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miércoles, 14 de octubre de 2015

PUEBLO HAITIANO RECHAZA FUERZA DE OCUPACION ONU QUE INCLUYE A CHILE


“Haití, Declaración de Puerto Príncipe de Rechazo a la MINUSTAH”

- Declaración del 7 de octubre de 2015 –

Octubre 13, 2015

Reunidas en Puerto Príncipe, este 7 de octubre 2015, invitadas por el partido político Rašín Kan Pèp La y la Plataforma Haitiana para un Desarrollo Alternativo (PAPDA), las organizaciones nacionales y extranjeras presentes desean expresar su rechazo a la presencia de las tropas de ocupación de la MINUSTAH que en 11 años han causado un enorme daño violando sistemáticamente, de manera masiva y permanente, los derechos fundamentales del Pueblo haitiano, estableciendo alianzas con las fuerzas retrógradas y anti-democráticas, contribuyendo a la destrucción de las instituciones republicanas del país, reprimiendo los intentos de movilización popular y agravando la crisis social que corroe Haití ya desde hace más de 50 años.

Las organizaciones presentes que firman este comunicado proceden de los más diversos sectores y representan los movimientos feministas, asociaciones juveniles, movimientos campesinos, sectores sindicales, asociaciones de vecinos, cooperativas, y comités de solidaridad que decidieron trabajar activamente para la liberación de nuestro país y contra toda forma de ocupación.

Durante la conferencia de julio 2015 se analizaron en profundidad los factores históricos que explican el proceso de implementación y la continuidad de los mecanismos de dominación que desde 1915 han transformado gradualmente Haití en una neocolonia de Estados Unidos.

Los EE.UU., con la colaboración activa de los otros centros imperialistas, se apropiaron las áreas de decisión estratégicas mediante el control del sistema político y el establecimiento de las políticas públicas.

Después de la partida de los infantes de marina en 1934, el “asesor financiero” y el “recaudador de aduanas” (ciudadanos estadounidenses) continuaron abiertamente siendo figuras claves en la gestión y asignación de recursos de nuestro país hasta 1947. Actualmente esta tutela es ejercida por los representantes de las instituciones financieras internacionales (FMI, BM, BID) y por funcionarios del Departamento de Estado y la Comisión Europea.

La continuidad de las estrategias de depredación, saqueo y desintegración de las instituciones, gestionadas y organizadas activamente por sectores de la oligarquía y la clase política haitiana, ha condicionado la evolución del país y alimentado la crisis sistémica. 

martes, 10 de junio de 2014

SOBRE HAITÍ, LA VENGANZA HISTÓRICA

Personas y organizaciones sociales protestaron en la Cancillería de Argentina a una década del envío de fuerzas militares de ocupación al país antillano.

Andrés Figueroa Cornejo


Luego del derrocamiento del Presidente Jean-Bertrand Aristide (comprometido con los derechos populares y la Teología de la Liberación) en el 2004, la ONU impuso la llamada Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití, MINUSTAH, un compuesto de militares de Argentina, Brasil, Uruguay, Chile, Perú, Ecuador, Bolivia, Guatemala, Paraguay, Honduras y El Salvador. Es decir, una versión tercerizada de la tradicional y directa invasión militar norteamericana enmascarada esta vez de la ayuda humanitaria de sus vecinos.

A una década de la creación de la MINUSTAH, personas y organizaciones sociales de Argentina demandaron al gobierno el retiro de las tropas el reciente 9 de junio al mediodía, en la Cancillería titularizada por Héctor Timerman. El funcionario gubernamental se reunió con el nobel de la Paz y presidente del Servicio Paz  y Justicia Adolfo Pérez Esquivel y otras personalidades de derechos humanos, a quienes les manifestó con humor cítrico que los uniformados argentinos podrían retirarse de Haití cuando ella cuente con suficientes policías y si el propio gobierno del territorio antillano lo solicita. Pero el gobierno haitiano llegó donde está a través de un fraude electoral, es un producto político de la propia ocupación castrense multinacional y representa los intereses de Estados Unidos, Canadá, Francia y la OEA.


CON LAS MALVINAS UNA CARA, CON HAITÍ OTRA

La autoridad de Derechos Humanos de las Madres de la Plaza de Mayo Línea Fundadora, Nora Cortiñas, fundamentó la exigencia del retiro de las fuerzas argentinas señalando que “son 10 años de violaciones contra los Derechos Humanos del pueblo de Haití, de vejaciones sexuales sobre mujeres y niños, y de abusos cotidianos. Yo he estado en Haití más de una vez y son feroces los estragos sociales salidos del cobro de una deuda externa de 100 años. Argentina lucha por la recuperación de Malvinas mientras, al mismo tiempo, es parte de las tropas militares de ocupación en uno de los países más pobres del mundo”.  


MEGAMINERÍA, TURISMO DE LUJO, SAQUEO

Con 10 millones de habitantes de los cuales el 80% habita una miseria cavernaria, Haití sufre y sobrevive, muerde aire mientras se envenena y se esperanza por destino insurrecto. Lo cierto es que la MINUSTAH es el medio facilitador para continuar con el saqueo transnacional de sus recursos y soberanía, y de la megaminería y el turismo de lujo  que destruye comunidades humanas completas. Además de ser responsable probada de la muerte por la epidemia de cólera de casi 9 mil haitianos y más de 700 mil enfermos, víctimas de la contaminación de los ríos.

