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martes, 23 de mayo de 2017

A CARLOS ZELAYA SUAZO LO MATARON LOS MILICOS EN 1974 SOLO POR SER SINDICALISTA


Ministra para causas relacionadas con atropellos a los DD.HH. sometió a proceso a 3 ex uniformados que detuvieron, fusilaron e hicieron desaparecer el cuerpo de un dirigente sindical de la antigua Viña Carafí, hecho ocurrido en febrero de 1974

Responsabilizados como autores del delito de secuestro calificado de CARLOS HUGO ZELAYA SUAZO, ilícito cometido a partir del 7 de febrero de 1974, la jueza Marianela Cifuentes sometió a proceso a los ex integrantes del ejército Gerardo Alejandro Aravena Longa, Luis Armando Elgueta Rivas y Eugenio Humberto Vásquez Miranda.

De acuerdo a los antecedentes recopilados en la etapa de investigación, vertidos en su resolución, la ministra en visita dio por establecido los siguientes hechos:

1° Que el día 7 de febrero de 1974, en horas de la tarde, Carlos Hugo Zelaya Suazo, obrero de la viña Carafí, fue detenido, sin derecho, en su lugar de trabajo, una bodega, ubicada en avenida Carlos Valdovinos N° 1.553 de la comuna de San Miguel, por una patrulla del Ejército de Chile, a cargo del teniente Carlos Dionisio Figueroa Silva –actualmente fallecido- e integrada, entre otros, por los soldados Luis Armando Elgueta Rivas y Eugenio Humberto Vásquez Miranda, todos del Regimiento N° 4 de Caballería "Coraceros" de Viña del Mar.

2° Que, posteriormente, el detenido fue trasladado hasta la Tenencia de Curacaví, ubicada en avenida Ambrosio O'Higgins N° 1.440 de la misma comuna, a cargo del teniente de Carabineros de Chile Gerardo Aravena Longa, lugar en que se le mantuvo encerrado.

3° Que, en horas de la noche, la patrulla a cargo nuevamente del teniente del Ejército de Chile Carlos Dionisio Figueroa Silva e integrada, entre otros, por los soldados Luis Armando Elgueta Rivas y Eugenio Humberto Vásquez Miranda, trasladó a Carlos Hugo Zelaya Suazo y a otros dos detenidos, desde la mencionada unidad policial hasta el kilómetro 14 1/2 de la cuesta Barriga, puntualmente a una planicie al costado del camino, lugar en que los ejecutaron, disparando en su contra con los fusiles que portaban, abandonando los cuerpos en el lugar.

4° Que los restos de Carlos Hugo Zelaya Suazo hasta la fecha no han sido encontrados.

A Carlos Zelaya lo mataron simplemente por ser dirigente sindical

Carlos Hugo Zelaya Suazo, tenía 41 años al momento de su martirio; era casado y padre de diez hijos. Vivía con su familia en la Población Pablo De Rokha, manzana 41, Sitio 17, La Granja, un sector popular del Gran Santiago. Su delito fue el haber sido delegado de su Sindicato ante el Sindicato General de Operarios de las Bodegas de Vino de la familia Carafí, pues no poseía militancia política conocida.

Carlos fue detenido en su lugar de trabajo el 7 de febrero de 1974, por cuatro sujetos que vestían uniforme militar y se movilizaban en un Jeep color amarillo, sin patente y sin distintivo del ejército. Quien los dirigía -y algunos de los milicos delincuentes- son los que se conocen ahora en éste procesamiento.

A las 15:30 horas del día señalado se presentaron en la Bodega de la Viña Carafí los cuatro militares, quienes le manifestaron a la secretaria y a uno de los dueños, Alfredo Carafí Mercader, que necesitaban conversar con Carlos Zelaya Suazo. Luego que les fuera presentado el afectado, los uniformados le solicitaron su identificación, y como éste no la portaba dos de los aprehensores lo acompañaron hasta los vestuarios a buscarla. Pasados unos cinco minutos, los militares volvieron con el afectado desde el interior de la bodega y salieron directamente a la calle. Mientras tanto, uno de los agentes se acercó al mesón de recepción y dijo: "el señor Zelaya nos va a acompañar". El señor Carafí requirió mayor información, sin embargo el sujeto insistió con la misma respuesta. Acto seguido se marcharon del lugar en el vehículo mencionado.

Cabe indicar, como se ha señalado ante la justicia, que llamó la atención, tanto del dueño de la empresa como de los compañeros de trabajo del afectado, entre los cuales estaban José San Martín y Francisco Orellana, que los aprehensores en ningún momento mostraron identificación alguna que acreditara que fueran miembros del ejército. Además no exhibieron orden de detención y el vehículo que usaban no tenía ninguna identificación reglamentaria.

La cónyuge del afectado, Beatriz López, realizó numerosas gestiones a fin de establecer fehacientemente el paradero y situación del afectado; entre las diligencias concurrió el 15 de febrero de 1974 hasta el Regimiento Tacna, informada por conocidos que allí estaba su marido. En dicho lugar le confirmaron la información, aunque le dijeron que no podría verlo porque estaba incomunicado. Lo cierto es que jamás se pudo comprobar si estuvo o no en el Regimiento Tacna. Hasta hoy, Carlos Zelaya permanece en calidad de detenido desaparecido.

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¡Ni Olvido Ni Perdón: Verdad, Justicia y Memoria!
¡Sólo la Lucha y la Unidad Nos Harán Libres!


Colectivo Acción Directa CAD –Chile
Mayo 23 de 2017

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