viernes, 28 de febrero de 2014

CONMEMORACIÓN POPULAR V/S OFICIAL POR 4° ANIVERSARIO DEL 27F EN GRAN CONCEPCIÓN



ACCIÓN POPULAR CONTRA MENTIRAS Y COSTOSOS MONUMENTOS

Temprano este 27 de febrero, la zona penquista amaneció con una fuerte e indeseada presencia policial militarizada. Su despliegue se debía a las movilizaciones anunciadas en torno a la fecha y por la anunciada visita de Piñera, a quien, en una sana costumbre popular, cada vez que visita la región es recibido con protestas de parte de diversos sectores sociales.

Claro que tenían porque temer. El lunes 24 y martes 25, pobladores de las aguerridas Poblaciones Aurora de Chile, Villa Futuro y Centinela 2 habían realizado diferentes acciones de fuerza denunciando las situaciones que les afectan, marcadas por el interés financiero adquirido por sus terrenos, la negligencia y la corrupción de las autoridades. El lunes acudieron al cuestionado "memorial" 27F y el martes clausuraron simbólicamente las oficinas del Serviu en Concepción.

Ya en la madrugada de este 27F, a despecho del dispositivo represivo, vecinos del comité “Terremoteados Sin Solución” se toman un edificio en construcción en Chiguayante, para exigir que se les dé una solución habitacional, ya que no fueron considerados en las listas de la reconstrucción. Según la presidenta del comité, Ximena Sáez, son 80 las familias que no fueron contabilizadas en la reconstrucción, por lo que hizo un llamado a las autoridades a cumplir con su palabra. También durante la madrugada, hubo manifestaciones populares en Talcahuano y Dichato

Por su parte, el circo gubernamental comenzó a primera hora este jueves, en el central Barrio Cívico de Concepción, cuando Piñera inaugura una monstruosa bandera nacional, cuestionada por toda la comunidad por el valor de la misma, que alcanza nada menos que los $460 millones. Cuando en 2013 se anunció esta iniciativa de izar una súper-bandera en cada región, ello causó un inmediato rechazo en varias ciudades por considerar excesivo el dinero que se invertiría en ella y donde se argumentó que existían otras necesidades más urgentes, sobre todo en las zonas afectadas por el 27F. Claro que el significado que le quiere dar el gobierno derechista a la banderota, en una visión que va más allá del 27F, es que ella simbolizaría un “Chile unificado, que a pesar de las adversidades y a pesar de las divisiones del pasado, ha sabido reconstruirse y ponerse de pie” (¿?). Como se esperaba, el gobierno patronal asegura que lo reconstruido llega al 99,8%, en cuanto a viviendas. Sin embargo, en éste ámbito, esa cifra debiera ser muy menor, por cuanto aún faltan muchas soluciones en: Talcahuano, Dichato, Penco, Tomé, Chiguayante e inclusive Concepción. Además, el guarismo oficial aparece abultado por cuanto engloba las casas ofrecidas en plazos indefinidos y considera a los que seguirán abonados, pero allegados en otras casas.

A media mañana, al salir de una entrevista en Radio Bío-Bío, en pleno centro de Concepción, a Piñera le aguardaba una funa por parte de aproblemados pobladores en las afueras del medio. La enfurecida masa, conformada por vecinos de diversos sectores afectados por la no-reconstrucción y gente que pasaba por el lugar, además de militantes del Partido Igualdad (encabezados por Roxana Miranda, ex candidata presidencial del partido) y Andha Chile, le recriminaban el irregular proceso de reconstrucción post terremoto y tsunami, a la par de su disconformidad con las soluciones habitacionales entregadas hasta hoy. A los abucheos y garabateadas del respetable, los pacos, que resguardaban a su excrecencia, respondieron con empujones y golpes, junto con detener a un dirigente local del PI.

Ya a mediodía, a Piñera le esperaba la protesta de trabajadores de salud del Hospital Traumatológico de Concepción, lugar donde el empresario había acudido a inaugurar sus nuevas instalaciones; que son sólo eso, ‘nuevas instalaciones’, puesto que el servicio carece de insumos, especialistas y equipos adecuados. Asimismo, los funcionarios criticaban la figura del ministro Jaime Mañalich, por su inveterada política de subsidiariedad en salud; por cierto, en bien del sector privado. Demás está decir que los manifestantes fueron duramente reprimidos.

