A los trabajadores del
campo y la ciudad, a la clase obrera y al pueblo, a los estudiantes pobladores,
a los militantes de la revolución que se identifican con el MIR.
Un fantasma recorre las
poblaciones, las universidades, los sindicatos y sobre todo en los colectivos
de la cultura Mirista, es el fantasma de la necesidad imperiosa de la
rearticulación.
Muchos han tratado de
salir al paso. Algunos, con sesudas actas de defunción del MIR. Otros,
denostando y atacando a sus promotores. Defendiendo esmirriadas cuotas de un
supuesto poder y/o legitimidad propia, sobre verdades absolutas de mentalidad
contraria al marxismo leninismo. Y obstaculizando, con sus estrambóticos
discursos, el proceso de reconstrucción del partido que requiera el pueblo, el
proletariado y los trabajadores de Chile. Para imponer la respuesta, desde los
trabajadores y el pueblo, a la actual y desastrosa crisis del capitalismo a
nivel mundial, y que golpea al país.