43191D
Mostrando entradas con la etiqueta Escucha Chile. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Escucha Chile. Mostrar todas las entradas

lunes, 4 de agosto de 2014

SE FUE UN GRANDE DEL PERIODISMO CONSECUENTE, DON MARIO GÓMEZ LÓPEZ



Grande como fueran Eugenio Lira Massi, el Perro Olivares, Augusto Carmona o Volpone.


Este sábado 2 de agosto, a los 88 años, lamentablemente falleció un destacado y querido periodista chileno, don Mario Gómez López.

Su deceso se registró alrededor de las 19.50 horas y estaría relacionado con la hemorragia digestiva que padeció días atrás, cuadro que lo mantenía hospitalizado en una clínica de la capital.

Don Mario inició su carrera en la década de los “50 y dejó su huella en la radio, principalmente en las emisoras Minería (donde protagonizaba el “Correo de Minería”), Nuevo Mundo y Chilena, como así también en los periódicos Puro Chile y Clarín. Luego del Golpe, debió salir al exilio, donde realiza labores periodísticas en Perú y México. Fuera, su principal aporte a la causa de la Resistencia antidictatorial chilena lo realizó en el programa “Escucha Chile” de Radio Moscú, que escuchábamos entrecortadamente y con un bajo volumen (no fuera ser cosa que te escuchase el odiado enemigo). Al permitirle la dictadura cívico-militar su regreso, en 1983, condujo el recordado espacio "Reportajes en primer plano con Mario Gómez López y su grabadora", emitido en su antigua amiga Radio Chilena. Sus crónicas llevaron siempre el sello de la “gente de a pie, de esa que no hace noticia”, como él lo describía.

Su voz era inconfundible. Sintonizar la radio, a la hora señalada, para escuchar esa voz profunda, segura, llena de matices, que tenía siempre una anécdota, un dato, un información trascendente, era casi una obligación. Luego, qué grato era leer sus artículos y sus entrevistas a los grandes de la época. Una de las plumas emblemáticas del mítico diario Puro Chile (donde figuraba el famosísimo ‘enano maldito’), junto con su hermano José y el Flaco Lira, un diario hecho con puros corazones de chilenos, en una época combativa, de pasiones extremas, donde se jugaban ideales de vida y se dejaba la sangre, el sudor y las lágrimas en el trabajo diario.