En la tarde, 18:40, desde la Plaza de la Independencia penquista se inicia una marcha que diversas organizaciones poblacionales, políticas y sociales habían convocado por el 27F. El destino final de la marcha era la Población Aurora de Chile, en la costanera sobre el Bío-Bío, pero la represión se dejó caer sobre los marchantes cuando estos comenzaron a lanzar pintura y otros objetos sobre el mamarracho ‘Memorial 27F’ (costosísimas piedras con valor de $2 mil millones), causando estragos, pero igual se pudo efectuar un acto político-cultural y un mural en dicha población. Recordemos que en ésta última, sus vecinos no han logrado una adecuada reconstrucción y están amenazados de desalojo, ya que los empresarios inmobiliarios, a los mismos que le caben enormes responsabilidades en la tragedia vivida el 27F, ansían sus ahora valiosos terrenos.

La protesta y el malestar de los habitantes de la provincia de Concepción, en cada 27F, tienen relación con el lento proceso de reconstrucción y el aprovechamiento económico que han realizado de éste los propios responsables de la tragedia vivida en 2010: las inmobiliarias y la corruptela política al servicio de ellas. Mientras el desarrollo y el ordenamiento del territorio sean orientados por el lucro y no por dar calidad de vida y satisfacer las necesidades de sus habitantes, habrá movilización popular.

¡SÓLO LA LUCHA Y LA UNIDAD NOS HARÁN LIBRES!

COLECTIVO ACCIÓN DIRECTA VIIIa – CHILE
Febrero 28 de 2014

lunes, 24 de febrero de 2014

A NUESTRO CAMARADA ANDRÉS, ¡UN FRATERNAL SALUDO ROJINEGRO!


AUNQUE A LA DISTANCIA, ¡MUCHA FUERZA Y ÁNIMO!

