lunes, 19 de junio de 2017

FALLECE JUAN SEOANE, UN DETECTIVE DIGNO QUE SE QUEDO JUNTO A ALLENDE ESE MARTES 11

Juan Seoane recién nombrado Inspector G3°  

Ha partido uno de los 17 agentes de investigaciones que cumplió con su deber y se quedó junto al Presidente Salvador Allende el día del Golpe militar, ese fatídico 11 de septiembre de 1973. Era el encargado de la escolta oficial del Compañero Presidente y sólo hizo abandonó del Palacio de La Moneda luego de la orden perentoria del último mandatario legítimo chileno

A la edad de 88 años falleció el pasado martes 13 Juan Seoane Miranda, quien fuera oficial a cargo de la escolta del Presidente Salvador Allende hasta el golpe de Estado, el 11 de septiembre de 1973.

Sobre su cometido en el Palacio de gobierno ese ‘11’, él lo relata en una entrevista al periodista Claudio Batsalel, del diario El Mundo: “Cuando se fueron los agentes de la Guardia del palacio [carabineros] y cambiaron de bando, el presidente me llamó. Estaba en el salón Toesca, en una mesa grande, sentado sobre la mesa y con los pies colgando. Estaba solo. Me acerqué y me dijo que estaba liberado para retirarme junto con todos los funcionarios a mi cargo. Le contesté: -Yo voy a quedarme-. Entonces me dijo: -Estaba seguro de que usted se iba a quedar, porque los viejos robles mueren de pie-. No fue nada grandilocuente, sólo una cosa sentida”.

Esa aciaga jornada, Juan Seoane fue detenido y debió salir al exilio, a México. En ese país se enteró años después, que la Revolución Popular Sandinista había triunfado el 19 de julio de 1979. Compañeros del GAP, ex escoltas del compañero Allende, que participaron como combatientes internacionalistas, lo invitaron a colaborar, y fue así como se transformó en el asesor primero de la naciente Policía Sandinista de Nicaragua y dedicó todo su esfuerzo en esta tarea.

En el Capítulo "Casos de graves violaciones a los derechos humanos ocurridos en la Región Metropolitana”, del Informe de la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación (1), se dice:

"Cuando el Presidente fue informado que el único acuerdo posible era la rendición incondicional, solicitó salir del Palacio al último grupo que allí quedaba. Un testigo presente en la ocasión señaló:

"Como a las 2 de la tarde dijo que esto era una masacre, que nos rindiéramos, que bajáramos con una bandera blanca, sin nada en los bolsillos. Los militares ya habían entrado al primer piso".

En los momentos en que el Palacio de La Moneda es bombardeado, el Presidente Allende ordena el retiro de todas las personas. La Moneda estaba en llamas, el aire se hacía irrespirable. Es así como todos los que allí estaban, uno tras otro bajaron por la escalera. El doctor Oscar Soto, uno de los sobrevivientes, describe esos momentos "...Se ha producido un silencio transitorio, después de un ruido intenso y breve que posteriormente supimos había correspondido al derribo de la puerta de Morandé 80, nos encontramos encañonados por unos veinte soldados jóvenes que llevaban en el cuello, como señuelo identificatorio un pañuelo de color naranja.

Están dirigidos por un Oficial que lleva lentes redondos. Le miro y me doy cuenta que el cristal izquierdo de sus gatas está roto. Gritan y nos apuntan con furia. Los soldados están muy excitados, fuera de sí, yo diría con la apariencia de alguien recientemente estimulado. El Oficial les ordena no disparar. Nos salva la vida. Nos sacan del Palacio a culatazos y puntapiés y nos arrojan en la acera de Morandé junto a la Puerta de entrada del Palacio..." (2).

El Palacio Presidencial fue tomado por efectivos de la Escuela Infantería de San Bernardo y rodeado por tanques del Ejército. Entraron a su interior, entre otros, el general Javier Palacios, el general Ernesto Baeza, el teniente Armando Fernández Larios (60) (luego integrante de la siniestra DINA), el capitán Iván De La Fuente (61) y el capitán Sergio Núñez (62), a los que se sumaron más tarde fuerzas de Carabineros (3). El segundo piso de La Moneda fue ocupado por efectivos de la Escuela de Infantería de San Bernardo, a la cual pertenecía Fernández Larios y De la Fuente.

