Corresponden a 4 compañeros, detenidos, asesinados
y desaparecidos por ‘valientes’ militares en Angol y en las cercanías de
Curarrehue
Este jueves 14, el ministro para causas de
Derechos Humanos de la Corte de Apelaciones de Temuco, Álvaro Mesa, ordenó realizar excavaciones en terrenos del
regimiento Húsares de Angol, en tanto que entre
el 7 de marzo y el 1 de abril dirigió otras pesquisas en una zona
fronteriza cercana a Curarrehue. En ambos casos, Mesa trataba de dar con los restos
de cuatro detenidos desaparecidos de la región de La Araucanía.
En
el sector Puesco de la laguna Quillelhue, en la comuna de Curarrehue, el magistrado
dirigió personalmente las excavaciones para ubicar y exhumar los restos de ALBERTO
COLPIHUEQUE NAVARRETE y ELEUTERIO
COLPIHUEQUE LICÁN, padre e hijo, respectivamente, ejecutados en septiembre
de 1973, tras ser denunciados por un vecino como presuntos militantes del Partido
Comunista (PC).
Asimismo,
el magistrado encabezó las diligencias efectuadas al interior del regimiento
Húsares de Angol con el fin de ubicar los restos de LUIS COTAL ÁLVAREZ y de GUSTAVO
RIOSECO MONTOYA, de 15 y 21
años al momento de ser ejecutados el 5 de octubre de 1973, como presuntos
autores de disparos que durante la noche habrían afectado un puesto de guardia
de la unidad militar.
En
ambas diligencias, el ministro contó con la colaboración de peritos del
Laboratorio de Criminalística de Temuco y de la Brigada Investigadora de
Delitos Contra los Derechos Humanos de la Policía de Investigaciones.
Junto
a ellos, se trasladó al lugar personal del Servicio Médico Legal de Santiago,
de la empresa GeoRed Chile, además de funcionarios de la Municipalidad de Angol
y personal contratado por el Ministerio del Interior, quienes colaboraron en
las faenas de terreno.