“‘Padre,
perdónalos, porque no saben lo que hacen”
Lucas 23,34
Por Andrés Figueroa Cornejo
Cuando todavía no ha pasado siquiera un mes del triunfo electoral de la
Lista Todxs para conducir la federación estudiantil de la única universidad
jesuita de Chile, en cuyo programa está la democratización del plantel, las
autoridades de esa casa de estudios superiores, como una forma de castigo
extraño, pretenden expulsar al estudiante de tercer año de Ciencias Políticas,
Felipe Sánchez, jefe de campaña de la lista ganadora.
Felipe Sánchez es ex
Consejero Académico electo y fue el organizador del ‘Voluntariado al Norte’,
iniciativa autogestionada para ir en auxilio de la población pobre que ha
sufrido consecutivamente los embates sísmicos y climatológicos de esa región
del país el 2015.
Anteriormente, las autoridades de
la Universidad Alberto Hurtado intentaron expulsarlo, acusándolo de participar
en una marcha al interior del recinto y ‘romper una puerta’, castigo que no se
efectivizó por falta de pruebas y la solidaridad de los estudiantes. En
septiembre de este año, el joven fue nuevamente llevado al Tribunal de
Conducta, esta vez por organizar un recital musical en la UAH. El resultado: la
dirección logró dejarlo en calidad de ‘estudiante condicional’ por el resto de
su carrera. Sin embargo, para el rector Fernando Montes Matte S.J. y el
directorio de grandes empresarios amigos del gobierno nacional de turno, nunca
parece suficiente cuando se trata de ensañarse contra Felipe Sánchez.
Felipe ante la Ley
El pasado 24 de noviembre de 2015,
Felipe fue notificado por el abogado jurídico de la UAH de un juicio en su
contra por parte del tribunal universitario el lunes 30 de noviembre de 2015, a
las 09.00 hrs. ¿Por qué? Por haber participado en la factura de un mural
(pintada, dibujo) realizado en las dependencias del plantel junto a medio
centenar de estudiantes. No sólo pintar el mural es un acto inofensivo, muy
corriente en todas las universidades, colegios, sindicatos y barrios del país;
sino que el único llamado a juicio fue Felipe. Digno de Kafka y propio del
olvidable período de la Santa Inquisición, anterior a la formación de la
Compañía de Jesús.
