COLECTIVO ACCION DIRECTA: MANIFIESTO POR
LA SOBERANIA
11 DE JULIO DE 2017
“Todo el cobre, el litio, el agua, los recursos naturales
para Chile…todo Chile para los Pueblos y los Trabajadores”
-CAD
Hace 46 años, exactamente el 11 de julio de 1971, el conjunto del Pueblo
chileno hizo uso de su real SOBERANÍA y a través de los mecanismos
jurídicos de la época decidió Nacionalizar el Cobre, nuestro
principal recurso natural, viga maestra de nuestro desarrollo, “el sueldo de
Chile”. Con ese hecho, trascendental, se sentaban las bases materiales para
ejercer un gran salto cualitativo en todos los planos de la vida social. Esa
valiente decisión afectó los intereses de USA, al conjunto del imperialismo,
que no vaciló un segundo, en conjunto con la reacción interna, en infligir un
castigo brutal a quienes habían cometido dicha osadía. Además, les era
necesario detener los concretos avances en Salud, Educación, Viviendas, Reforma
Agraria y otras áreas, alcanzados por un Movimiento Popular y Social en alza.
Hoy, luego de casi 44 años de
vigencia de un modelo impuesto a sangre y fuego, que sólo beneficia a un puñado
de familias, cuando todas las conquistas alcanzadas tras heroicas luchas han
sido arrebatadas, sepultadas, extinguidas o flexibilizadas; cuando el conjunto
de los Derechos sólo existen como un adorno en una constitución política
espuria, ilegal; cuando vivimos en una democracia de baja intensidad,
contrainsurgente, excluyente y protectora de los privilegios de unos cuantos;
cuando vemos cómo nos arrebatan nuestros recursos naturales en una voraz
escalada, orientada a saciar el apetito incontenible de las trasnacionales; cuando
sufrimos los efectos de una economía desnacionalizadora, que no respeta el
medio ambiente, la seguridad laboral y los derechos de la fuerza de trabajo;
cuando apreciamos los efectos del “apagón cultural”, donde la Educación y la
Cultura son elementos contables del lucro, la ganancia; cuando percibimos que
la Salud y la Previsión, las Viviendas, no son más que motivo de incremento de
las ganancias de unos pocos, sólo nos queda un camino: unir nuestras luchas,
nuestras fuerzas, nuestros sueños, nuestras Demandas, en pos de un Proyecto
compartido. Sabemos cómo no queremos vivir, por ello tenemos que apostar
al cómo articulamos nuestro presente y el futuro, desde ahora.