Volvimos a ver al flaco Andrés (o Alonso o Safiro o Daroch u otros nombres de guerra) pasada la mitad de los “70, en plena dictadura militar, cuando recién salía del infierno de más de 3 años de prisión política y que había incluido ‘estadías’ en el Estadio Nacional y el campo de concentración de Chacabuco. A pesar del trance, para él no existía la recuperación o el descanso, pues corría de aquí para allá rearticulando las diezmadas huestes rojinegras, a la vez que intentaba, junto a los demás valientes de la Resistencia Popular (la ®), parar un precario trabajo político en contra del oprobio y la injusticia. Fue una época heroica, donde cada aporte de los compañeros y de la periferia amiga, por pequeño que fuese, tenía un valor precioso y sentíamos que la suma de todos ellos acortaría la obscura noche dictatorial.
Andrés hizo suyo el llamado de la dirección partidaria de “El MIR no se asila” y no se escondió en alguna embajada. Quiso continuar la lucha junto a su pueblo y entonces fue detenido, a los pocos días del Golpe, cerca de la industria donde laboraba. Tal vez (quién lo sabe), alguno de los obreros detenidos antes y flagelado diera sus señas y le identificara como integrante del aguerrido FTR, pero lo cierto es que prontamente es llevado al Estadio Nacional y torturado, como todos los demás. Largas fueron las sesiones de picana eléctrica, de golpes con objetos diversos, de dejarlo por horas colgado de brazos o piernas, de submarino ‘seco’ y ‘húmedo’, de ‘teléfono’, etc., preguntando y repreguntando lo mismo, una y otra vez, ante lo cual Andrés gritó dolor y odio, pero, como en aquel poema, guardó silencio sobre los demás camaradas. Y tiempo después, años o décadas, vendrían las consecuencias físicas y psíquicas de aquellos actos de inhumanidad y de barbarie.
Andrés era uno entre varios hijos de una humilde familia. Su infancia la pasó ahí cerca del Zanjón de la Aguada, en uno de los conventillos que se multiplicaban en la antigua periferia sur de Santiago. Fue durante la enseñanza media que despertó su conciencia de clase, al comprender que la sociedad estaba claramente dividida entre los pocos que tienen mucho y otros muchos que cuentan con apenas lo necesario, mediando entre ambos los aparatos legales y policiales que sancionan esa injusta situación. Luego de salir del liceo, entró a laborar a la fábrica textil Yarur, cercana a su población y donde trabajara también su padre. En ella fue que su conciencia social y la entrega a la causa popular fueron acrisoladas y fundidas. Eran los años del gobierno de Frei y un gran movimiento popular se agitaba y comenzaba a construir su poder.
Junto a un puñado de camaradas, simpatizantes de la revolución social y del MIR, el Flaco participa en la conformación de la base FTR de la fábrica, realizando en ella un metódico y agotador trabajo político-ideológico, acordando alianzas tácticas y en la acción con los sectores más ofensivos de la UP y de la izquierda radical con presencia entre los obreros. Entre todos lograron democratizar y unificar los sindicatos preexistentes y fueron fundamentales en la histórica asamblea de trabajadores del 19/04/71, donde estos decidieron tomarse la empresa y exigir al gobierno su estatización (el cual la legaliza al mes siguiente). Yarur sería la primera firma durante el período de la UP que pasaba a control de sus propios trabajadores. Comenzó la dura pero hermosa tarea de sostener la producción de telas para el consumo popular y pese al embargo que afectaba la llegada de materias primas y repuestos, salieron adelante, pudiendo venderlas directamente a la población en los ‘Almacenes Populares’ y hasta en sectores del campesinado organizado.
Luego, vino el Golpe y a pesar de todo el inmenso avance político y social del pueblo y los trabajadores, merced al esfuerzo diario de miles de activos democráticos y revolucionarios, como Andrés, los milicos y sus mandantes acabaron de una plumada con todo ese hermoso sueño de justicia social y de un mundo mejor para un “Hombre Nuevo”.
