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jueves, 7 de abril de 2016

EL DESORDEN ELECTORAL ESTADOUNIDENSE


Por Mijaíl Leóntiev
En Red Voltaire –public. 6/4/16

No obstante, buen día.

La forma en que se da la campaña presidencial y, en particular, el resultado del «Martes Grande» deja estupefacto al establishment estadounidense. Entre los demócratas Clinton, la señora del sistema, a duras penas puede aventajar a Sanders, socialista imposible de imaginar en Estados Unidos. Por el otro lado el triunfo de Trump simplemente está rompiendo el cerebro del Beau Monde republicano.

“Nuestros líderes son estúpidos. Nuestros políticos son estúpidos. Tenemos un presidente que no sabe nada. Yo podría decir que es incompetente, pero no lo haré porque estas cosas no se dicen”, expresó Trump.

El filósofo estadounidense Fukuyama, alguna vez de moda, anunció hace un cuarto de siglo el fin de la historia, que la victoria de la democracia liberal en todo el mundo significaba el punto final de la evolución sociocultural de la humanidad. El fin de la historia es, en esencia, también el fin de la política. Los valores liberales son tan absolutos e incuestionables que, propiamente, no hay de qué discutir. Quienes no los comparten son marginales, sujetos a aislamiento o, en lo ideal, a exterminación. Hasta el momento, la ausencia de política la compensaba el problema de los matrimonios homosexuales. Pero, al parecer, incluso en eso se ha alcanzado el consenso.

El proceso electoral se ha convertido en un megashow, en la imitación de la discusión política. La cumbre fue, seguramente, la elección entre McCain y Obama de 2008. «El soldado duro, incapaz de pronunciar palabras de amor» y el refinado liberal-estudioso de origen afroamericano. ¿No es esto una elección? ¿Necesitan algo más? Dos roles idealmente distintos que camuflan la ausencia de distinciones políticas.

“Antes teníamos dos partidos. Uno tenía conciencia, pero no tenía cerebro, el otro tenía cerebro, pero no tenía conciencia. Ahora tenemos dos partidos idénticos, sin conciencia ni cerebro, y no entiendo para qué hacen falta”, dice Harlan Ullman, autor de la doctrina «Conmoción y pavor en Irak», miembro de la junta directiva del Consejo del Atlántico.