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sábado, 26 de julio de 2014

ENTRE EL MIR Y ALLENDE SIEMPRE HUBO DIALOGO POLITICO (HOMENAJE 40 AÑOS CAIDA MIGUEL –VII)



ENTRE EL MIR Y ALLENDE SIEMPRE HUBO DIALOGO POLITICO

Beatriz Allende Bussi(*)


Pregunta: ¿Cuándo y en qué circunstancias conociste a Miguel Enríquez?
Respuesta: Recuerdo que conocí a Miguel durante el año 1961, en la Universidad de Concepción. En aquella época yo empezaba mi curso de segundo año de medicina y el iniciaba el primer año. Fueron dos cursos, entre los cuales había muchos lazos, vínculos de amistad. En ambos había gente que tenía ideas de izquierda y al poco tiempo aparte de los estudios nos unía la amistad, el trabajo y desarrollo político común.

Junto con Miguel en aquel curso entró también Luciano Cruz y Bautista van Schouwen. Recuerdo que en esa época ya Miguel destacaba en varios aspectos. Desde luego era un buen estudiante de medicina, aunque yo diría no un estudiante típico, estudiaba las materias que quería, las materias que a él le interesaban, sobre todo materias de neurología. Sin embargo, sus estudios más frecuentes eran de otro tipo. Eran libros de historia, economía, marxismo y yo diría libros de literatura de carácter militar.

El frecuentó desde los inicios otras aulas dentro de su universidad. Iba a algunos cursos de sociología y de filosofía. Y a pesar de ser tan joven inició un trabajo político junto a los obreros de los minerales del carbón de Lota, Coronel y Schwager y en una población marginal que se llamaba Costanera en Concepción. Miguel organizó a esos pobladores, les dio organización y contribuyó a su desarrollo político.

Se ha hecho recuerdos acá de la participación de Miguel en la manifestación que los estudiantes de Concepción hicieron cuando Playa Girón. Eso es efectivo. Miguel participó en dicha manifestación, fue uno de los principales organizadores de ella, y en solidaridad con Cuba frente a la indignación que significaba el intento de invasión norteamericana.

Y, así fue creciendo un grupo muy unido que estudiaban juntos e iban madurando políticamente y ya entonces notábamos que Miguel era distinto, ya en él habían características excepcionales, se le notaba un hombre organizador, se notaba una persona que con facilidad dirigía a los estudiantes, que con facilidad entendía el lenguaje del poblador y del minero, que interpretaba bien sus problemas y ya el radio de la universidad les iba quedando chico y su acción se iba extendiendo a otros lugares.

También de aquella época recuerdo que Miguel, sobre todo los fines de semana, organizaba excursiones y salía a recorrer a toda la zona, estudiaba mucho la geografía de nuestro país.


P. ¿De la época del gobierno de la Unidad popular tienes algún recuerdo en especial?
R. Siempre existieron nexos entre el presidente Allende y el MIR y desde luego éstos continuaron existiendo durante  el gobierno de la UP. Sobre todo en el último período de la campaña presidencial existieron vínculos bastante estrechos, dado que el MIR trabajó mucho en la línea informativa e inmediatamente después del triunfo popular en brindarle apoyo en lo quesería la seguridad personal del presidente Allende. Es más, el primer germen de compañeros que se destacan en ese trabajo fue una iniciativa del MIR y un trabajo que dirigió casi personalmente Miguel Enríquez. Es así como la escolta de compañeros que cuidó los primeros meses al presidente Allende, estaba conformada por cuadros que designó el propio Miguel.

Además, en la época en que triunfa el presidente Allende en 1970, entre septiembre y noviembre se desataron ya maniobras de la reacción y el imperialismo que hoy día son conocidas por todo el mundo para impedir el ascenso del gobierno popular. Entonces el MIR realiza un trabajo importante en la línea de buscar información, de penetrar los medios de la reacción y alertar al presidente  de las maniobras de la burguesía.

Después sin pertenecer al gobierno popular, el MIR participó en muchas de sus tareas, y hubo una relación especial. Muchas veces discrepaban, es justo decirlo. Sin embargo, había una relación de afecto, de consideración y de dialogo importante de carácter político. Dialogo que se mantuvo a pesar a veces de las diferencias durante los tres años.

Por parte del MIR y de Allende siempre hubo dialogo político y como yo era el enlace entre el presidente y el MIR, constantemente veía a Miguel, además que existía esta amistad que había sido muy profunda en los años de estudiantes universitarios.

Yo quisiera agregar además, que el presidente Allende había tenido contactos con el MIR en la época de Frei. Como todos Uds. bien saben, durante los últimos años del gobierno de Frei, la represión por primera vez, afectó de manera más eficiente a las organizaciones de la izquierda chilena y el MIR pasa a la clandestinidad en aquella etapa. Yo me recuerdo que una de las preocupaciones del presidente Allende era que los dirigentes del MIR estuvieran seguros, incluso en muchas ocasiones el mismo orientaba o les buscaba casas de seguridad y les aseguraba un grado de infraestructura porque pensaba que era un grupo de jóvenes revolucionarios, consideraba que allí había dirigentes estudiantiles de valor y pensaba, como lo fue en el hecho, que había ahí, buena semilla. Y dentro de todos ellos, pensaba que sin lugar a dudas se destacaba Miguel Enríquez y siempre tenía las esperanzas de que iba a ser un dirigente importante de la izquierda chilena.

P. ¿Con posterioridad al golpe fascista de 1973, Ud. Tuvo algún contacto por carta con Miguel?
R. Es cierto. Efectivamente hubo correspondencia por los canales clandestinos de la resistencia con Miguel. En aquellas cartas hay tres cosas que pueden mencionarse. La primera, Miguel nos alentaba a que todos siguiéramos el trabajo que en el exterior se está haciendo, unitario de solidaridad con la lucha del pueblo chileno y aludía a la significación e importancia de ese trabajo. Es decir Miguel le asignaba importancia al trabajo del exterior con la resistencia chilena. Por otro lado, dentro de eso Miguel nos pedía que hiciéramos todo lo posible para salvar la vida de su compañero, de su hermano, Bautista van Schouwen. Miguel estimaba importante rescatar la vida de Bautista y nos orientaba a continuar la campaña solidaria con su hermano de lucha.

Por otro lado Miguel escribía indicando, lo que había sido y era para él Salvador Allende. Ahí mismo me planteaba, que habiendo sido yo testigo de sus discrepancias también era testigo del afecto y de la consideración que el MIR y él personalmente le tenía a Allende, y ese afecto y esa consideración hoy día se engrandecía por la actitud y forma en que Allende había caído combatiendo. Y, además nos señalaba la urgencia y alentando los pasos de unidad  que se iban dando en las distintas organizaciones de la izquierda chilena.

A través de las cartas se veía que una de las preocupaciones mayores de Miguel Enríquez era que al corto plazo la izquierda chilena pudiera cristalizar su unidad. Y creo que efectivamente el mejor homenaje que a Miguel, a los caídos, es hacer la obra que ellos iniciaron, es decir continuarla y por lo tanto lograr la unidad de las fuerzas de la resistencia.

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(*) Entrevista/Testimonio de Beatriz Allende B., hija del presidente Salvador Allende, entregada a un periodista cubano en octubre 1974, La Habana, Cuba.
Publicada en el periódico Juventud Rebelde. 

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¡ADELANTE CON TODA LA FUERZA!
¡ADELANTE CON TODAS LAS FUERZAS DE LA HISTORIA!


Colectivo Acción Directa – Chile
Julio 26 de 2014

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