Tímidamente
la CUT plantea un aumento del salario ‘mínimo’, mismo por el que no se la jugó
a fondo en su negociación con el gobierno hace un par de años y cuyo monto
acordado vence este mes. Eso sí, tampoco desde el sindicalismo más consecuente
hemos logrado poner los puntos sobre las íes. Con fundamentos y antecedentes
concretos, planteamos que el salario mínimo en Chile no puede ser menor a $ 422.101
El empresariado y la
derecha han realizado gran escándalo ante la muy limitada reforma laboral emprendida
por el gobierno; practican descaradamente la política del tejo pasado. Mientras
tanto, el grupo de mantenedores del sistema de dominación, que es lo que en
realidad es la Nueva Mayoría (NM), realiza la gatopardista práctica del que todo
cambie para que nada lo haga. De hecho, la titularidad sindical ya no está siendo
considerada por parte de los contertulios de la coalición gubernamental y
simplemente acordaron suspender la tramitación del veto presidencial.
No obstante, es en torno a la problemática
del aumento del sueldo mínimo -la
cantidad de dinero que debiera asegurar el mínimo de subsistencia para todo
explotado- que existe un claro acuerdo entre la derecha económica y política, y
los mequetrefes de la NM, en no soltar prenda alguna.
De esta manera, mientras la comisión
asesora salarial recomienda realizar un alza promedio ‘real’ de 2,2% al año,
la CUT pide como mínimo un 7,1%, que se traduciría en unos miserables 17 mil
800 pesos más. Es decir, la oficina sindical de la NM encuentra digno y decente
un salario mínimo de $ 267.800 (el monto del actual mínimo más ese 7,1%).
Desde la cueva de Alí Babá del congreso, los
corruptos pero bien pagados parlamentarios están planteando un aumento del 4 o
5 por ciento, que es como la media entre las raquíticas propuestas de la CUT y
del gobierno.



