LAS ADMINISTRADORAS DE FABULOSAS PÉRDIDAS (AFP) PARA LOS
TRABAJADORES, OF COURSE.
CAPÍTULO I.-
CAPÍTULO I.-
LAS ADMINISTRADORAS DE FABULOSAS PÉRDIDAS
(AFP), PARA LOS TRABAJADORES Y TRABAJADORAS, OF COURSE. CAPÍTULO I[1].
-Señora Berta, sírvame una cerveza, bien helada, por
favor.
-¡Los dioses han bajado del Olimpo! Nos
tenía en el olvido el querido Profesor. Aquí ya se pensaba que había
ganado algún juego de azar.
-Como dice Galeano, los trabajadores despertamos el
día lunes revisando los resultados de todos los juegos de azar.
-¡Vaya, vaya!, veo que no ha perdido su agudeza y
crítica social.
-Las cosas no están bien allá afuera, Señora Berta.
-¡Qué me va a decir a mi, Iñor! A duras
penas podemos sostener este local con el Viejo. Después de tantos años de
trabajar en el fundo de los Jutres, de dar nuestros pulmones, comenzamos a
recibir una pensión miserable, indigna, que sólo nos destinaba a esperar
nuestros últimos días. Pero, beba no más, mi querido escuchante o
sino va a chambrear esa cerveza.
-¡Salud!, aunque con sus palabras, este licor sabe
más amargo de lo común. ¿Y cómo resolvieron el problema?
-Vendimos todos nuestros animalitos y abrimos este
local. Además, nuestros hijos, que viven en la capital, nos ayudan
un tanto. Sin embargo, el local se mantiene con pocas ventas y
nuestros hijos nadan en deudas.
-Es una Historia que se repite a diario y en todo el
país.
-Increíblemente, los días de mayor venta, es cuando
a los jubilados le pagan su pensión, tan precaria como las nuestras y vienen a
echarse entre pecho y espalda sus cañas de vino. Es como si mascaran sus
rabias con estos caldos oscuros de la zona.