En el Informe de la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación se lee (4):

"El grupo que abandonaba el Palacio por calle Morandé me detenido por las fuerzas militares, obligándoseles a tenderse boca abajo en el suelo. Este grupo estaba conformado por asesores del Presidente, miembros del GAP, médicos que prestaban servicios en La Moneda y funcionarios del Servicio de Investigaciones. La mayoría de los médicos que se encontraban presentes (con excepción de algunos que se desempeñaban como asesores del Presidente y que serán mencionados más adelante), fueron liberados en esos momentos (5). El resto de los detenidos fueron luego trasladados a la vereda, permaneciendo tendidos".

Continúa así: "A las dieciocho horas, este grupo fue conducido al Regimiento Tacna, en dos vehículos militares. En ese recinto permanecieron tendidos en el suelo, boca abajo, con las manos detrás de la nuca, desde el día 11 de septiembre, en la tarde, hasta el 13 de septiembre a mediodía. El 12 de septiembre son liberados los miembros del Servicio de Investigaciones, excepto uno, que también permaneció en este Recinto hasta el mediodía del día 13, momento en que fue liberado" (6).

De acuerdo a los antecedentes reunidos, la comisión puede afirmar que el grupo que permaneció hasta el día 13, a mediodía, en el Regimiento Tacna estaba compuesto, por una parte, por nueve asesores miembros de la Presidencia de la República y por otra, por quince miembros del GAP.

Por declaraciones realizadas por testigos sobrevivientes de los hechos, se ha logrado establecer que los trasladados desde La Moneda eran aproximadamente cincuenta personas" (7). Relataremos las historias de las personas que fueron ejecutadas o que desaparecieron desde el Regimiento Tacna. Se trata de diez asesores de la Presidencia de la República; trece miembros del GAP y el chófer del Ministro Vuskovic que no quiso abandonar La Moneda. Mencionaremos, además, a los diecisiete funcionarios del Servicio de Investigaciones que permanecieron junto al Presidente Allende y que sobrevivieron. Ellos nos han ayudado a reconstituir esta parte de la historia y lo que sucedió durante la detención en el Regimiento Tacna.

Los diecisiete detectives "que la historia debe recordar" son:

Juan Seoane Miranda; Fernando del Pino Abarca; Carlos Espinoza Pérez; Quintín Romero Moran; David Garrido Gajardo; Eduardo Ellis Belmar; Pedro Valverde Quiñones; Erasmo Torrealba Aliaga; Douglas Gallegos Todd; Carlos San Martín Zúñiga; José Sotomayor Alamos; Juan Romero Moran; Luis Henríquez Seguel; Reinaldo Hernández Tarifeño; Héctor Acosta Rey; Gustavo Basaure Barrera y Juan Collio Huenuman.


Todos los que salieron por Morandé 80, como lo dice el Informe, fueron trasladados al Regimiento Tacna en dos buses de la Armada, custodiados por militares. Según los testimonios de los detectives que se encontraban al interior de los vehículos, los prisioneros iban de rodillas, con las manos en la nuca, de espaldas al conductor.

El Regimiento "Tacna", ubicado a doce cuadras del Palacio de La Moneda, en la zona sur de Santiago, aledaña al Parque 0'Higgins, recibió a los detenidos de La Moneda y de muchos otros lugares. En septiembre de 1973 su Comandante era el coronel Joaquín Ramírez Pineda y el segundo al mando era el teniente coronel Oscar Escalona (63).

