Empujado
por la crisis político-administrativa que envuelve a Gendarmería –aunque inserta
ésta en una más general del aparato del Min. de Justicia y hasta del gobierno
de la NM- Arce renunció a su dirección, pero lo hizo lanzando acusaciones a su
ex jefa. Sin embargo, el deleznable tipo tiene más de una ‘yaya’
Poco más de un año alcanzó a durar como
director nacional de Gendarmería Tulio Arce Araya, habiendo sido nombrado en
tal cargo por Bachelet en junio de 2015.
El
ex director presentó el miércoles 13 su renuncia tras los fuertes
cuestionamientos que ha recibido la institución durante los últimos días tras
conocerse los millonarios montos que perciben actualmente algunos pensionados de la institución, como la periodista y ex
esposa del diputado Osvaldo Andrade, Myriam Olate. Bueno, la verdad sea dicha, fue la ministra de (in)Justicia Javiera Blanco la que le solicitó la renuncia al
ex coronelito, ello con el fin de aliviar toda la presión que ha recibido por
los turbios manejos ministeriales, sobre todo al interior de tres entidades dependientes:
la misma Gendarmería, el Sename y el Registro Civil.
En
este contexto es que se va Arce. El ex funcionario envió una sentida carta de despedida a sus colegas. En ella
les anuncia que, “El camino recorrido no ha sido fácil. En Gendarmería nunca lo
es y probablemente nunca lo sea, dada la naturaleza de este servicio y las
complejidades que debemos administrar.”
Pero
en eso que le tocó administrar a Arce, éste siempre ha negado una relación
viciosa que tuvo con un reo rematado de muy baja calaña: el criminal de lesa humanidad Álvaro Corbalán Castilla, alias ‘Álvaro Valenzuela’.
viciosa que tuvo con un reo rematado de muy baja calaña: el criminal de lesa humanidad Álvaro Corbalán Castilla, alias ‘Álvaro Valenzuela’.
Y
es que el ahora acusador de Javiera Blanco y su entorno -que críticas merecen por montones-
ha desconocido su relación con ‘Alvarito’. Sin embargo, dicha amistad saltó a
la palestra en octubre pasado. A comienzo de ese mes, cuatro asociaciones
gremiales de Gendarmería se movilizaron por sus demandas económicas y laborales,
acusando serios incumplimientos por parte del gobierno.

