“(…) las multinacionales difunden las políticas porque, en el fondo, la
política va estrechamente ligada a la economía. Los gobiernos de los países se
preocupan por la economía, y no hay mayor entidad económica que una gran
multinacional. La voluntad de las empresas se ve muchas veces plasmada en las
políticas que adoptan los Estados y los organismos internacionales”. elordenmundial.com
Eduardo N. Dvorkin*
El intercambio de bienes y divisas al interior de las corporaciones
industriales multinacionales con plantas productoras en el país es actualmente
un tema de fuerte impacto negativo en la balanza comercial del país y es a la
vez un tema muy técnico y por lo tanto con poca presencia en la discusión
política nacional.
Se trata, concretamente, de la posibilidad
que tienen las empresas multinacionales con filiales en el país, sin violar el
marco legal vigente, de trasladar ganancias (divisas) desde nuestro país hacia:
- países en los que su estrategia global
les requiera aumentar su capacidad de inversión para desarrollar diversos
emprendimientos, como ser la ampliación de la capacidad productiva o la
implementación de mejoras de calidad;
- países en los que las bajas cargas
fiscales les permitan maximizar ganancias globales (tax planning).
Los mecanismos son múltiples, siendo los
más relevantes:
