viernes, 27 de enero de 2017

100 AÑOS DE LA REVOLUCION DE OCTUBRE: RUSIA HASTA ANTES DEL ESTALLIDO DE 1905


RUSIA HASTA ANTES DE LA REVOLUCIÓN DE 1905

Extracto de “LA REVOLUCIÓN RUSA Y LA FORMACIÓN DE LA URSS”


Las causas de la revolución hay que buscarlas en la situación de Rusia a comienzos del S. XX. El inmenso imperio de los zares rusos había quedado muy atrasado en relación al resto de Europa. La derrota de Rusia ante las potencias occidentales en la guerra de Crimea (1853-1856) lo puso en evidencia.

El zar Alejandro II llevó a cabo una serie de medidas para modernizar el país como la liberación de los siervos (1861) y la creación de los Zemstvo (1864) o asambleas locales, elegidas por sufragio censitario con escasos poderes. El asesinato del zar acabó el proyecto modernizador.

Los zares Alejandro III y Nicolás II frenaron las reformas y reprimieron con dureza a la oposición; además, aplicaron una política de “rusificación” de las nacionalidades. Las guerras en las que se implicaron sin ser conscientes de su inferioridad militar (ruso-japonesa de 1904 y 1ª Guerra Mundial) agravaron la situación social y aumentaron la oposición al zarismo

1.1. Economía atrasada y dual


* La mayoría de la población vive en el campo (75%) pero la agricultura sigue siendo atrasada, de baja productividad, por lo que no sirve de estímulo para el proceso de industrialización. En 1861 se decretó la abolición de la servidumbre: 22 millones de campesinos dejaron de estar atados a la tierra y se convirtieron en propietarios libres. Este hecho liberalizó la mano de obra pero no benefició a los campesinos ya que para poder seguir cultivando las tierras tenían que pagar un elevado rescate a los señores y un impuesto territorial. Los rendimientos no mejoraron y el endeudamiento de los campesinos provocó una emigración masiva a las ciudades y la aparición de los campesinos ricos (kulaks) en las aldeas que acumulaban las tierras vendidas por los que emigraban.

* El desarrollo industrial es tardío (finales del S. XIX) e impulsado por el gobierno. Se caracteriza por:

- La importancia de las inversiones de capital extranjero (Francia, Gran Bretaña) que afluyeron en abundancia desde 1896 atraídas por los grandes beneficios que permitía el proteccionismo y los bajos salarios –debido a la abundancia de mano de obra-. Las inversiones se centraron en los sectores básicos: ferrocarriles, minería del carbón, hierro y del petróleo.

- La concentración geográfica y financiera. La industria se localizaba en zonas muy determinadas de la parte occidental del país: en Moscú, se concentraba la industria textil y en Petrogrado (San Petersburgo hasta 1914, Leningrado desde 1924), la capital, la metalurgia. Otras regiones (los Urales, la cuenca del Donetz y Bakú) son zonas mineras. El 40% de las empresas son grandes fábricas (la mitad de los obreros trabajan en empresas de más de 500 empleados).

Esta situación facilita la organización obrera y explica el papel desempeñado por las dos grandes ciudades en la revolución. También explica las conexiones entre Rusia y otros países de la Entente.

1.2.   Sociedad polarizada y semifeudal

-       El campesinado, el grupo social mayoritario (75%), es muy pobre (en 1890 un 60% de los campesinos fueron declarados no aptos para el servicio militar por problemas de salud) y está en vías de  proletarización.

-       La clase media, muy escasa, la forman la pequeña burguesía urbana y los intelectuales (intelligentsia). Estos últimos, muy influidos por los valores occidentales, fueron el semillero de los líderes opuestos al zarismo.

-       El proletariado, unos 3.500.000, vive en condiciones de profunda miseria, similares a las de los inicios de la revolución industrial: bajos salarios, viviendas indignas y caras, escasa protección legal, sin derecho de huelga y asociación y penas de cárcel  en caso de abandono del trabajo.

