“Haití, Declaración de Puerto Príncipe de
Rechazo a la MINUSTAH”
- Declaración del 7 de octubre de 2015 –
Octubre 13, 2015
Reunidas en Puerto
Príncipe, este 7 de octubre 2015, invitadas por el partido político Rašín Kan
Pèp La y la Plataforma Haitiana para un Desarrollo Alternativo (PAPDA), las
organizaciones nacionales y extranjeras presentes desean expresar su rechazo a
la presencia de las tropas de ocupación de la MINUSTAH que en 11 años han
causado un enorme daño violando sistemáticamente, de manera masiva y
permanente, los derechos fundamentales del Pueblo haitiano, estableciendo
alianzas con las fuerzas retrógradas y anti-democráticas, contribuyendo a la
destrucción de las instituciones republicanas del país, reprimiendo los
intentos de movilización popular y agravando la crisis social que corroe Haití
ya desde hace más de 50 años.
Las
organizaciones presentes que firman este comunicado proceden de los más
diversos sectores y representan los movimientos feministas, asociaciones
juveniles, movimientos campesinos, sectores sindicales, asociaciones de
vecinos, cooperativas, y comités de solidaridad que decidieron trabajar
activamente para la liberación de nuestro país y contra toda forma de
ocupación.
Durante
la conferencia de julio 2015 se analizaron en profundidad los factores
históricos que explican el proceso de implementación y la continuidad de los
mecanismos de dominación que desde 1915 han transformado gradualmente Haití en
una neocolonia de Estados Unidos.
Los
EE.UU., con la colaboración activa de los otros centros imperialistas, se
apropiaron las áreas de decisión estratégicas mediante el control del sistema
político y el establecimiento de las políticas públicas.
Después
de la partida de los infantes de marina en 1934, el “asesor financiero” y el
“recaudador de aduanas” (ciudadanos estadounidenses) continuaron abiertamente
siendo figuras claves en la gestión y asignación de recursos de nuestro país
hasta 1947. Actualmente esta tutela es ejercida por los representantes de las
instituciones financieras internacionales (FMI, BM, BID) y por funcionarios del
Departamento de Estado y la Comisión Europea.
La
continuidad de las estrategias de depredación, saqueo y desintegración de las
instituciones, gestionadas y organizadas activamente por sectores de la
oligarquía y la clase política haitiana, ha condicionado la evolución del país
y alimentado la crisis sistémica.


