Más de un centenar de autobuses llegaron a
la capital británica desde varios puntos del Reino Unido para unirse a la
marcha convocada para éste sábado 16, en que se estima que participaron unas 70
mil personas las cuales se manifestaron ruidosamente por las calles de Londres
desde el University College hasta la plaza de Trafalgar.
Los
manifestantes portaban pancartas en las que se leían consignas como “Cameron se
debe marchar” (refiriéndose al primer ministro derechista en funciones),
“‘Tories’ fuera” (mote reservado a los miembros del partido conservador, hoy en
el gobierno), “No a los recortes” y pedían al gobierno un cambio en sus
políticas de sanidad y educación, el mercado laboral y el acceso a la vivienda.
Diane
Abbott, portavoz para Desarrollo Internacional del Partido Laborista, primero
de la oposición en el Reino Unido, se
dirigió a la multitud para pedirles que participen en la “lucha” contra los
recortes.
“Es
la austeridad aquello que amenaza el sistema de salud. Es la austeridad lo que
está impidiendo a las autoridades locales construir viviendas. Es la austeridad
aquello que amenaza el futuro de los jóvenes”, proclamó Abbott.
Chris
Nineham, portavoz de la coalición ‘Detener la guerra’, dijo por su parte que
“la austeridad no es una necesidad económica, sino una elección política”.
“Ahora
nos podemos deshacer no solo de David Cameron, sino del Gobierno conservador al
completo”, afirmó.
También
participaron en la protesta el portavoz de Economía laborista, John McDonnell,
el secretario general del sindicato Unite, Len McCluskey, y la líder del
Partido Verde, Natalie Bennett.

