el mismo dia y
a la misma hora ocupan La 26 de Julio,La Vietnam Heroico,La Elmo Catalan,La
Magaly Honorato,La Union y otros.
Despues de larga lucha,confrotaciones con el
gobierno y de gran activismo politico,realizacion del Segundo Congreso de la
JPR en el Gualpon de la Ranquil,se logra la reubicacion de todas estas tomas en
lugares para la construccion definitivas de sus viviendas el primer paso y
triunfo de los Sin Casas de Santiago y que con una nueva modalidad,tactica y
estrategias revolucionaria con la conduccion de dirigentes obreros y pobladores
con militancia mirista hacian historia.En la JPR entre los mas destacados
dirigente estaba Alejandro Villalobos,el posteriormente se transformaria en el
lider de la Poblacion de la Nueba Habana y de su autogestion popular,asi como
del dessarrollo embrionario del Poder Popular a nivel de la Educacion ,La
Salud,La Justicia,La Cultura,La Mujer,Los Niñ@s y la juventud,mujeres y jovenes
fueron baluarte en todo este proceso,que paralelamente gestaban sus
organizaciones de autodefensa,milicias populares y la preparacion sistematica
para la movilizacion social y la lucha callejera.Asi como la construccion del
Mir en toda la Poblacion.
Fueron batallas inolvidables que como en la
Bandera,El Campamento 26 de Enero,les permitio conquistar la Victoria,Una
Casita para Vivir,bajo la Consigna ideadas por ellos mismos.CASA MUERTE.
COMO HERMANO DE CLASE CON ALEJANDRO
VILLALOBOS,MILITANTES DEL MIR APORTAMOS A ESTA Y MUCHAS OTRAS LUCHAS,HOY A 42
AÑOS DE INTALARCE EN LOS TERREROS QUE SERIA EL LUGAR DONDE CONSTRUYERON SUS
HOGARES DONDE HAN VIVIDO Y NACIDO GENERACIONES,LES ENVIO ABRAZO Y SALUDO
FERVOROSO.
ESTA EXPERIENCIA MUERTRA QUE SOLO LA LUCHA,LA
UNIDAD SOCIAL Y DE CLASES,NOS DA LA VICTORIA.
HONOR Y GLORIA AL MIKE,CAMARADA ALEJANDRO
VILLOBOS VIVIRAS EN NUESTROS CORAZONES Y EN NUESTRAS LUCHAS PARA SIEMPRE.
HONOR Y GLORIA A TODOS L@S POBLADOR@S CAIDOS EN
LA LUCHA.HASTA LA VICTORIA SIENPRE.
Victor Toro Ramirez.Luchando en las entrañas del
monstruo imperialista.
Bronx,1 de noviembre 2012.
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En momentos donde la crisis de
representatividad, aquella que pone en entredicho la legalidad y legitimidad de
los representantes (clase política), en contraposición con los profundos
malestares de los representados. Vale la pena preguntarnos si existen
alternativas y/o experiencias que puedan educar la memoria y experiencia
popular, en cuanto a la autogestión y democracia directa, participativa y de un
profundo sentir comunitario. Allí la experiencia del Campamento Nueva La
Habana, aparece desde la profunda llanura social para entregarnos la voz de
quienes a punta de sueños, organización y proyecto político construyeron un interesante
relato colectivo en la larga historia del poder popular en Chile.
- Por Edicson Solar
Desde ese estorbo llamado memoria… un
poco de historia
Con la autogestión como eje en la construcción comunitaria y colectiva, nació,
el 1 de noviembre de 1970, el campamento Nueva Habana. Producto de la llegada
de 1.500 familias provenientes de los campamentos Ranquil, Magaly Honorato y
Elmo Catalán al oriente de la rotonda Quilín. La presencia del MIR en el
campamento mancomunó las condiciones humanas y voluntades políticas que
permitieran diseñar los espacios físicos y sociales de una comunidad. En
síntesis, construir barrio desde las necesidades, capacidades y convicciones de
los sujetos.
Alejados del modelo peticionista que imponía el antiguo estado de bienestar,
los pobladores de Nueva La Habana construyeron su proyecto desde la
autogestión. Para ello se dotaron de una organización a través de 26 comités de
manzanas. Existía el directorio que representaba el parlamento popular, donde
la participación era prácticamente completa, también estaba la jefatura
compuesta por 5 miembros. Estas orgánicas regulaban el buen funcionamiento de
los Frentes que se formaron al interior de la población, donde todos cumplían
una función esencial. Por ejemplo, estaba el “Frente de salud”, compuesto por
un policlínico, y una sala de recuperación en su interior. El “Frente
Cultural”, donde estaban los Subfrentes como el deportivo, el de teatro, el de
educación, etc.
