domingo, 26 de marzo de 2017

100 AÑOS DE LA REVOLUCION DE OCTUBRE: RUSIA ENTRE 1905 Y LA I GUERRA MUNDIAL


RUSIA HASTA ANTES DE LA REVOLUCIÓN DE 1917

Extracto de “LA REVOLUCIÓN RUSA Y LA FORMACIÓN DE LA URSS”



2.- De la revolución de 1905 a la Primera Guerra Mundial

2.1.- La revolución de 1905

La política inmovilista de Nicolás II (zar desde 1894) no hacía presagiar ninguna concesión de carácter liberal, estaba convencido de que era su deber ante Dios era gobernar como un autócrata. Pero la guerra ruso-japonesa (1904-1905) produjo un giro fundamental en los acontecimientos.

La iniciativa partió de Japón (los japoneses atacaron sin previa declaración de guerra las instalaciones rusas en Port Arthur, pues su presencia amenazaba el control de Japón sobre Corea y su expansión a Manchuria) pero las autoridades rusas esperaban que la guerra uniese al pueblo en torno al zar. Sin embargo, la derrota militar y la crisis económica derivada de la situación bélica avivaron el descontento popular desencadenando la revolución de 1905.

En los primeros días de 1905, Rusia era un polvorín y la mecha se encendió el “Domingo Sangriento”. El domingo 9 de enero (22 según el calendario occidental) una manifestación pacífica de miles de personas, conducidas por el pope Gapón, se dirigió al Palacio de Invierno en San Petersburgo para solicitar mejoras laborales (jornada de ocho horas, libertad sindical y aumentos salariales) y cambios políticos: la convocatoria de una Asamblea Constituyente.

Las tropas dispararon contra los manifestantes, que portaban retratos del zar e iconos, causando un gran número de víctimas.

La atrocidad del Domingo Sangriento precipitó la Revolución de 1905: un vendaval de huelgas, manifestaciones y levantamientos campesinos se extendió por todo el imperio; en marzo el gobierno cerró las universidades; en junio se sublevó la marinería del acorazado Potemkin (episodio que años después relataría Eisenstein en una película destinada a ser famosa). En septiembre y octubre se recrudecen las huelgas y las manifestaciones. En octubre los huelguistas constituyeron  en San Petersburgo un consejo de trabajadores: el primer soviet del movimiento revolucionario ruso en cuya dirección estaba Troski. Ese mismo mes, el soviet convocó una huelga general que paralizó la industria, los transportes y la banca.

La presión social era tan grande que el zar tuvo que hacer concesiones: en el Manifiesto de Octubre prometía el reconocimiento de las libertades fundamentales y la creación de una Duma o Parlamento  con facultades legislativas.

Las oportunas medidas del zar tuvieron éxito. La burguesía liberal se mostró satisfecha y se apartó del movimiento, pero también las huelgas fueron cesando a pesar de que los socialistas siguieron llamando a la lucha. El soviet de San Petersburgo, cada vez más aislado, convocó una huelga general en diciembre que concluyó en fracaso. La represión policial hizo el resto: el soviet fue encarcelado en pleno y los demás dirigentes revolucionarios acabaron también en la cárcel, deportados a  Siberia o en el exilio.

2.2.- El semiconstitucionalismo

Se conoce con ese nombre al período comprendido entre 1906 y 1914, ya que el régimen político establecido estaba muy lejos de un auténtico sistema constitucional.

Antes que la primera Duma elegida iniciara sus sesiones, Nicolás II dictó varias leyes que limitaban las competencias del nuevo Parlamento: no podía tratar asuntos de política exterior ni controlar la actuación de los ministros; el zar podía legislar sin su aprobación y se reservaba el derecho a veto, pudiendo incluso disolverlo. De hecho, las primeras Dumas fueron disueltas. Ello provocó un buen número de decepciones.

Al mismo tiempo, el primer ministro Stolypin abordó uno de los grandes problemas de Rusia: la penosa situación del campo. Una serie de leyes permitieron a los campesinos abandonar el MIR (colectividad agraria) y convertirse en propietarios absolutos de las parcelas que cultivaban, al tiempo que se les animaba a adquirir tierras mediante la concesión de créditos. El objetivo fundamental era el de crear una nueva clase de campesinos acomodados, los kulaks, agradecidos al régimen y alejados de cualquier tentativa revolucionaria. También perseguía una modernización de la agricultura que estimulase el crecimiento industrial. Aunque mejoró la situación del campo no lograron calmar el hambre de tierras de los campesinos menos favorecidos.

Durante esos años se produjo un notable auge industrial. Sin que mejorase la situación de los obreros.

2.3. La participación rusa en la 1ª Guerra mundial

Al igual que en otros países, un sentimiento patriótico se extendió entre la población; pero la prolongación de la guerra fue creando una situación revolucionaria.

-       El ejército muy numeroso -15 millones de soldados- estaba mal preparado, mal equipado y sufrió enormes pérdidas humanas –8 millones de muertos e importantes derrotas militares (Polonia, Lituania y parte de Bielorrusia pasaron a manos alemanas)-. En las filas del ejército cundió la desmoralización y las deserciones.
-       La situación económica era insostenible: el reclutamiento obligatorio hizo descender la producción, mientras el bloqueo alemán y turco dejaron aislada a Rusia. Pronto aparecieron problemas graves de abastecimiento de productos básicos (alimentos, carbón, fertilizantes, maquinaria) y una constante subida de los precios.

Los desastres de la guerra provocaron un fuerte descontento entre la población civil y militar, todo lo cual condujo, intermediado y potenciado por el elemento político-ideológico instigado por sectores de la izquierda revolucionaria, a la revolución.

Continuará…


Colectivo Acción Directa Chile -Equipo Internacional
Marzo 26 de 2017

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