Después de la primera y brutal arremetida militar, entre el “73 y el “75, recién a fines del “76 el MIR logra una mínima, aunque muy débil, articulación. Esta se afianzaría desde el “77 y entre otras condicionantes, debido a la libertad de varios miristas desde la cárcel. Fue entonces que, andando por el centro de Santiago, nos encontramos con Andrés. Conservaba su habitual paso rápido, a la par que su labia, pero estaba muy delgado, fumaba mucho y en su mirada se advertía esa premura del que sabe que el tiempo es muy corto y que queda tanto por hacer. Se fue caminando por Compañía, hacia el poniente, no sin antes asegurarnos que la lucha sería larga, pero que igual triunfaríamos.
Vendría a continuación el período de acumulación acelerada de fuerza político-material y de surgimiento de una combativa franja dentro del renaciente movimiento popular, despuntando los “80. Sobre esa reactivación, el MIR asentó su estrategia de Guerra Popular y en sus marcos reorganizó una fuerza de valientes compañer@s relacionada con el aspecto material más ofensivo. Allí se destacó nuestro compañero, que se multiplicaba, junto a su compañera Elisa, por hacer avanzar la lucha popular en todos los planos del enfrentamiento y con todos los medios posibles. Lamentablemente, insuficiencias y errores en la aplicación de la estrategia general y en la concepción del trabajo material, junto con subestimar la eficacia represiva del enemigo, condujeron a éste al encuadre y aniquilamiento de la mayor parte de la columna resistente. Ante ello, muy a su pesar, Andrés debió salir al exilio junto a Elisa, cuando ya la represión les pisaba los talones.
Al filo de este apresurado y obligado viaje, otro compañero (Pepe) pudo divisar al Flaco, de nuevo en el centro capitalino. Era una tarde de apuros, nublada y fría. Sólo tuvieron tiempo de comunicarse, de una a otra vereda y mediante los gestos necesarios, que las fuerzas del enemigo estaban cerca y que debían seguir su camino sin más. En todo caso, ese avistamiento nos aseguró que Andrés seguía con vida, aún en medio de tantas muertes. Poco restaba para que se iniciara el primer ciclo de Protestas Populares, donde se hubieran potenciado todos los enormes esfuerzos que previamente habían desangrado al MIR y a la ®.
Suecia fue el destino de los perseguidos, donde retomaron rápidamente las tareas partidarias. Desafortunadamente, para ellos y para el movimiento popular chileno, tres años después el MIR inicia un proceso de fracturación y dispersión, lo cual provocó una profunda pena al Flaco. No obstante, con Elisa, incansables luchadores, deciden adscribirse temporalmente a otra fuerza izquierdista. Es al poco tiempo de conocido lo anterior que Andrés debe enfrentar un nuevo desafío, esta vez contra un letal cáncer gástrico, el que le da una contienda peor que los milicos, pero Andrés, aunque mal herido, sale airoso. La pareja volvería a Chile a fines de los “80, para encontrarse con un país y una gente que habían cambiado mucho. Intentan algunos negocios, sin mayor fortuna, y deciden retornar a Europa con los hijos de antes y del exilio, sólo para hacer visitas esporádicas al país natal. En varias de esas vueltas nos habíamos encontrado con él Flaco y Elisa, en medio de las marchas por las todavía inalcanzables demandas por Verdad y Justicia.
Hace poco, con gran aflicción, una compa nos transmite que la garra del maldito cáncer nuevamente amenaza la salud de nuestro entrañable hermano y compañero. Como él está lejos, no nos es posible darle el abrazo cariñoso que se merece. Sólo podemos hacerle llegar estas letras y compartir con tod@s l@s que nos escuchan que Andrés, el siempre consecuente Flaco del MIR y de la ®, uno de los incansables luchadores por la Revolución y el Socialismo, está combatiendo otra vez por la vida y que le deseamos, con todo el corazón, harto ánimo para que vuelva a triunfar y así nos podamos reencontrar. Entonces, conversaremos hasta el amanecer, como antes, acordándonos de todos aquell@s compañer@s querid@s y de tantos momentos emotivos e inolvidables.     

