"La mierda ya no viene porque la echo yo a hostias",
Josu Vergara, PNV, alcalde
de Sestao, País Vasco
Javier Maroto, el
alcalde de Vitoria (la capital del país vasco) y perteneciente al derechista Partido
Popular (PP), aseguraba el pasado 05/08/14 que los magrebíes de la ciudad
"viven de ayudas que pagamos todos", frente a lo cual la
organización SOS Racismo[1]
le interpuso una querella alegando un delito de odio racial. El ascenso de este
tipo de comentarios xenófobos por parte de autoridades políticas se debe, según
la organización que lucha contra el racismo, a que se acerca la campaña
electoral por las elecciones municipales[2] y
a que la crisis económico-social refuerza el rechazo contra el extranjero por
parte de los españoles con menos recursos, a lo que podemos agregar el azuzamiento
por parte de la derecha y la poderosa multimedia de que ésta dispone. Cabe
destacar que tal crisis la ocasionaron los mismos que no desean extranjeros en
las tierras europeas.
"Se
aprecia en general una vuelta de tuerca en el nivel de rechazo a la inmigración",
asegura a eldiario.es el secretario general de la asociación pro-DDHH SOS
Racismo,[3]
Mikel Mazkiaran. Este abogado explica que el fenómeno es algo frecuente
en momentos de crisis y en esta ocasión se ve acentuado por el ascenso de
partidos de ultraderecha en Europa.[4]
Por otro lado, dice, "no hay que
olvidar que mayo está a la vuelta de la esquina y la campaña ya ha empezado
para muchos". Los alcaldes de Badalona y Torrejón, ambos en manos del
PP, también se han excedido en sus dichos y accionar contrario a la
inmigración, con un tinte racista.
