11 DE JULIO, MARCHA POR LA
RENACIONALIZACIÓN MARCO ANTONIO CUADRA
¡SÓLO LA LUCHA NOS HARÁ LIBRES!
“La Historia es nuestra y
la hacen los Pueblos”
Salvador Allende
Todavía vivimos un período de
zozobras al interior del Campo Popular y de las expresiones político-social que
la representan en el escenario público. La Izquierda anticapitalista, pese
a los múltiples esfuerzos, a los diversos avances, no ha logrado consolidar el
proceso de necesaria Unidad en las luchas, en la Lucha central en contra del
corazón del sistema de dominación capitalista.
Prosiguen las taras propias del Campo Popular, además de las necesarias
intervenciones del enemigo a través de la Ideología dominante en las prácticas
de aquellos que se encuentran organizados en cualquier tipo de estructuración
Militante. Algunos sólo quieren avanzar fuera de la institucionalidad;
otros sólo ven en la institucionalidad la posible salida a la problemática; se
insiste en las reuniones de coordinación imponer las miradas ideológicas y
políticas de cada Organización; en esas mismas reuniones se gasta un tiempo
valioso en realizar diagnósticos, que sólo se transforman en relatos de lo que
la prensa oficial transmite y que todos y todas ya conocen; no se apuesta a
poner el acento en la Unidad ante pequeños objetivos, los cuales una vez
asumidos debiesen convertirse en artífices de acciones concretas, como entregar
volantes, pegar papelografos, usar los espacios de las redes sociales para
expandir las iniciativas. Cada Organización, en esas reuniones de
coordinación quiere imponer “su” demanda, “su” consigna, “su” sigla. Para
redactar una declaración, que son fundamentales, pero que no han de cambiar la
Realidad, se requiere de un esfuerzo olímpico para poder consensuar.
Tras cada coordinación ante coyunturas, que muchas veces ya están marcadas en
el calendario de marzo a diciembre, se vuelve necesario volver a juntar
voluntades, a reunir esfuerzos. Es como si después de cada actividad se
volviese a nacer. Con ello, se dilapida energía y no se avanza en la
articulación de un vasto movimiento democrático popular por los cambios
fundamentales, que agrupe a quienes están por votar y aquellos que rechazan la
vía electoral, siempre al interior de la Izquierda anticapitalista.
Son demasiados los análisis catastrofistas que anuncian cada día que el
“capitalismo está en crisis”, “que el sistema capitalista, ahora sí, ha de
sucumbir por sus contradicciones internas”. Son muchos y muchas que al
interior del Campo Popular compran la Ideología dominante que esgrime la
“desaceleración” como factor que ha de gatillar una “crisis
nacional”. Sabemos, o simplemente sospechamos, que el sistema de
dominación capitalista goza de perfecta salud y se prepara a un nuevo ajuste,
el cual simplemente significa que se ha de profundizar el proceso de
monopolización y centralización de los capitales, que los propios ideólogos de
la burguesía le denominan “colusión” y que, lamentablemente, torcidamente,
torpemente, se le consigna erradamente como “neoliberalismo”. La dictadura
del capital sólo será obra activa de sus enterradores y enterradoras y esos y
esas, hoy por hoy, navegan por los mares de las delicias del capitalismo
entregadas en módicas cuotas mensuales. AYER NOS MANEJABAN CON FICHAS
SALITRERAS, HOY NOS MANEJAN CON LAS TARJETAS PLASTICAS.

