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martes, 23 de febrero de 2016

AVANCE DE LA OTAN EN EL ESTE Y EL SUR

Llegada del Secretario de Defensa de EE.UU., A. Carter, a cumbre OTAN 

Invocando diversos pretextos, la OTAN despliega sur fuerzas en Europa. Oficialmente, se trata de enfrentar el empuje ruso y de luchar contra el Emirato Islámico. En realidad, la alianza atlántica está tratando por todos los medios de preservar un espacio para ese grupo terrorista mientras se prepara para invadir Libia

En Red Voltaire –Public. 17/02/16

Los ministros de Defensa de la OTAN han decidido «reforzar la presencia avanzada en la parte oriental de nuestra alianza». Eso sirve para «defendernos de las grandes amenazas provenientes de Rusia», aclaró el secretario de Defensa estadounidense, Ashton Carter.

Con ese objetivo, Estados Unidos cuadruplica el financiamiento para la «Iniciativa de Reaseguramiento de Europa». Con una rotación de fuerzas (unos 6 000 soldados), esa iniciativa permitirá hacer más ejercicios militares de la OTAN (parece que no basta con los más de 300 ejercicios realizados en 2015), mejorar los aeropuertos, así como el preposicionamiento de armamento pesado y el despliegue permanente de unidades acorazadas en el este. Esto, subrayó Ashton Carter, «permitirá a Estados Unidos formar en Europa una fuerza armada de alta capacidad para desplegarla rápidamente en el teatro regional».

Acusando a Rusia de «desestabilizar el orden de la seguridad europea», Estados Unidos y la OTAN han reabierto el frente oriental, arrastrando así a Europa en una nueva guerra fría, que corresponde fundamentalmente a los deseos de Washington de interrumpir las relaciones entre Rusia y la Unión Europea, relaciones que no convienen a los intereses estadounidenses.

jueves, 21 de enero de 2016

CHOMSKY RESPONDE A SUS CRITICOS. ENTREVISTA



Entrevista a Noam Chomsky
Public. 10/01/16

Noam Chomsky, por repetir un lugar común, figura entre los mayores intelectuales radicales vivos. No es menos cierto o manido añadir que también es una figura ampliamente controvertida, acusada desde varios cuarteles de una serie de errores que van de la “negación del genocidio” a un rígido “quietismo moral” frente a atrocidades masivas. Muy recientemente, críticos de tonalidades políticas disímiles afirman haber identificado toda una serie de sinsentidos en sus declaraciones sobre Siria.
En la siguiente entrevista, [realizada para la revista norteamericana Jacobin por] Emanuel Stoakes le plantea algunas de estas críticas a Chomsky.
Si bien se reafirma en su oposición a una intervención militar en toda regla, Chomsky declara que no se opone en principio a la idea de una zona de exclusión aérea establecida a lo largo de un corredor humanitario (aunque las recientes intervenciones de Putin no han hecho sino liquidar la posibilidad de la anterior opción). Chomsky clarifica asimismo su postura sobre la matanza de Srebrenica en 1995 y la intervención de la OTAN en Kosovo en 1999.
Además de responder a sus críticos, Chomsky ofrece sus reflexiones sobre un amplio abanico de temas aparte: qué habría que hacer para combatir al EI, el significado de las luchas populares en América del Sur y el futuro del socialismo.
Como siempre, deja traslucir su creencia subyacente en nuestra capacidad de construir una sociedad mejor.

¿Cuál es su reacción a los atentados de principios de noviembre y qué piensa de la actual estrategia occidental de bombardeo del EI?

Está claro que la actual estrategia no está funcionando. Los comunicados del EI, tanto en este caso como en el de avión ruso, fueron muy explícitos. Si nos bombardeáis, vais a sufrir. Son una monstruosidad, y se trata de crímenes terribles, pero no sirve de nada esconder la cabeza en la arena.      

El mejor resultado sería que el EI quedara destruido por fuerzas locales, lo que podría suceder, pero para eso hará falta que esté de acuerdo Turquía. Y el resultado podría ser igualmente malo si los elementos yijadistas apoyados por Turquía, Qatar y Arabia Saudí salen vencedores.
El resultado óptimo consistiría en un acuerdo negociado del género del que se prepara paso a paso en Viena, combinado con lo dicho antes. Mucho pedir, me parece.