La educación era considerada muy importante y para esto se dispusieron en un
principio las sedes de las manzanas como salas de clases, posteriormente un
grupo de profesores recién egresados se acercaron a la “pobla” para ofrecer sus
servicios, de esta manera se crearon las salas de clases al interior de buses
reciclados.
Surgían entonces diversos Frentes, las acciones culturales se volvían
numerosas, periódicos, teatro, prensa, áreas verdes, murales. Los comedores
populares fueron símbolo de la unión de los pobladores.
Transcurría el tiempo, y pequeñas generaciones observaban a sus padres,
hermanos, vecinos, construyendo una población organizada, autónoma. El proceso
era colectivo, donde destacaban los liderazgos naturales de la población. Entre
ellos, Alejandro “Mickey” Villalobos. Pero reducir a la figura de una sola
persona la gesta colectiva de Nueva La Habana, es apostar a la mezquindad del
verdadero reconocimiento. Visto con la perspectiva de los casi 42 años de su
creación, dirigentes de la envergadura de Villalobos; son consecuencia,
significante y síntesis de 1.500 familias organizadas de manera autónoma y
autogestionada para constituir una comunidad.
El territorio reescrito
Llegó 1973 y la población Nueva Habana pasó a ser Nuevo Amanecer. No sólo
desaparecieron los dirigentes de la organización, sino también los espacios que
constituían otra manera de vivir el territorio, desmantelando la arquitectura
social del campamento.
Con la represión instalada el día 11 de septiembre y ya teniendo en
conocimiento del salvajismo con que las Fuerzas Armadas arremetieron contra el
movimiento popular y los revolucionarios. Con toda esta presión amenazadora,
era del todo recomendable que el jefe de Campamento y los militantes de
partidos populares que tuvieran más connotación, deberían salir del lugar para
un mayor resguardo de sus vidas. Es así como el Mickey llama a una asamblea
general al día miércoles 12 y le manifiesta a los pobladores que ya nada se
puede hacer y que por seguridad propia y del resto de la población ha tomado la
decisión de retirarse del campamento.
A la partida de los dirigentes más connotados, sigue la detención de quienes le
sucedieron (1). Ocurriendo todo durante la primera quincena golpista y
asegurado el descabezamiento orgánico se hace presente un oficial de ejército y
nombra por decreto una nueva directiva, manteniendo la estructura orgánica tal
como era antes, pero con cambio de nombre para la población. En 24 horas fueron
los nuevos dirigentes los encargados de hacer una terna desde la cual surgió el
nombre de la unidad poblacional cumpliendo así con las órdenes dadas por el
oficial, denominando al Campamento Nueva La Habana como, Campamento Nuevo
Amanecer.
Sin estorbar… la memoria como arma
Han transcurrido 42 años de la fundación de Nueva La Habana. Lo transcurrido
entre noviembre de 1970 y septiembre de 1973, parecen componer la sinfonía de
utopía y ensayos revolucionarios desde la llanura social. No desde la élite. El
relato deja manifiesto que mientras la vía institucional al socialismo
enarbolada por la Unidad Popular al poco andar mostraba fisuras que la
obligaban en burocratizar o gradualizar su propuesta de cambio social. La vía
social o popular al socialismo que fue construida en los límites de la
legalidad y amparada en la legitimidad de la organización, demanda y la
autonomía del sujeto organizado para la consolidación del proyecto. Y esta
implementación e instalación se manifestó por la construcción de organizaciones
participativas, deliberativas, democráticas y movilizadoras de un sujeto que existió
en la medida que lo individual daba paso a lo colectivo. Y esa condición: la
del ser social se mantiene en cada rincón de la Nueva La Habana. Una vez más:
los muertos, las organizaciones y las ideas que trataron de hacer desaparecer…
aún gozan de buena salud.
(1) Jaime Jiménez, J. Carlos Ávila, José Rodríguez, Luis Espinoza, Waldemar
Monsálvez, Alejandro Villalobos. Lista de muertos y desaparecidos entre 1973 –
1975. Todos pobladores de Nueva La Habana,
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Servicio de Información Revolucionaria
TRINCHERA MÓVIL, Órgano de Difusión
del MIR-EPR (Batallón Chile)
¡¡ Combate o Muerte !!