Organizaciones de secundarios y universitarios protestaron en las principales
ciudades del país en la segunda jornada de lucha de éste año, sumando a la
guerra contra la reforma educacional trucha del gobierno la solidaridad con el
movimiento de los pescadores de Chiloé y de los Mapuche
En Concepción,
dos
muñecos fueron quemados en la Plaza Independencia. Uno con la figura del
ministro del interior, el democratacristiano Jorge Burgos y el otro con forma
de salmón: el primero, representaba al responsable político de la gran
represión de los últimos tiempos en contra del movimiento popular, mientras que
el segundo, la pobreza a la que los sostenedores del modelo
neocapitalista han llevado al pueblo de la región de Los Lagos. La marcha,
convocada por la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) y que convocó
en la ciudad de Miguel a unos 5 mil estudiantes, terminó con incidentes
aislados, una docena de detenidos, entre estos últimos 4 con heridas graves en
su cabeza.
En
Valparaíso, la manifestación se
vivió bajo la lluvia y pasó frente a la casa donde fueron asesinados hace dos
años los estudiantes Exequiel Borbarán y Diego Guzmán. Los estudiantes
convocaron a otra manifestación este jueves desde las 19:00 horas en apoyo a
los pescadores que se mantienen movilizados en la Región de Los Lagos. “Desde
el Confech definimos que íbamos a movilizarnos a las 7 de la tarde en la Plaza
Sotomayor. Nuestra intención es visibilizar el conflicto, no enfrentarnos a
Carabineros, pero evidentemente están mandatados por un gobierno que solo ha reprimido.
Vamos a marchar porque comprendemos que es importante estar con la gente de
Chiloé”, dijo Carlos Vergara, presidente de la Confech en la zona a Radio
Bío Bío. La autoridad policial confirmó que esta movilización no estaba autorizada.
En
Valdivia, la presidenta de la
Federación de Estudiantes de la Universidad Austral, Nicole Cornejo, realizó un balance positivo de la multitudinaria
movilización que comenzó aproximadamente a las 11:30 horas y concluyó pasadas
las 13:00 horas en la plaza de la República. “Creemos en la necesidad de una
reforma a la educación superior, pero no queremos cualquier reforma. Esperamos
un cambio que garantice realmente la educación pública como un derecho; la
creación de un marco regulatorio que elimine el mercado y las
universidades-empresas que lucran con la educación y, por último, un plan de
desarrollo nacional que genere una educación que responda a las necesidades de
la sociedad”, dijo Cornejo.