-       Las clases dominantes siguen siendo la nobleza tradicional, que acapara las mejores tierras y los altos cargos de la administración y el ejército, el clero ortodoxo –funcionarios retribuidos-, la escasa burguesía industrial y los kulaks o campesinos ricos.

1.3.   Sistema político autocrático

El zar gobernaba sobre un inmenso imperio de 150 nacionalidades y estaba investido de un poder absoluto: ninguna Constitución o Parlamento limitaba su poder. Se apoyaba en la policía secreta, un numeroso ejército, la iglesia y la fiel burocracia. La autocracia zarista era un sistema totalmente desfasado en la Europa de la época.

1.4.   La oposición al zarismo

En la Rusia zarista toda la oposición estaba fuera de la ley; incluso los que pedían cambios moderados, como los liberales, se convertían a los ojos del zarismo en peligrosos agitadores revolucionarios.

El populismo fue la primera corriente de oposición al zarismo-iniciada en 1860- cuya acción política se centró en el campesinado al que consideran una clase revolucionaria. También tuvo importancia el anarquismo, algunos de cuyos miembros respondieron a la represión zarista con el terrorismo.

A comienzos del S. XX, las fuerzas más importantes de la oposición al zarismo eran las siguientes:

- El Partido Constitucional Democrático (K.D.T. o Cadete). De ideología liberal, su meta era convertir a Rusia en un Estado liberal democrático de tipo occidental. Su base social estaba formada por profesiones liberales, algunos intelectuales y la minoritaria burguesía industrial.

- El Partido Socialista Revolucionario (S.R. o eseritas) que procede del populismo del S. XIX. Su ideología es socialista no marxista, los eseritas estimaban que en Rusia la revolución debía ser dirigida por los campesinos. Eran partidarios del reparto gratuito de tierras entre los campesinos y, a la larga, de la desaparición de la propiedad privada. Tenían gran influencia entre los campesinos.

Unión de Lucha Para la Emancipación de la Clase Obrera, dic. 1895 -al centro, Lenin
- El Partido Obrero Social Demócrata Ruso (POSDR). De ideología marxista, fue fundado por Plejanov en 1898. Su meta era la revolución socialista proletaria como medio para instaurar el socialismo. Pero casi desde su fundación aparecieron dos tendencias: los mencheviques y los bolcheviques.
- Mencheviques (minoritarios): consideraban que el socialismo no podía llegar a un país atrasado como era Rusia sin pasar por una primera fase de democracia burguesa. La revolución burguesa era un paso necesario para llegar al pleno desarrollo del capitalismo que generaría un proletariado más numeroso y capaz de dirigir la segunda fase de la revolución, la socialista proletaria. Por tanto, la revolución inmediata de Rusia era la democrático-burguesa, que debía ser dirigida por la burguesía y en la que el proletariado se limitaría a apoyarla. En materia de organización se inclinaban por un partido abierto a militantes con distinto grado de compromiso que, como el SPD alemán, participase en procesos electorales, además de preparar la revolución en un futuro;
- Bolcheviques (mayoritarios), liderados por Lenin, defendían que la burguesía rusa era demasiado débil e incapaz de realizar su propia revolución; por tanto, el proletariado aliado con los campesinos debía encabezar la lucha por la democracia y, una vez en el poder, avanzar sin tregua a la fase socialista. El proletariado debía dirigir la revolución en todas sus fases. En consecuencia, el partido debía estar compuesto por una minoría de militantes, cumplidores y fiables, que dedicasen todo su esfuerzo a la revolución. Un partido, en definitiva, de revolucionarios profesionales y no un partido de masas.

- Finalmente, el anarquismo, que tenía un fuerte arraigo en Rusia.

Continuará…


Colectivo Acción Directa Chile -Equipo Internacional
Enero 27 de 2017

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