Diversos testimonios acreditan que ese día se encontraban al interior del regimiento personal militar y de civil, los que utilizaban una pechera de color naranja, el mismo color de los militares que entraron a La Moneda. El personal de civil "se encargaba de interrogar a los prisioneros, los que eran llevados a una oficina ubicada en el segundo piso, donde se les sometía a apremios físicos... Entre el personal militar se ha podido identificar al mayor Cruz, (8) del Servicio de Inteligencia Militar, quien se encargaba de verificar las identidades de los detenidos, clasificándolos. Se identificó además al teniente Armando Fernández Larios, como una de las personas que estaba presente en los momentos en que los detenidos eran llevados a interrogatorios.

Uno de los detectives liberados, David Garrido, describe esta dramática situación y la conducta del coronel Ramírez Pineda (9): "Yo fui el primero en bajar, porque fui el último en subir a la micro. Nos hicieron bajar de rodillas y a culatazos al patio del Regimiento... En el patio había dos ametralladoras punto cincuenta con los servidores listos para disparar. Nos pusieron a todos hincados a veinte metros de las ametralladoras. Llegó entonces un alto oficial. Después supe que era el Comandante del Regimiento, de apellido Ramírez. Gritaba como desaforado para desalojar una parte de atrás en que había unos soldados y unos camiones. ¡Salgan todos de ahí!. Gritaba. ¡Los vamos a fusilar de inmediato! Estaba muy mal ese comandante, muy fuera de sí, muy desesperado con nosotros. Ese fue el primer impacto que tuvimos al llegar al Tacna"...Agrega, además, que: "...Llegó un teniente colorín y dijo que giráramos, así hincados y nos moviéramos hacia el fondo... ahí nos hicieron sacarnos el vestón, los zapatos, la corbata. Luego nos pararon y nos pusieron en cuatro filas, guardando distancia como de tres metros entre uno y otro".

El comportamiento del coronel Joaquín Ramírez Pineda es descrita por otro detective, Quintín Romero, quien relata: "Se armó un alboroto tremendo porque el comandante del Tacna quería fusilarnos de inmediato Daba gritos, órdenes y contraórdenes. El comandante Ramírez Pineda gritaba que éramos unos desalmados, que le habíamos hecho frente al general Palacios y lo habíamos herido, que había que fusilarnos de inmediato... De repente el Comandante del Regimiento Tacna cambió de actitud..." y ordenó que: "de rodillas y con las manos en la nuca, nos llevaran hasta unas caballerizas que se usaban para guardar vehículos. Nos quedamos con muy poca ropa y nos tendieron boca abajo, con las manos en la nuca y las piernas abiertas. Nos daban patadas y culatazos".


NOTA:
1. Informe CNVR, pág. 131.
2. "El último día de Salvador Allende". Oscar Soto. Editorial El País Aguilar. 1998.
3. Querella 5° Juzgado del Crimen, Rol 1382-76.
4. Informe CNVR, pág. 132.
5. Ellos son los doctores: Patricio Arroyo, Danilo Bartulín, Alejandro Cuevas, Víctor Hugo Oñate, José Quiroga, Hernán Ruiz y Oscar Soto.
6. Se trata de Juan Seoane, ex Jefe de los Policías de Investigaciones que custodiaban al Presidente Allende . Detenido junto al grupo de personas que se encontraba al interior de La Moneda, fue trasladado al Regimiento Tacna y liberado el día 13 de septiembre, donde fue conducido al Cuartel de Investigaciones. En esas dependencias fue recibido por el general Ernesto Baeza Michaelsen, quién había ocupado el cargo de Director de Investigaciones inmediatamente después del golpe.
7. Juan Seoane, señaló en declaraciones judiciales: "En total llegamos 49 al Tacna. Esa cuenta la sabemos porque éramos 24 y 25 en cada micro".
8. El Mayor Cruz ha sido citado además en el libro "Chile: La memoria Prohibida". Un golpe distinto, Colección Testimonio, 1989, pp. 188.
9. Revista Análisis del 22 al 2 de junio de 1987, pág.37.

¡Ni Olvido Ni Perdón: Verdad, Justicia y Memoria!
¡Sólo la Lucha y la Unidad Nos Harán Libres!


Colectivo Acción Directa CAD –Chile
Junio 18 de 2016

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