NO A LA
CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE 1980. NO A LA
IMPUNIDAD. NO A LA TRAICIÓN.
“…demostrando una vez
más que no es posible hacer revoluciones a medias con la democracia
burguesa. Por eso, Compañeros será tarea
de los Trabajadores y de los Revolucionarios abrir una nueva etapa, reencendiendo
el entusiasmo de las masas, impulsando la revolución obrera y campesina, ¡la
verdadera Revolución, la Revolución Proletaria!” - Miguel Enríquez E.
Las constituciones
políticas, así como todo en la vida social, no nacen en los árboles o en las
campiñas por más sol, abono y agua que reciban.
Dichos cuerpos legales es la confesión en lo jurídico de quién tiene el
Poder. Y debido al avance de la teoría marxista
podemos señalar a través del uso del concepto bloque en el poder [1]
que la clase dominante contemporánea, la burguesía, constituida en
fracciones, presenta una de ellas como la que detenta la hegemonía, o en buen
castizo “la que la lleva”, la que determina hacia dónde va la micro. De ese modo es imprescindible caracterizar
qué fracción de clase burguesa es la que posee tal predominio sobre el resto.