Carlos Aznárez, militante de la solidaridad internacionalista, periodista y director de la revista Resumen Latinoamericano,[1]indicó que “La MINUSTAH es igual que cualquier invasión y ocupación militar norteamericana. Cada vez que el pueblo haitiano se manifiesta, las tropas de la MINUSTAH lo reprime con brutalidad.


-¿QUÉ BUSCA LA MINUSTAH?

Mantener a Haití aislada del resto del continente, convirtiéndola en una base geopolítica estratégica para los intereses norteamericanos. De hecho, la embajada de EEUU en Haití es una de las más grandes de América Latina. Y también hay razones históricas. Desde el poder, se trata de castigar a un pueblo que se independizó en 1804 mediante el triunfo de una rebelión, de un levantamiento anterior a los procesos independentistas del resto de la región. Estamos frente a una venganza ejemplar de los poderosos en contra de la libertad.”  




lunes, 12 de agosto de 2013

FUERA LAS TROPAS EXTRANJERAS DE HAITÍ (INCLUIDAS LAS CHILENAS)

¿QUÉ HACEN MILICOS CHILENOS EN HAITÍ?

A principios de 2004, luego de varios meses de desestabilización a cargo de la oposición política, de grupos armados y de la embajada de EEUU, fue destituido el legítimo presidente de Haití Jean-Bertrand Aristide. Las razones: era muy cercano a Cuba y Venezuela, además de ser un impulsor de un modelo económico orientado al mercado interno. No era la primera vez que “Titid” era derrocado; ya lo había sido, por la misma pandilla, en 1991.
El sucesor impuesto por Washington, B. Alexandre, en breve rogó a la ONU por el envío de una fuerza multinacional provisional, la que estuvo integrada principalmente por efectivos de EEUU, Francia y Canadá. Esta rápidamente cedió el paso a la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH, en francés), compuesta aproximadamente de 7 mil militares provenientes de 20 países, entre ellos Chile. Se suponía que dicha misión tenía un mandato de seis meses para estabilizar el país y convocar a elecciones; ahora, a 9 años de su llegada, la MINUSTAH sigue ocupando Haití, enajenando a su pueblo el control político y social.
Hace rato que los haitianos se dieron cuenta que la antedicha misión no está orientada a ayudar o estabilizar Haití, si no que es una fuerza de ocupación. Esta verdadera invasión trajo más problemas que soluciones: aumentaron las violaciones de los DDHH; crece el número de presos políticos; se expandió el cólera, introducido por las tropas de Nepal de la MINUSTAH; dicho control extranjero lastima la dignidad de los haitianos como pueblo, toda vez que fue Haití el primer país negro en liberarse. Además, para entender la persistencia de la ocupación, se constatar ciertos intereses económicos de las potencias, azuzados por recientes estudios que señalan la existencia de uranio y oro en el país.
El pretexto inicial para la ocupación militar fue la existencia de un conflicto político profundo, por lo que supuestamente se requería de tropas para estabilizar el país. Como EEUU, Francia y Canadá en ese entonces no podían invadir directamente porque iba a generar una revuelta, se decidió usar a los argentinos, chilenos y brasileños de cabeza de playa porque son ‘hermanos’ latinoamericanos. Pero en el fondo nos son los argentinos o los brasileños los que dirigen el asalto, sino que los mismos norteamericanos, canadienses y franceses.
Todas las fuerzas democráticas haitianas han exigido el retiro de la MINUSTAH; la indemnización de las víctimas del cólera y que la ONU reoriente los fondos que van a la MINUSTAH para fortalecer las áreas de salud y educación. Un senador haitiano lo resume así: “Tenemos que reemplazar los vehículos de guerra por tractores para los campesinos”.
¿Por qué le interesa al ejército chileno mantener efectivos en Haití? La respuesta la da el encargado de la MINUSTAH, un oficial brasileño: "Nuestras tropas ganan mucho con su presencia. Ganan en experiencia, ya que es en terreno donde pueden poner en práctica sus conocimientos”. Es de suponer qué tipo de experiencia desean acumular; es cosa de ver las prácticas llevadas a cabo en contra de sus pueblos por las FFAA chilenas, brasileñas y argentinas.
Varias organizaciones sociales, políticas y de DDHH chilenas han solicitado que se retiren las tropas chilenas de Haití (VER AQUÍ). Reiteran las quejas anotadas de atropellos a los DDHH, de diseminación de enfermedades y de desvío de recursos no para el pueblo haitiano, sino para la mantención del aparato de ocupación. Se supone que los milicos chilenos debieran finiquitar lo suyo este 15 de octubre. Presionemos por todos los medios para que efectivamente lo hagan, pues su existencia significa una lesión a la dignidad y los derechos fundamentales del sufrido pueblo haitiano. 

¡LIBÈTE OU LANMÒ!

CAD-CHILE, EQUIPO INTERNACIONAL