43191D
Mostrando entradas con la etiqueta Volkswagen. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Volkswagen. Mostrar todas las entradas

domingo, 6 de marzo de 2016

EL ACUERDO IMPERIAL TTIP: EL CASO VOLKSWAGEN

17/7/15: representantes comerciales EUA-España abren 10a ronda TTIP  

Caso Wolkswagen
ESTADOS UNIDOS PONE A PRUEBA EL PODER DEL TTIP

El economista alemán Eberhard Hamer presenta en la publicación suiza Zeit Fragen una faceta raramente mencionada del «Escándalo VW», ampliamente publicitado desde septiembre de 2015, luego de la denuncia presentada contra el gigante automovilístico alemán por la Agencia de Protección del Medio Ambiente (EPA) estadounidense y la investigación abierta por el Departamento de Justicia de Estados Unidos

En Red Voltaire –Public. 28/02/16

El vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha comparado con la OTAN eso que los estadounidenses y sus empresas transnacionales prefieren llamar «Acuerdo de Libre Comercio» (TTIP) [1].

Este acuerdo apunta a someter Europa al predominio económico de Estados Unidos y los intereses de ese país. Consta de una faceta interna y de otra externa:

• Hace mucho tiempo que la pandilla reunida en Bruselas alrededor de Jean-Claude Juncker se esfuerza por desmantelar los Estados-Naciones europeos y por acabar con el poder de sus Parlamentos como medio de garantizar el poder dominante de la Comisión Europea. Es por esa razón que el buró político de Bruselas negocia en secreto únicamente con Estados Unidos, excluyendo a los Estados-Naciones. Esto contradice la cláusula de subsidiaridad y de soberanía de la Unión Europea. Pero el programa principal de Juncker es la centralización, aplicada durante la crisis financiera y partiendo de la unión de la competencia económica, pasando por la unión de la responsabilidad, y posteriormente del endeudamiento, para llegar a la unión financiera.
Cuando la Unión Europea intervino recientemente en Polonia contra la destitución de agentes estadounidenses presentes en la radiodifusión nacional polaca, pudo comprobarse que Bruselas no tolera opiniones divergentes de parte de los gobiernos o de los Parlamentos, ni que se limite la influencia de Estados Unidos en Europa.