¡COMPAÑERO ANDRÉS, MUCHA FUERZA, PORQUE LA LUCHA CONTINÚA Y PUCHA QUE HACE FALTA GENTE COMO TÚ!

COLECTIVO ACCIÓN DIRECTA – CHILE
Febrero 24 de 2014

domingo, 23 de febrero de 2014

ANDRÉS FIGUEROA CORNEJO: VENEZUELA; LAS FUERZAS DE LA HISTORIA.



Venezuela: Las fuerzas de la historia
Andrés Figueroa Cornejo
1. Carece de sentido representar una nueva relación de hechos sobre los acontecimientos en curso en Venezuela desde el 12 de febrero de 2014. Su caracterización consensuada incluso desde las administraciones capitalistas de América Latina cuya política exterior se comporta relativamente independiente, al menos en términos diplomáticos y declarativos, se ha inclinado por llamar a respetar la democracia representativa y al Presidente Nicolás Maduro legítimamente optado en las urnas. Naturalmente, de esa solidaridad elemental se han excluido los gobiernos alineados en el tratado de libre comercio y de nítidos objetivos geopolíticos en beneficio del Estado corporativo norteamericano, la Alianza del Pacífico, compuesto por ahora por México, Colombia, Perú y Chile. En el último país, la hace poco electa por un 25% de personas habilitadas para sufragar, la Presidenta Michelle Bachelet, pronta a asumir en menos de un mes, siguiendo la política pro imperialista del ex Presidente Ricardo Lagos Escobar quien fue el primer mandatario en reconocer a los golpistas fracasados de 2002 contra Hugo Chávez, ha guardado un silencio obsecuente en apoyo a las acciones emprendidas contra el pueblo y el Ejecutivo venezolano. Porque esta hora es de aquellas donde se revela la genuina escala de grises de los intereses y proyectos políticos más o menos articulados de las clases sociales y se caen las fachadas. En los paraderos de la locomoción pública, en cualquier proclama que se refiera al asunto, en las Naciones Unidas.
2. Sobre las comparaciones recurrentes entre los procesos políticos de Chile de la Unidad Popular y la actual Venezuela es preciso tomar algunas notas. En las décadas de los 60 y 70 del siglo XX en gran parte del mundo se vivió una ofensiva extraordinaria del movimiento popular sobre el capitalismo maduro, sólo comparable con los años inmediatamente posteriores a la Revolución Soviética. Es posible aventurar que los 60 y 70 fueron años de gloria y tragedia donde los oprimidos alcanzaron protagonismo y talla histórica. De alguna manera, desde las victorias y derrotas de entonces, desde la contrahegemonía en todas sus formas respecto de la minoría en el poder, se produjeron los más ricos, complejos y creativos procesos de construcción política, cultural y social de los humillados de la Tierra hasta ahora. Es como si los explotados y plebeyos hubieran alcanzado el despliegue histórico de sus intereses sólo posible de cercenar mediante la violencia derechamente militarizada de los imperialismos de manera directa o a través de sus representaciones nacionales y regionales.
Entonces fue como haber palpado el futuro. Desde una dañada, pero eficiente contrarrevolución burguesa, hasta no hace tanto, cuando recién comienza una paulatina recomposición de las fuerzas sociales ligadas al trabajo y los oprimidos, todavía ese futuro ya vivido funciona como horizonte de sentido. De allí la misión desmoralizante de las acusaciones de ‘nostalgia izquierdista’ de la producción propagandística multiformal y espectacularizada por la intelectualidad a pago, ex revolucionaria y por encargo de la misma minoría en el poder. Minoría que aprende rápidamente y cuya memoria indeleble opera como terror de clase cuando se actualiza alguna esquina del período donde sus privilegios fueron jaqueados seriamente por mayorías sociales autoconscientes.
Pero para los pueblos del mundo ese futuro ya vivido –y no personal ni generacionalmente- es cumbre colorida, texto existencial orientador relativamente mitificado; así como la realidad inmediata es carencia de sentido y  pura opresión.
Se trata de que los tiempos de la lucha de clases no son lineales ni historicistas ni cronológicos. Son tiempos siempre políticos, históricos, sociales y concretos.
Por ejemplo, puede perecer una generación o dos, la vida biológica de un individuo, pero las condiciones y relaciones de fuerzas que produjeron a uno y miles de  Ernesto Guevara perduran como realización pendiente. Y no por capricho, el mal llamado voluntarismo o alguna trampa de la psiquiatría social. Sino porque hoy las relaciones de poder y de clase subsisten de modo más feroz en términos relativos y absolutos que entonces.
Por contexto y particularidades en el proceso mismo de acumulación de fuerzas, el programa aplicado por el gobierno de la Unidad Popular fue más progresivo que el de la Venezuela bolivariana. Ello no es bueno ni malo, es objetivo. Sin embargo, existen distancias y similitudes que serían bravas de detallar en un borrador urgente. Tal vez las diferencias más visibles sean que la UP de Chile fue de abajo hacia arriba, con una poderoso papel de los partidos políticos reformistas de inspiración socialista y la densidad continua históricamente de la lucha de los trabajadores y el pueblo; y que la experiencia bolivariana se basa sobre la  señera conducta y liderazgo de Hugo Chávez, el ‘Caracazo’, el desprestigio del sistema político convencional y la reestructuración notable de la ideología de las Fuerzas Armadas de Venezuela. Asimismo, tanto la resignificación popular del concepto de patria, las fuertes definiciones antiimperialistas, como el ejercicio de la sedición enemiga sean los lugares más comunes de ambos gobiernos. En fin.
Si bien las formas del imperialismo -luego de la oleada de golpes militares que asolaron a América Latina con el fin de imponer en inmejorables condiciones el programa ultraliberal del capitalismo concentrado y financiarizado ante la tendencia a la baja de sus ganancias por el propio desarrollo tecnológico y el encarecimiento del precio del trabajo-, modificaron drásticamente las relaciones de fuerza mundiales y regionales y, por tanto, se han vuelto más sofisticadas las tácticas de la dictadura del capital y en la actualidad se habla de ‘golpes blandos institucionales’ (y precautorios) en el continente. Sin embargo, nada asegura que los golpes militares tradicionales hayan sido arrojados al baúl de los recuerdos.  Quienes así lo creen sólo están expresando un deseo.
En consecuencia, con el objeto de generar una crisis de gobernabilidad la arremetida inestabilizadora y anunciada de grupos de estudiantes universitarios digitados por la burguesía y el imperialismo usamericano en su plaza fuerte, Táchira (y después, Mérida), colindante con Colombia no accidentalmente sino por lo contrario, es la expresión palpable del álgido momento de la lucha de clases en el país de Bolívar.
Las decisiones antiinjerencistas del gobierno de no renovar los permisos de trabajo a los empleados de la industria mediática rival de los pueblos, CNN, y de enviar a un cuerpo militar y policial a Táchira para frenar el motín golpista, corresponden a medidas orientadas acertadamente para demostrar la voluntad y las fuerzas del pueblo organizado.
Sin embargo, esas iniciativas no detendrán al imperialismo.
3. La lucha antiimperialista es inmediatamente una lucha anticapitalista en los países dependientes del mundo y de América Latina. Al no existir ‘burguesías nacionales y patrióticas’, tampoco existe una eventual resolución del conflicto vía pactos sociales que no redunden en ofrecer más tiempo a la clase gran propietaria  para continuar conspirando.
En claro y sencillo: el combate contra la ofensiva imperialista dinámicamente se transforma en la oportunidad popular para expropiar a la burguesía y a los intereses norteamericanos e iniciar abiertamente el camino hacia una sociedad socialista y revolucionaria. Es mejor más temprano que tarde. Y aunque todo parto, inevitablemente comporta dolores, es la única práctica que da vida y multiplica su ejemplo.

