ACES:
LA DIGNIDAD
HASTA HACERLA
COSTUMBRE
“Cuando usted tenga el ejemplo de la primera revolución
socialista hecha por la ‘vía pacífica’, le ruego que me llame por teléfono. Si
no me encuentra en casa, me deja un recado urgente con mi hijo menor, que para
entonces ya sabrá mucho de problemas políticos”
Roque Dalton.
DIALOGAR, PERO
¿DIALOGAR CON QUIÉN?
Un
sector de la Unidad Popular, previo al 11 de septiembre de 1973, definió que
era prioritario dialogar con el Partido Demócrata Cristiano. Sabemos en qué concluyó ese dialogo. Y sabemos que ese sector de la UP ha
terminado subsumiéndose en el proyecto político del PDC. Recordemos que para algo sirve la Historia:
Cuando la UP logró atacar el corazón económico del capitalismo criollo y del
imperialismo, a través de nacionalizaciones y expropiaciones, la oposición
quedó sin banderas y desmovilizada. Pero,
cuando la UP intentó implementar la Escuela Nacional Unificada, la oposición
contó con apoyo de un segmento de la pequeña burguesía y de Trabajador@s para
movilizar, agitar y preparar condiciones sociales para el golpe militar. El gremialismo fue la principal fuerza
opositora al proyecto.
ENU: En diciembre de 1971 se realizó el
Congreso Nacional de Educación. Participaron
trabajadores de la educación, padres, apoderados, juntas de vecinos,
representantes estudiantiles, organismos docentes y organizaciones sociales. El
objetivo transversal del Congreso fue la búsqueda de un nuevo sistema
educacional que velara por la descentralización administrativa y educativa del
país, y donde adquiriera una participación activa la comunidad escolar. En efecto,
el Congreso reafirmó la necesidad de la creación de los Consejos de Educación a
nivel regional, provincial y nacional, donde debía asegurarse la participación
de las organizaciones sindicales, estudiantiles y comunitarias, con amplias
atribuciones en cuanto a la elaboración, ejecución y evaluación de los planes
educativos. La ENU postulaba un Sistema
Nacional de Educación Permanente, que comprendería la educación de todos los individuos
y en todos sus niveles, donde la comunidad se comprometía y organizaba para educar
a sus integrantes. Será en febrero de
1973 cuando el Ministerio de Educación comenzó a concretar las resoluciones
emanadas del Congreso Nacional de Educación.
Otro Chile, obviamente. A 41 años del golpe militar, vivimos y
sufrimos otro Chile. Un país en donde
ocurrió la más profunda refundación social de carácter capitalista. Una formación social que desde 1986 hasta el
minuto arrastra el peso de la imposición del proyecto histórico del bloque en
el poder, con una fracción monopólico-financiera hegemónica en todos los
planos. Un Estado cuya matriz institucional
se basa en una carta fundamental confeccionada a la medida de los
requerimientos del aparato económico profundamente centralizado y
concentrado. Vivimos en otro Chile, en
el cual desde 1990 se acepta y se legitima la institucionalidad propia del
conjunto de los poderosos.