PRT-ARGENTINA: CAPITALISMO MONOPOLISTA DE ESTADO; LAS COSAS POR SU NOMBRE...



Capitalismo monopolista de Estado: las cosas por su nombre…
21/02/2014
Por PRT
Las empresas Peugeot-Citroën y los Estados de Francia y China llegaron a un “acuerdo” tras firmar que las tres partes tendrán por igual el 14% de las acciones. En ellas los bancos pertenecientes a estos grupos y Estados se harán cargo de todo el paquete financiero. Desde ya el ministro Francés que estuvo presente resaltó las ventajas del acuerdo obviando lógicamente que en los últimos 12 años la empresa junto con la automotriz más grande del gigante asiático abrió tres complejos industriales abasteciendo ese mercado con mano de obra barata y cerrando las puertas de su empresa en la mismísima Francia por razonas obvias.
Imaginemos entonces en nuestro país quienes son los que toman las decisiones políticas detrás del escenario circense del parlamento. Veamos:
Por estos días la fuerte devaluación tuvo un claro perdedor, la clase obrera y el pueblo. Lo que se devaluó fue el salario.
Siguiendo con el tema automotriz, al devaluarse el salario y devaluarse la moneda la automotriz Peugeot-Citroën se hace competitiva en el mercado internacional, los acuerdos del Mercosur permiten a estas empresas una economía paralela dentro del mismo sistema capitalista, por la cual ciertas importaciones de autopartes obtienen beneficios sustanciosos a la hora de pasar por las fronteras. Recordemos que los parlamentos de estos países aprobaron exigencias de las multinacionales para facilitar con la Constitución en la mano el contrabando y tráfico de fuerzas de trabajo, fuerzas productivas, como nunca antes en nuestra historia.
Las decisiones políticas se toman planetariamente desde los verdaderos centros de ejecución  que son las oficinas de la oligarquía financiera. En el caso de ésta semana a los ojos de todo el mundo, el ministro Francés sin sonrojarse se arrodilló ante un acuerdo de empresas, bancos y Estados avalando un proceso de concentración económica y centralización de capitales gigantescos cuya consecuencia a los pueblos la veremos en el corto y mediano plazo. En nuestro país y en sintonía con estos procesos, nuestros payasescos parlamentaristas amparados por las instituciones del Estado se chocan con la más cruda realidad de lucha de clases.
El escenario no es el mismo que el parisino, cuya clase obrera comienza a templar sus fuerzas; en nuestro país que no es la ciudad “luz” ni mucho menos, los protagonistas de la devaluación del salario no pueden dar la cara, tienen en la nuca el aliento de la embestida salarial que promete dar un nuevo paso adelante de un 2013 plagado de conquistas en la lucha.
Las reuniones de la oligarquía financiera en nuestro país en sintonía internacional se hacen en los marcos más oscuros, ruines,  temerosos de mostrar su rostro ante una clase obrera que se está preparando para envestir una vez más la insolencia del gran capital.
No hay burguesía nacional, no hay gobierno nacional y popular en la época del Capitalismo Monopolista de Estado en todo caso lo que hay son los sirvientes de esa oligarquía financiera altamente concentrada planetariamente, que necesita desde el Estado frenar el ímpetu que viene de las entrañas de nuestro pueblo con un “discurso” andrajoso, plagado de estupidez populista que de ninguna manera frenará el torrente que se viene desde muy abajo y que pone el respeto y la dignidad del hombre como bandera inquebrantable de lucha.